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Barcelona pone trabas a la recuperación: prohibirá alquilar habitaciones por menos de un mes

Turimo Barcelona
Turimo Barcelona
Autor: Redacción

En plena pandemia mundial y con el sector turístico tocado y casi hundido, el Ayuntamiento de Barcelona pone aún un poco más difícil su recuperación. El consistorio ha anunciado que prohibirá que se alquilen habitaciones por menos de un mes para impedir la proliferación de habitaciones turísticas, cuando el próximo mes de agosto entre en vigor la regulación de viviendas compartidas que ha hecho la Generalitat y que las sacará de la alegalidad actual.

Según la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, “permitir esta modalidad de alquiler en la ciudad (se estima que actualmente ofrece 14.000 plazas) conllevaría un aumento desorbitado de la oferta turística en la ciudad y un peligro, ya que 670.000 casas podrían acoger turistas”.

"La ciudad ya tiene 154.000 camas reguladas, una oferta más que suficiente", ha argumentado este viernes Sanz durante la presentación de los cambios en el PEUAT, el plan que regula los alojamientos turísticos de la ciudad y que ha aprobado inicialmente esta semana el gobierno municipal.

En agosto de 2020, la Generalitat aprobó un decreto que admite los hogares compartidos como nueva modalidad de alojamiento turístico en que el residente alquila una habitación a un tercero por 31 días o menos, y que en el caso de Barcelona, sería el ayuntamiento quien lo regularía.

El mismo mes de agosto, el consistorio de la capital catalana suspendió de manera preventiva la concesión de licencias y la admisión de comunicados y declaraciones responsables de inicio de actividades para la instalación de hogares compartidos, así como el otorgamiento de las licencias y comunicados de obras para habilitar hogares compartidos y comenzó a estudiar cómo regular la actividad.

Hoy, la segunda teniente de alcalde ha asegurado que el alquiler de habitaciones a turistas es una actividad "imposible de controlar" que "encubre" pisos turísticos ilegales y "prácticas mafiosas", además de causar la perdida de vivienda y el aumento de los precios de alquiler.

Sanz ha insistido en que quede claro que esta restricción no impide seguir haciendo alquileres de más de 31 días, que se hacen habitualmente a estudiantes o trabajadores temporales y que están ya regulados por la LAU y el Código Civil.