El Supremo limita las excepciones a la demolición de viviendas ilegales
Ya sabemos que construir en suelo rústico puede tener consecuencias penales, ¿pero qué pasa con la edificación una vez dictada la condena? ¿Se debe demoler o puede mantenerse cuando se utiliza como residencia habitual? ¿Y qué ocurre si existen otras construcciones similares en la zona? El alto tribunal rechaza que el uso como vivienda habitual, la existencia de otras construcciones o una futura reforma del planeamiento eviten el derribo. En concreto, el Supremo acaba de pronunciarse sobre estas cuestiones en una sentencia que refuerza la demolición como consecuencia jurídica en este tipo de situaciones y recuerda que su carácter facultativo no permite descartarla libremente cuando la obra no es legalizable.


