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EEUU inaugura el museo de los Juegos Olímpicos: un edificio de diseño para homenajear a los atletas

Diller Scofidio + Renfro
Diller Scofidio + Renfro
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

La aparición del coronavirus y su posterior expansión por, prácticamente, todo el mundo ha obligado a cancelar multitud de eventos, de todo tipo y de tamaño. Algunos de ellos han podido reconvertirse a un formato online con mayor o menor fortuna. Pero no todos han podido tomar este camino, y uno de ellos ha sido el evento deportivo por excelencia: los Juegos Olímpicos.

Este 2020 es, o debería haber sido, año olímpico. De hecho, todo estaba preparado y hasta el último momento, Japón, país anfitrión, mantuvo su empeño en evitar su cancelación. Pero no ha podido ser y por causas mayores, y evidentes, finalmente se ha propuesto para el verano de 2021.

Aunque no es lo mismo, en Estados Unidos, los amantes del deporte olímpico, al menos quienes viven en Colorado y alrededores, podrán disfrutar de un sucedáneo, mientras esperan que transcurra el tiempo que queda para el 2021. En este estado, en concreto en la ciudad Colorado Springs, se ha inaugurado el Museo de los Juegos Olímpicos y Paralímpico de Estados Unidos. El motivo no ha sido otro que rendir homenaje a la participación estadounidense en este evento que en su forma moderna cumple ya 124 años, el tiempo transcurrido desde 1896, año en el que, a instancia del francés Pierre Frèdy, barón de Coubertin, se celebraron en Atenas los primeros juegos.

El diseño del museo ha corrido a cargo del estudio de arquitectura Diller Scofidio + Renfro, que ha organizado las galerías del museo alrededor de una rampa en espiral para convertirlo en uno de los museos más accesibles del mundo.

Ubicado en el centro de la ciudad, el museo está compuesto por cuatro volúmenes cubiertos de aluminio dispuestos en una formación de molinete que contiene las galerías, un auditorio y un espacio para eventos. Los cuatro volúmenes están envueltos en una superestructura de acero que parece doblarse sobre el acristalamiento en la planta baja, con ventanas verticales que se extienden hasta la parte superior del edificio.

El edificio, de más de 5.500 metros, cuenta con casi 1.800 m2 de galerías, un teatro de última generación, espacio para eventos y cafetería. Inspirada en la energía y la gracia de los atletas del equipo de EEUU y los valores inclusivos, la forma dinámica en espiral del edificio permite a los visitantes descender de las galerías en un camino continuo.

Una plaza de terrazas se encuentra en el corazón del complejo del museo, acunada por el edificio del museo al sur y el café al norte. La plaza enmarca una vista de postal de Pikes Peak y las Montañas Rocosas más allá. Con asientos de anfiteatro integrados, la plaza puede albergar eventos al aire libre a lo largo de las estaciones, desde los juegos de invierno hasta los juegos de verano.

La fachada consta de más de 9.000 paneles de aluminio plegado en forma de diamante anodizado, cada uno único en forma y tamaño. La piel tensa envuelve cuatro volúmenes de pétalos superpuestos que giran en espiral alrededor de la estructura interna. Cada panel metálico produce gradientes de color y sombra que le dan al edificio otra sensación de movimiento y dinamismo.

La accesibilidad formó un elemento clave del proyecto, que es el único museo en los Estados Unidos dedicado al legado de los atletas olímpicos y paralímpicos del país.

Desde las primeras etapas de diseño, el equipo consultó a un comité de atletas paralímpicos y personas con discapacidades. Por ello, este museo puede clasificarse como uno de los museos más accesibles del mundo, asegurando que todos los visitantes puedan compartir sin problemas la misma experiencia.

Las rampas guían a los visitantes por un camino de circulación descendente de pendiente suave que permite un movimiento más fácil. Estas se han ampliado a más de 3 metros para acomodar el movimiento de lado a lado de dos visitantes, incluida una silla de ruedas.

Además, posee detalles como el material de las barandas de vidrio en el atrio para una visibilidad de baja altura, protectores de bastón integrados en bancos y pisos lisos para facilitar el movimiento de la silla de ruedas.

Un nuevo puente peatonal, que cruza las vías del ferrocarril, conecta el centro de Colorado Springs con America the Beautiful Park, así como con el sistema de senderos existente.