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Portal de l'Àngel, 12 años con la medalla de oro del retail

Portal de l'Àngel de Barcelona / Flickr/Creative commons
Portal de l'Àngel de Barcelona / Flickr/Creative commons

En un mundo digital, donde las ventas online han impactado en los hábitos de consumo, las tiendas se convierten en el mejor escaparate de las grandes marcas. Y para dar con las mejores, los precios por m2 de sus alquileres nos darán una pista de cuáles son las idóneas. Subir la persiana en un local de Portal de l’Àngel de Barcelona es dar con la joya del tesoro comercial. Desde 2005, la calle se retroalimenta de su fama y se mantiene intacta en el número 1 del podio del 'retail'. ¿Pero siempre ha sido tan caro abrir un comercio en ella? Hacemos un repaso de la evolución de las calles comerciales en los últimos 12 años.

El Portal de l'Àngel es una pequeña vía paralela a La Rambla que no alcanza el medio kilómetro de largo y tiene censadas 55 tiendas abiertas. Su nombre se le debe a ser una de las cuatro puertas de acceso a la Barcelona enmurallada de la Edad Media, aunque originalmente se le llamaba el Portal de los Ciegos. Ya desde su nacimiento era la calle más trasnochadora de la ciudad, al ser la primera y la última puerta en cerrarse.

Desde los años setenta que se peatonalizó y sus comercios ganaron un tanto, ha sido el lugar elegido para los grandes almacenes, desde los Almacenes Jorba pasando por Galerías Preciados, hasta El Corte Inglés y todas las marcas bajo el paraguas de Inditex. Solo la mercería Santa Ana, tras 82 años instalada en el número 26, queda allí, aunque por poco tiempo. Según los dueños, los nuevos clientes de la calle le obligan a abandonarla para trasladarse a la calle Moles.

Hay que retroceder hasta 2004 para ir a la evolución del coste de la calle. Entonces, la madrileña calle Preciados se coronaba con la medalla de oro en la calle más lujosa para instalar una tienda en España. El alquiler medio en ella estaba en 2.220 euros por m2. Subía cuatro puestos, escalando por encima de Serrano (tercera posición con 1.920 euros m2) y Portal de l’Àngel, la segunda más cara. Esta última experimentaba una subida del 18,6% respecto a 2003, con 2.064 euros el m2. Doce años más tarde, un m2 en ella es 162,80% más caro: 3.360 euros.

La evolución experimentada de la calle que le ha pisado los talones, Preciados, no es muy diferente: encareció un 144,54% en el mismo periodo de tiempo. Incluso fue la más cara durante muchos años, hasta que la vía peatonal de Barcelona le bajó a la categoría de plata. Con todo, este histórico eje comercial se encuentra con una tasa de rotación baja, lo que aún encarece más el precio. Por eso, dar con un local vacío se convierte en una proeza.

Desde entonces, solo las grandes marcas de moda han sido capaces de hacer frente a un alquiler en estas calles donde, poco a poco, han ido cayendo los comercios que tradicionalmente ocupaban los bajos de sus edificios. Este cambio de paisaje comercial en la calle la ha apodado como la ‘Inditex street’, por todas las firmas del grupo que copan hoy en día sus locales.

Echando un ojo a los últimos 10 años del valor en el mercado de los locales, solo dos ciudades han logrado ser las más influyentes, Madrid y Barcelona, mientras que Bilbao (y su Gran Vía), Málaga (con Marqués de Larios), Sevilla (con calle Tetuán) y Valencia (con calle Colón) han quedado atrás en esta escalada de precios y por debajo de los 2.000 euros, cuando diez años atrás lideraban el ranking de las diez más caras.

Los puestos que antes llenaban esas calles de otras ciudades españolas, han sido sustituidos por Gran Vía, Fuencarral y Goya de Madrid o Pelayo y Portaferrissa de Barcelona, cuando estas últimas antes de 2014 ni siquiera superaban los 1.000 euros por m2 de alquiler mensual.  

Fuencarral y Gran Vía se han visto beneficiadas por el flujo de peatones próximos a la calle Preciados. La primera, como una arteria más destinada a un público joven, y Gran Vía por la apertura de tiendas de gran tramaño y 'flagships', al ocupar con firmas internacionales lo que antes eran cines o teatros. Ese fue el caso de Primark, la tienda que la firma tiene con mayor dimensión en todo Europa. La inauguración de esa tienda coincide con el despegue comercial de Gran Vía, en 2015. Goya, por su parte, mama de otro eje comercial, la calle Serrano, que al no poder ofrecer más locales, se extienden hasta esta avenida.

Este cambio en el listado, en lo que a Barcelona se refiere, no es casual. Fue en 2014 cuando terminó la moratoria de la Ley de Arrendamientos y las rentas antiguas pasaban a ser cosa del pasado. De esta forma, los alquileres para los comercios familiares y emblemáticos pasaron a unas cifras insostenibles para sus cuentas y solo firmas prestigiosas con un respaldo económico podían hacer frente a esos nuevos alquileres. Ese año, fue el mejor hasta la fecha en cuanto a capital invertido, con 4.208 millones de euros en venta de locales y centros y parques comerciales.

Desde que se abrió la veda con la eliminación del techo de renta antigua en Barcelona, la suma de la falta de rotación de activos en esas calles más la fuerte demanda de sus locales comerciales fue la razón de este encarecimiento de sus precios de renta. Según la consultora inmobiliaria Laborde Marcet, especialistas en patrimonio e inversiones inmobiliarias, aconsejan “no alquilar un local por un precio por encima de la renta de mercado”.

Tras esta etapa, el 2016 marcó un récord histórico en el sector retail, con una inversión de 4.300 millones de euros, con 45 operaciones de inversión en retail. En este sentido, mientras que Madrid se presenta un centro muy dinámico en el ámbito comercial, Barcelona se erige como la capital española del comercio gracias a su amplia oferta, sus datos de ocupación y su facturación, además de un turismo que beneficia considerablemente esas cifras. 

La demanda en el resto de España se mantiene estable, "aunque a pesar de ello, la disponibilidad es baja gracias a la saludable demanda de operadores tanto españoles como internacionales", explican desde Cusham & Wakefield.