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UBS: la vivienda caerá un 6% en España por el covid-19 y la recuperación durará dos años

Pixabay
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Autor: Redacción

Este año pintan bastos para el inmobiliario como consecuencia de la crisis del coronavirus. Todas las firmas de análisis nacionales e internacionales alertan de una caída de precios, un freno en las operaciones de compraventa de inmuebles y una parálisis de las inversiones.

La última que se ha sumado al consenso es la entidad financiera UBS, que resume en un informe qué espera de los diferentes sectores, como la vivienda, el 'retail' y los activos ligados al turismo.

En el caso de la vivienda, el banco suizo vaticina una caída media de los precios cercana al 6%, aunque detalla que el descenso será superior en las localizaciones secundarias, mientras que en las grandes ciudades será más bajo al contar con una mayor oferta y demanda. 

Lo que también prevé UBS es una recuperación lenta del mercado residencial que se prolongará durante 2021 y 2022, en línea con los cálculos de consultoras y los economistas consultados por idealista/news.

En este sentido, los expertos vaticinan una caída de la demanda de vivienda, ante la pérdida del empleo, la entrada en un Expediente Temporal de Regulación de Empleo (ERTE) y la caída de la capacidad adquisitiva. Además alertan de que las compras por partes de extranjeros se reducirán drásticamente al menos hasta finales de año. En este escenario, sostienen que muchas familias pospondrán la decisión de compra de una casa entre seis meses y un año.

Según la entidad financiera suiza la caída de los precios será generalizada y brusca, aunque temporal, y dejará al 'retail' y al turismo como los principales damnificados. En el informe, UBS habla de una "profunda recesión y una enorme pérdida de empleo", y aunque espera que el consumo y la inversión empiecen a remontar en verano, sostiene que "el ocio y el turismo lo harán más tarde".

En el caso del 'retail', explica que "la caída del consumo y del turismo, sumada al repunte del comercio electrónico, provocará la desocupación de muchos espacios, una caída de los alquileres superior al 10% y un  desplome temporal de las valoraciones de más del 30%". Además, alerta de que la recuperacón posterior solo será parcial.  En lo que respecta al sector turístico, incide en que "está abocado a un ajuste estructural, ya que sufrirá los daños más persistentes".

Por otro lado, el informe sostiene que el mercado de las oficinas sufrirá un impacto algo menor, sobre todo en el caso de los activos 'prime'. En líneas generales, calcula que el ajuste de las rentas del alquiler no caerán más de un 2% y que las valoraciones se reduzcan entre un 8% y un 10%, para remontar el vuelo de forma moderada en 2021. 

"La crisis va a acelerar algunos cambios estructurales -como el comercio y la banca electrónicos, el trabajo desde casa y el entretenimiento doméstico- con profundas implicaciones para el mercado inmobiliario. Los inquilinos de oficinas y comercios reevaluarán sus necesidades de espacio y los inversores reducirán su apetito por activos ligados al ocio y el turismo", resume la entidad.

Estas previsiones se enmarcan dentro de las previsiones macro que maneja actualmente el banco, y que son similares a las del FMI y los economistas, pero más optimistas que las dibujadas por el Banco de España en el peor escenario posible. En concreto, para este año estima una caída del PIB de entre el 4% y el 8%, en función de lo que dure el estado de alarma y del éxito de los planes para atenuar la destrucción de empleo y de tejido empresarial, una caída de la demanda interna cercana al 8%, una tasa de paro del 20%, un déficit público superior al 6% del PIB, y una deuda pública récord que alcanzará entre el 110% y el 115% del PIB.

La buena noticia es que descarta que el golpe económico provoque una subida de las primas de riesgo ni de los costes de financiación para la economía real.