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Barnes: “Barcelona es estupenda, pero no puede competir con París o Nueva York”

Emmanuele Virgoulay, socio fundador de Barnes España
Emmanuele Virgoulay, socio fundador de Barnes España

Barcelona lideró la búsqueda de viviendas de lujo durante 2017. Y, por primera vez tras la crisis, este mercado vuelve a ser atractivo para los españoles. El comprador nacional, que acapara el 60% de su demanda, busca pisos de entre 500.000 y 2 millones de euros, aunque reduce la superficie a unos 200 m2. Para Emmanuel Virgoulay, socio fundador de Barnes España, Barcelona es una ciudad atractiva para el cliente extranjero “pero no puede competir con París o Nueva York” porque su producto no tiene capacidad para ofrecer precios tan altos.

El sector de lujo experimentó un repunte durante el año pasado cuando los compradores de este tipo de producto inmobiliario incrementó de media unos 100.000 euros su presupuesto en un año. Y, aunque España es el tercer país europeo más solicitado para este tipo de vivienda, para Virgoulay Barcelona no tiene capacidad de ofrecer un producto al nivel de precios de una ciudad como París. “En Barcelona aún quedan pisos sobrevalorados que no se venden”, explica, donde hay pisos “que llegan a los 20.000 euros/m2, equivalentes a los pisos de París con vistas a la Torre Eiffel”.

En esa línea, director administrativo de la compañía cree que los precios de este tipo de inmuebles podrían llegar a caer hasta un 20%. En lo que va de 2018, la empresa ha contabilizado 10 ventas en Barcelona, teniendo en cuenta que enero fue un mes difícil y “veníamos de cuatro meses complicados” en Cataluña a raíz de la tensión política. A su vez, espera que la actividad se reactive con más fuerza durante la primavera, “cuando las familias empiezan a buscar colegio para los hijos" y deciden bajo ese baremo dónde vivir. 

Para Virgoulay, el principal competidor de Barcelona en el campo del alto standing es Lisboa. "Los turcos, por ejemplo, prefieren Barcelona o Lisboa antes que París por la Golden Visa". En la ciudad lusa, explica el director, el precio de la venta de lujo ronda los 7.500 euros/m2, algo mucho más "razonable" para comparar con el producto de Barcelona. Los lugares que más demanda hay siguen siendo Turó Park, Pedralbes y Eixample, además de localidades adyacentes a la capital, como Esplugues, Sant Just, Sant Cugat, Sitges o Llavaneres. 

Para tener producto de lujo, explica Virgoulay, "debe haber una serie de características en la ciudad que acompañen a ese lujo: tiendas, ocio, estilo de vida...", además de un alto poder adquisitivo. En ese contexto, ha hecho hincapié a los salarios medios de ciudades como París, respecto al de la Ciudad Condal. "Barcelona está orientada al profesional de nueva tecnología", ha explicado Virgoulay. 

"Todas las luces están verdes"

El año pasado no se cerró con las cifras esperanzadoras que pronosticó el sector a mediados de año. Pese a ello, el cierre fue bueno y Virgoulay prevé que la buena racha se mantenga y tome impulso entre abril y mayo. "Todas las luces están verdes", augura Virgoulay. 

A partir de analizar sus clientes, Barnes ha comprobado que la demanda por inversión se encuentra congelada y el interés en vivienda de lujo está en quien busca primera vivienda. "Alguien que está dispuesto a pagar 3 millones de euros por una casa está asesorado por abogados que le aconsejan esperar, pero este tipo de comprador no ha desaparecido, está en stand by".