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La construcción de viviendas no se paraliza (de momento), a pesar del coronavirus

Pendientes de las respuesta de Ábalos

Antonio Gómez-Pintado, presidente de APCE y Asprima.
Antonio Gómez-Pintado, presidente de APCE y Asprima.

La actividad constructora continuará (de momento) durante el estado de alarma decretado por el Gobierno el pasado viernes. Asprima y APCE han enviado un comunicado a todos sus asociados para transmitirles tranquilidad y comunicar el impacto que puede tener la crisis del coronavirus en el sector inmobiliario. En este sentido, las asociaciones informan de que las obras en curso podrán seguir siempre y cuando cuenten con un plan de seguridad y salud aprobado por la constructora, promotora y los coordinadores de salud y seguridad de la obra. De todos modos, APCE ya se ha solicitado al ministro de Transporte, Agenda Urbana y Vivienda José Luis Ábalos que les aclare cómo actuar, según ha podido saber idealista/news.

El ladrillo comienza a reaccionar ante la crisis del coronavirus. Desde el pasado domingo, la libre circulación por la vía pública está prohibida en todo el territorio nacional salvo algunas excepciones. Desplazarse hasta el puesto de trabajo -si no es posible trabajar en remoto- es una de las tareas que sí permite el Gobierno durante estos quince días de encierro. Es precisamente a esta premisa a la que se agarra Asprima para no parar la actividad constructora. O al menos eso es lo que ha transmitido a sus asociados a los que les comunica que las medidas adoptadas permiten a los empleados de aquellas empresas que no puedan desarrollar su labor en remoto, puedan incorporarse a los centros de trabajo -en este caso, a las obras en curso-, pero extremando y reforzando las medidas de seguridad y prevención para todos los trabajadores.

De todos modos, APCE (asociación de promotores constructores de España) ha enviado una carta a José Luis Ábalos, ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, y a David Lucas Parrón, secretario general de Agenda Urbana y Vivienda, para que la Administración aclare si es oportuno o no el mantenimiento de la actividad del sector promotor en los centros de trabajo y obras en curso. En la misiva, Juan Antonio Gómez-Pintado, presidente de la asociación, afirma que son conscientes que, al ser un problema de salud pública, será el Ministerio de Sanidad quien determine si es preciso o no continuar con la actividad en cada centro de trabajo si se produce algún positivo o no se aseguran las condiciones mínimas de prevención y seguridad.

Al mismo tiempo recuerdan que las medidas adoptadas por el Gobierno permitirían a los obreros acudir a su puesto de trabajo, porque no pueden realizar sus labores en remoto. Pero los constructores y promotores pretenden tener total seguridad en esta cuestión y por este motivo instan a Ábalos a que clarifique de manera específica la situación y las medidas a adoptar en el sector para frenar, lo antes posible, a la pandemia del Covid-19.

Además, la APCE también aprovecha la ocasión para recalcar al ministro que el sector necesitará -llegado el momento- un programa de ayudas económicas y recuperación de la actividad. En este sentido, la asociación recuerda que son uno de los sectores con mayor peso en la economía española y que el impacto será importante para muchos trabajadores y sus familias.

Por su parte, Asprima se ha dirigido también a sus asociados para transmitirles algunas recomendaciones. “Mientras recibimos instrucciones de la Administración, desde APCEspaña consideramos que es importante que se organicen reuniones con los coordinadores de salud para analizar las medidas a adoptar para seguir evitando contagios. Entre ellas, el establecimiento de turnos de entrada y salida de los centros de trabajo, así como en los comedores. También es clave que se explique hasta la saciedad los consejos que nos están facilitando las distintas Administraciones (establecimiento de distancia mínima, higiene continua en las manos, evitar tocarse la nariz y los ojos, etc.)”, explica en un comunicado.

Desde la asociación entienden que la evolución del virus es impredecible. Por este motivo reconocen que habrá algunas compañías que decidan cerrar por salud, por prevención de sus propios empleados o por el desabastecimiento de materiales que dificulta la continuidad de la obra.