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Comunidades de bienes: la alternativa de moda a las cooperativas de vivienda

comunidades de bienes: otra manera de autopromoción de viviendas
Autor: Elena

Las cooperativas han sido durante años una interesante alternativa para quien quiere una casa nueva a buen precio. Tras saltar a la palestra numerosos escándalos relacionados con ellas, muchas empresas inmobiliarias buscan una nueva fórmula de seducir a los compradores, y la han encontrado en la comunidad de bienes



¿Qué es una comunidad de bienes? ¿qué diferencias tiene con una cooperativa?

Una comunidad de bienes – o comunidad de propietarios- es una figura similar a la cooperativa en cuanto a su objetivo: ambas ofrecen conseguir una vivienda nueva a un precio más económico, comparado con comprarla directamente a una promotora. Además, permiten al comprador participar personalmente en el desarrollo del proyecto

Sin embargo, la comunidad de bienes tiene una diferencia fundamental con la cooperativa: carece de personalidad jurídica propia. Esto implica que la constitución de la comunidad de bienes es más rápida y requiere menos trámites, pero a cambio sus miembros -llamados ahora comuneros- delegan parte de su poder decisorio en la empresa gestora. “La comunidad de propietarios, para el desarrollo de la promoción, suele otorgar apoderamientos generales irrevocables a favor del gestor, lo que vienen a constituirle, en la práctica, en un auténtico administrador del colectivo”, explica Rafael González tausz, experto en derecho inmobiliario y socio de inmoabogados

Pero ¿qué otras implicaciones tienen las comunidades de bienes? la autopromoción de vivienda, tanto en cooperativa como en comunidad de bienes, implica siempre una mayor responsabilidad que la compra del piso a una promotora, pero esta responsabilidad se multiplica en el caso de las comunidades de bienes

En ellas, si surge un problema (un gasto imprevisto, impago de alguno de sus miembros, retrasos en las obras, etc) se responde frente a terceros no sólo con los bienes de la comunidad, sino con todo el patrimonio personal de los comuneros, que ponen en juego algo más que las cantidades aportadas al proyecto. Y no sólo la deuda, también la responsabilidad en caso de accidente es mayor en caso de una comunidad de bienes. “Una cooperativa tiene una responsabilidad limitada, una responsabilidad que resulta inapelable en una comunidad de bienes”, advierte
Begoña villacís, responsable del área fiscal, laboral y mercantil de legálitas
. “Sobre la empresa gestora se descarga la gestión, pero no la responsabilidad, por lo que la confianza y el asesoramiento previo es fundamental, mucho más en el caso de una comunidad de bienes que en el de una cooperativa”, asegura

¿Qué regulación tienen las comunidades de bienes?

El código civil es el que regula las comunidades de bienes. Su misión básica es hacer posible que un grupo de personas lleven a cabo la edificación de sus casas, estableciendo ciertas reglas de funcionamiento que quedan reflejadas en los estatutos de la comunidad. En este aspecto, las comunidades de bienes también pierden puntos respecto a las cooperativas tradicionales. “La existencia de un marco legal completo en las cooperativas les otorga mayor seguridad jurídica que a las comunidades en lo que respecta a su funcionamiento (auditorías de cuentas, comisiones, recursos internos, impugnación judicial de acuerdos, etc …)”, señalan desde inmoabogados



¿Por qué están de moda las comunidades de bienes?

Pese a todo, la comunidad de bienes, una figura casi desconocida hasta hace poco tiempo, es una modalidad que cobra fuerza en los anuncios de gestoras que buscan miembros para su proyecto. La razón es que la autopromoción es para muchos el futuro de la construcción residencial, no requiere casi inversión inicial y el riesgo que asume la empresa es mucho menor

Crear una comunidad de bienes permite a la empresa seguir obteniendo estas ventajas a la vez que 'huye' de la palabra 'cooperativa' que tan mala fama ha cogido tras escándalos como el de ofigevi, gespozuelo, psg o el drama vivido en numerosos paus madrileños. “Las cooperativas han dejado mal sabor de boca por su régimen estatutario. Hay una ley estatal y comunitaria que las regula, pero el 80% de su funcionamiento queda fijado en los estatutos, que muchas personas no conocen antes de asociarse a una cooperativa. Por ello, antes de incorporarse a una promoción en régimen de autopromoción es importantísimo asesorarse bien”, explican desde legálitas

Ver viviendas en régimen de comunidad de bienes en idealista.com

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