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El sueño imposible de un inmigrante español en Australia que acabó devorado por la jungla

Autor: Redacción

José Paronella tenía un sueño. En 1913 abandonó su Cataluña natal con destino a Australia para hacer fortuna y casarse con su amada, Margarita. Durante 11 años trabajó de sol a sol. Empezó cortando caña de azúcar, pero pronto compró unas hectáreas y se hizo productor. Fue propietario de varias fábricas y construyó un imperio. Vendió todo en 1924 y regresó a España en busca de Margarita.

Se casaron un año después y su viaje de novios les llevó de nuevo a Australia. Allí se enamoraron de un terreno de algo más de 5 hectáreas. Lo compraron en 1929 por apenas 120 libras (unos 130 euros). Primero construyeron una pequeña casa para vivir, que después se convirtió en un castillo.

El resto del terreno lo convirtieron en maravillosos jardines que abrieron al público en 1935. José Paronella se encargó de plantar 7.000 árboles con sus propias manos. Sin embargo, sólo pudo disfrutar de su sueño 11 años. En 1946 un deslizamiento de tierras provocado por las intensas lluvias arrasó parte de la finca. Un desastre del que Paronella nunca se recuperó: falleció de cáncer dos años después.

Aunque su mujer y su hija trataron de mantener vivo el sueño, pero finalmente no les quedó más remedio que venderlo en 1977. Poco después un incendio arrasó el edificio principal. Ese fue solo el comienzo del fin. El ciclón Wilfred arrasó la propiedad en 1986. Luego vivió unas inundaciones en 1994 y un huracán en 2006. Después el abandono.

Pero, en 2009 la suerte volvió a cambiar y un ambicioso proyecto de recuperación consiguió que Paronella Park recuperase parte de su atractivo original –aunque con un cierto aire decadente– y se confirmase como uno de los lugares que visitar cerca de Queensland.