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El impacto económico en el bolsillo de Pablo Iglesias e Irene Montero si dimiten como diputados

Gtres
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Pablo Iglesias e Irene Montero tendrán que hacer cuentas y encontrar nuevos trabajos si dejan sus escaños en el Congreso de los Diputados y sus cargos en Unidos Podemos para seguir pagando la hipoteca de 540.000 euros con la que compraron su nuevo chalet en La Navata (Galapagar). Si dimiten dejarían de percibir algo más de 140.000 euros al año, pero entre ambos necesitan unos 70.000 euros anuales para poder asumir la cuota de la hipoteca de 1.600 euros, según los expertos consultados.

La decisión del secretario general de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, y de la portavoz de la formación morada en el Congreso, Irene Montero, de llevar a las bases del partido una cuestión de confianza sobre sus cargos y representación institucional tras la polémica creada por el chalet de 615.000 euros que han comprado en la localidad de La Navata (Galapagar) les puede costar hacer frente al pago de la hipoteca que han contratado, a menos que encuentren nuevos empleos.

Según los datos que han aportado Iglesias y Montero, la hipoteca firmada con la Caja de Ingenieros asciende a 540.000 euros, con un plazo de amortización de 30 años y un tipo de interés del 1,50% el primer año y del 1,25% más euríbor los siguientes. Según comunicó la pareja la semana pasada, pagarán “algo más de 1.600 euros entre los dos”. Sin embargo, con este tipo de interés, sale una cuota mensual de 1.869 euros el primer año y de 1.805 euros los siguientes, siempre y cuando el euríbor permanezca inalterado año tras año, algo harto difícil.

Esta información no cuadra del todo con los 1.600 euros que la pareja afirmó que iban a pagar todos los meses en un comunicado. Posiblemente al 1,25% hay que quitarle la bonificación por la contratación de seguros como el de hogar o el de vida, o la domiciliación de las nóminas. De ser así, el diferencial podría estar por debajo del 1% y entonces sí podría cuadrar la cifra.  

Si con estos datos publicados, los expertos ya afirmaron que “la pareja ha asumido más riesgos de lo recomendado a la hora de firmar el préstamo para la compra de la vivienda” y que “el suyo no es un buen ejemplo al endeudarse de esa manera, sobre todo, en un momento en el que estamos pidiendo prudencia al sector financiero para evitar los excesos del pasado”, su situación se podría complicar mucho más si al final pierden el mayor sustento familiar con los sueldos relacionados con la política, que llega a los 145.000 euros netos al año de forma conjunta.

Si el próximo lunes 28 de mayo, cuando se conozca el resultado de la consulta realizada entre el martes 22 y el domingo 27, los cerca de medio millón de inscritos deciden que ambos ya no deben seguir representando a Podemos, la pareja dejará de percibir los sueldos correspondientes a sus cargos en el Congreso de los Diputados y en la dirección de Podemos, que suponen unas tres cuartas partes de su salario conjunto anual.

Según la declaración de Bienes y Renta de los Diputados que se publica en la web del Congreso de los Diputados, el salario de Pablo Iglesias de la Cámara Baja asciende a 48.748 euros a lo que hay que añadir su salario como presentados de televisión y los derechos de autor por sus libros que llegan a los 41.211 euros. En la web de partido se añaden 4.391 euros anuales de salario del partido.

El salario de diputado raso supone cerca de 2.500 euros al mes, cantidad dividida en 14 pagas, aunque el secretario general y todos los parlamentarios de Podemos donan parte de su sueldo a proyectos sociales y al propio partido, según el Reglamento Económico de Podemos. A este sueldo hay que añadir los meses que gana los 1.056,94 euros por los gastos de representación como portavoz de la Comisión Constitucional.

Mientras, Irene Montero declara un salario de diputada en la Cámara Baja de 83.291 euros a los que se añaden el sueldo del partido político Podemos de 16.504 euros. Montero cobra más sueldo del Congreso por ser además de parlamentaria, la portavoz de Podemos en la Junta de portavoces.

“Con una cuota de 1.600 euros y asumiendo que la carga financiera fuese como máximo el 40% del sueldo que entra en casa, necesitarían unos ingresos netos mensuales de 4.000 euros, lo que traducido a un salario bruto sería aproximadamente de unos 70.000 euros brutos de forma conjunta”, afirma Juan Villen, responsable de idealista/hipotecas. “Si mantienen los ingresos de fuera de la actividad política, que son algo más de 40.000 euros netos, significa que entre los dos tienen que ganar otros 30.000 euros anuales, cosa que parece razonablemente factible si consiguen un nuevo empleo”, concreta.

En caso de que abandonen sus escaños, la protección social de los parlamentarios tiene previsto que “quienes hayan sido miembros de las Cortes Generales y cesen en dicha condición tendrán derecho a una indemnización por cese que la Cámara que corresponda abonará con cargo a su Presupuesto”, según el Artículo 12 del Capítulo Tercero del Reglamento de Pensiones Parlamentarias.

La cuantía de la indemnización por cese será el equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales o fracción superior a seis meses, y hasta un límite máximo de veinticuatro mensualidades. Según el régimen económico y de ayudas a los diputados tendrán una asignación de 2.842,01 euros.

Así que ambos percibirían dos mensualidades cada uno si abandonan su cargo electo, pese a que no se cumplen los dos años de Gobierno en esta XII Legislatura que comenzó el 19 de julio de 2016. Pero hay que sumarle los poco más de cuatro meses de duración de la XI Legislatura, con los que consiguen superar los 24 meses como parlamentarios.

Sin embargo, según el código ético de Podemos, tienen la "obligación de no percibir ninguna remuneración ni cesantías de ningún tipo una vez finalizada su designación en cargo público", según el punto XII h) de dicho documento. "Quienes con anterioridad al cargo fueran titulares de un empleo público retomarán con carácter definitivo el último puesto del que fueran titulares definitivos u otro puesto equivalente en términos de salario, dedicación, área de actividad y localidad, debiendo incorporarse a él en los plazos previstos para la toma de posesión en los procesos de provisión de puestos de trabajo. Quienes no fueran titulares de un empleo público cobrarán la prestación por desempleo que les corresponda", continúa el artículo.

Habrá que ver si finalmente cobran estas cantidades, que obviamente no serán suficientes para paliar la pérdida de ingresos como diputados y de la representación en la formación morada. Así que tendrán que empezar a buscar algún otro método para poder pagar la cuota hipotecaria, los gastos de su nueva casa y lo que supone para una familia la llegada de nuevos miembros, con el nacimiento de sus mellizos.