Cientos de empresas han tratado de reinventar las tradicionales máquinas para hacer ejercicio en casa con bicicletas estáticas, cintas para correr y ‘steppers’ que han pasado por las casas sin pena ni gloria. Por eso cuesta creer la revolución que ha supuesto Peloton, una bici estática futurista con pantalla táctil de 22 pulgadas, cámara y altavoces, que cuesta cerca de 1.600 euros. Comenzó a venderse en 2014 y ya está presente en 500.000 hogares estadounidenses.