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Una familia española tardaría 12 años en amortizar una batería Tesla, aun así ¿vale la pena?

Tesla
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Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Son la revolución energética más importante desde que llegaron los paneles solares. Las baterías domésticas Tesla están a punto de implantarse en España, para hacer las casas más autónomas… a cierto precio.

Imaginen que pudieran desconectarse de la red eléctrica, y disponer de su propia electricidad, día y noche, gracias a una batería autónoma. Eso es lo que está implantándose poco a poco en Europa, y que amenaza al negocio de las compañías eléctricas tradicionales.

En junio del año pasado, en la feria de energía Genera, se anunció oficialmente que la empresa estadounidense Tesla iba a lanzar estas baterías en España a través de Bornay, una empresa españolas especialista en este tipo de instalaciones.

El invento, llamado Powerball, consiste en unas placas solares conectadas a una batería. Cuando hay luz del sol, las placas son las suministradoras de energía al hogar. Pero de noche o cuando hay nubes, la energía procede de un acumulador muy potente instalado dentro de la casa. En suma, esa instalación doméstica puede ofrecer de sobra los hasta 6 kilowatios/hora de potencia, que consume un hogar.

Pero aquí viene la parte menos bonita. Instalar eso tiene un coste de 7.200 euros, según se muestra en la página web de Tesla en España. La factura de la luz por hogar en España es de unos 600 euros al año, de modo que se amortizaría la instalación en 12 años, más o menos. Pero según un cálculo realizado por la web xataka, incluso más: hasta 20 años, que puede ampliarse si se añade el ‘peaje al sol’.

Tesla
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El ‘peaje’ del que habla xataka consiste en el impuesto que el Gobierno obliga a pagar a los que generan su propia electricidad. Dado que las compañías eléctricas han hecho unas inversiones cuantiosas en redes durante años, el Ejecutivo cree que el pequeño productor autónomo debe contribuir a amortizar esos costes.

Pero hay otro problema. Estos sistemas Tesla de baterías sirven para viviendas unifamiliares, sobre todo, no tanto para edificios, pues no hay en este caso superficie disponible para instalar las placas solares.

Además, los primeros consumidores de las baterías Tesla pagarán el precio de ser los pioneros en usar esta tecnología. Es decir, en un plazo corto, esas baterías podrían quedar anticuadas. Las baterías que salgan dentro de dos o tres años, van a valer mucho menos. Es lo que le ha pasado al sector de la energía solar, que invirtió mucho dinero en la primera década del 2000 en tecnología solar, tecnología que fue superada en poco tiempo por otra mucho más barata.

Aun así, las baterías Tesla irrumpirán en el mercado español como lo están haciendo en Alemania, en Italia y en Francia. Para empezar, se basan en las energías renovables, que es la que está promoviendo la UE. Hacen a los países europeos menos dependientes del petróleo ruso o árabe, y con el tiempo, serán cada vez más baratas porque habrá más compañías compitiendo entre sí.

Las compañías eléctricas miran con preocupación estas baterías pues, con su modesto tamaño y su gran potencia (que irán aumentado con el tiempo), ponen en jaque a sus poderosas centrales hidroeléctricas, a sus centrales atómicas y a sus costosas plantas de ciclo combinado o térmicas.