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Así afrontan los hogares el pago del alquiler ante la crisis del coronavirus

La tasa de esfuerzo ya superaba el 30% de los ingresos familiares en Barcelona y Madrid antes de estado de alarma

Entre 2014 y 2019, el precio de la vivienda de alquiler en las 52 capitales de provincia aumentó de media un 27,6%, según los datos de idealista a cierre del año pasado. Casi la mitad de estas ciudades ha visto cómo sus alquileres se han disparado más de un 30%, con Palma (51,5%), Málaga (49,8%) y Valencia (49,5%) liderando los incrementos del último lustro.

Barcelona (38,9%) y Madrid (42,2%) siguen siendo de las ciudades más caras para alquilar de España, junto a San Sebastián, cerrando el año pasado en 16,5 euros/m2 y 16,1 euros/m2, respectivamente, y alcanzando máximos históricos del mercado de arrendamiento. 

Sin embargo, los salarios no han subido al mismo ritmo que los arrendamientos en este periodo, por lo que muchos hogares están realizado un mayor esfuerzo por pagar las rentas, en algunos casos superando más del 40% de sus ingresos, poniendo en peligro la economía familiar.

Esta situación se agrava ahora con la crisis económica provocada por el coronavirus, y las consecuencias derivadas del estado de alarma anunciado por el Gobierno de España para tratar de controlar la pandemia. El cierre obligado de todas las fábricas y empresas que no sean esenciales para el país ha provocado que muchos trabajadores se queden sin trabajo de la noche a la mañana, entre los que ahora se encuentran parados, empleados con un ERTE o autónomos y pequeñas y medianas empresas que han visto mermados sus ingresos

El Gobierno ha facilitado la puesta en marcha de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para hacer frente a la situación y evitar la destrucción de puestos de trabajo. Desde los sindicatos calculan que estas medidas extraordinarias podrían afectar a un millón de trabajadores. Las empresas que se acojan a esta fórmula no podrán despedir durante los seis meses posteriores a la reanudación de la actividad.

El Gobierno ya ha aprobado una moratoria en el pago de las cuotas de los préstamos para la compra de vivienda para los colectivos más afectados. El pasado martes, el Consejo de Ministros ha sacado adelante un paquete de ayudas a personas vulnerables para hacer frente al pago del alquiler de la vivienda en la que residen habitualmente. Parados, empleados dentro de un ERTE o con reducción de jornada, y autónomos que se declaren vulnerables no podrán ser desahuciados y podrán acceder a microcréditos avalados por el Estado para pagar la de deuda de sus rentas. Además, en caso de que el propietario sea titular de más de 10 viviendas, el inquilino podrá pedir una moratoria o condonación de la renta.

Para ver cómo puede afectar esta situación excepcional como consecuencia del coronavirus, analizamos en profundidad los dos grandes mercados del alquiler en España: Barcelona y Madrid barrio por barrio, con datos de idealista/data y de estimaciones de la renta de los hogares a finales de 2019, procedentes de los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria.

La tasa de esfuerzo media de Barcelona tiene un promedio del 38,8% con unos ingresos medios de los hogares que van de los poco más de 12.700 euros de Ciutat Meridiana - Torre Baró - Vallbona del distrito de Nou Barris, hasta llegar a los 97.000 euros del barrio de Pedralbes, en Les Corts.

De hecho, la zona de Ciutat Meridiana - Torre Baró - Vallbona del distrito de Nou Barris, que es la que cuenta con los ingresos por hogar más bajos de la capital catalana es que sufre la mayor tasa de esfuerzo salarial, por encima del 45% del sueldo dedicado al alquiler.

Otros barrios de Barcelona con ingresos medios por debajo de los 20.000 euros como La Trinitat Nova o La Barceloneta, también superan el 45% de tasa de esfuerzo para hacer frente al pago del alquiler que como mucho alcanzan los 1.000 euros de media al mes. Hasta 58 barrios de la capital catalana tienen una tasa de esfuerzo superior al 30%.

Todo lo contrario que los barrios más pudientes de la ciudad. De los cinco distritos con los ingresos más altos, solo dos se encuentran con una tasa de esfuerzo que ronda entre el 30% y el 35% como son Pedralbes (97.008 euros) y Diagonal Mar i el Front Marítim del Poblenou (76.237 euros). Los otros tres se encuentran por debajo de la tasa de esfuerzo recomendada, de ese 30%: Sant Gervasi – Galvany, Vallvidrera - El Tibidabo i les Planes y Les Tres Torres, pese a contar con alquileres medios que superan los 1.800 euros al mes.

Mientras en Madrid, hasta 117 barrios de la capital se encuentran por encima del umbral del 30% de tasa de esfuerzo salarial dedicado al pago de las rentas del alquiler. Donde peor están las cosas, coincide con aquellos barrios donde los salarios son más bajos como San Cristóbal (Villaverde), Amposta (San Blas), Entrevías (Puente de Vallecas), El Pilar (Fuencarral) o Berruguete (Tetuán). Los sarlarios no superan los 20.000 euros por hogar.

Por el contrario, los barrios como Aeropuerto (Barajas) y los del distrito de Chamartín de El Viso o Nueva España, dedican de media menos del 25% de los salarios en el pago de los alquileres. Los ingresos medios en estos tres barrios superan los 49.000 euros sin ser la zonas donde se registran más ingresos.

Los barrios del distrito de Fuencarral de Fuentelarreina y Mirasierra, con mas de 100.000 euros de ingresos familiares se encuentran entre el 35% y el 35% de tasa de esfuerzo, mientas el barrio de Los Jerónimos sí que está en tasas por debajo del 30% recomendando por los expertos.

Fuera de los dos grandes mercados están otros mercados donde el pago del alquiler está bastante tensionado. Como ya hemos comentado al inicio, Palma (51,5%), Málaga (49,8%) y Valencia (49,5%) han vivido un importante aumento de los alquileres en el último lustro, lo que está tirando del músculo de los arrendadores para pagar sus rentas.

Los distritos más tensionados se encuentran en Palma, como en Son Vida, La Vileta - Son Rapinya o Sa Indiotería - Son Castelló con tasas de esfuerzo por encima del 45%. En Sevilla, zonas como Torreblanca, Santa Clara, o San Jerónimo también la tasa de esfuerzo sube por encima del 45%. En Málaga, los distritos de Martiricos - La Roca, Campanillas y Cruz de Humilladero cuetan con tasas superiores al 35%.  En Valencia, zonas como Poblats Marítims, L'Olivereta o Jesús sufren también una fuerte tasa de esfuerzo.