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Jesús Gil: "A Gilmar siempre le han sentado bien las crisis"

Jesús Gil, consejero delegado de Gilmar, recibe a idealista/news en su sede ubicada en la calle Goya (Madrid) y repasa con nosotros la actualidad de la compañía y del sector en un escenario de incertidumbre generado por el covid-19. En este sentido, Gil aprovecha la ocasión para anunciar la apertura de dos nuevas oficinas en plena pandemia. “Las crisis siempre nos han sentado bien”, asevera. Además, aboga por la compra de la vivienda en detrimento del alquiler porque considera que la vivienda es una hucha y narra el gran interés que tienen los nórdicos en comprar una segunda residencia en España cuando acaben las restricciones de movilidad por el covid-19.

¿En qué momento se encuentra el sector inmobiliario?

La realidad es que no se puede generalizar. Una cosa es el ámbito del promotor, otra cosa es la vivienda usada, otra cosa es el sector constructor… En fin, hay tantas personas que intervienen en el mercado y tipos de empresas cada una con un nivel distinto de afección por la pandemia. En nuestro caso concreto, somos optimistas y estamos defendiendo muy bien la situación. De hecho, en 2020 hemos igualado los resultados de 2019, a pesar de haber estado tres meses prácticamente parados.

¿Qué medidas habéis tomado para hacer frente a la crisis del covid?

Hay muchos tipos de medidas, de índole económico, de índole tecnológico, de la forma de trabajar, la forma de publicitarse… han cambiado muchas cosas y es verdad que en Gilmar ya estábamos preparados antes. Tenemos un equipo de gente extraordinaria. Por ejemplo, en el terreno del marketing han hecho muy bien las cosas por Gilmar ha tenido una visibilidad extraordinaria durante toda la pandemia. Además, hemos tenido una comunicación con nuestros clientes muy fluida. Nos hemos anticipado en cuestiones como la firma electrónica, las visitas virtuales, etcétera, etcétera. Es verdad que para cerrar una operación, al final el trato personal o la visita física es imprescindible, pero con los acuerdos internacionales se ha avanzado muchísimo, de manera que un señor que está en Moscú prácticamente visita la casa desde su sillón y digamos que cuando viene solamente lo hace para confirmar lo visto y a firmar.

¿Habéis tenido que cerrar alguna oficina por el covid-19?

No, para nada. De hecho, hemos seguido creciendo. En 2020, hemos inaugurado Málaga y la oficina de Cuzco (Madrid). A nosotros hasta ahora las crisis, aunque está muy feo decirlo, nos han sentado bien porque hemos conseguido reforzarnos. Aquello de que las crisis son una oportunidad, pues digamos que lo hemos podido llevar a cabo.

¿Tenéis alguna apertura en mente?

Sí, siempre. Nosotros siempre estamos trabajando. Ahora estamos trabajando en una apertura en Arturo Soria (Madrid) donde ya tenemos el solar y el proyecto. El otro plan se encuentra fuera de la Península, aunque no sabemos si Palma o Ibiza.

"La situación macro a nivel país está empeorando cada día"

 

 

 

¿Cómo cree que se van a comportar los precios de la vivienda en 2021?

No se puede tratar de manera global porque los precios no se van a comportar igual en todas las localizaciones. Por ejemplo, no van a ser igual los ajustes que se produzcan en el Barrio de Salamanca que en Valdemoro como tampoco van a ser igual en Galicia que en Málaga. Siempre va a ser más lento en las zonas que están mejor amparadas. Es decir, la gente con poder adquisitivo alto va a tardar más tiempo en ajustar que el que lo necesita para subsistir, por así decirlo.

¿Se atreve con un porcentaje?

No, en este caso no porque es muy complicado… Creo que las cifras que se han dado son irreales, porque muchos datos datos se obtienen basado en la voluntad de las personas, no en la realidad de los hechos.

¿Cree que va a sufrir más la segunda mano?

Es que no es comparable. Porque la obra nueva en barrios muy determinados tiene sentido y funcionan los márgenes… Y hay en otros sitios que cuando se ajusta mucho el mercado es que el coste del suelo más poner los ladrillos deja de tener sentido.

¿Cómo se va a comportar la oferta y la demanda?

Es importante resaltar que hablo desde el punto de vista de Gilmar. La realidad es que estamos haciendo operaciones y hay una demanda interesante. Siempre decimos que hay una necesaria: se rompen y se crean familias todos los días… Y por lo tanto se genera una posible transacción. Ahora con el covid han fallecido muchas personas y por lo tanto hay herencias…

De todos modos, llevamos un tiempo en el que los ladrillos, sin duda alguna, son la mejor alternativa para los inversores. Ya no te digo para un fondo institucional, sino también para un particular. Si compras una casa tienes muchas opciones: puedes vender, puedes alquilar, puedes donar, puedes ofrecerlo como garantía, puedes hipotecar…

¿Qué ocurrirá con las segundas residencias ubicadas en la costa?

El teletrabajo ha venido para quedarse y no sólo en España. De hecho, el teletrabajo que tiene un mayor auge es el del norte de Europa, y por el que muchos empleados se vienen a vivir a la Costa del Sol, por ejemplo. Siempre ha habido un mercado británico, un mercado alemán, incluso un mercado ruso o mercado árabe. Pero es que últimamente son los nórdicos los que están desembarcando en la costa.

Sin duda ahora mismo está paralizado, pero eso no quita para que las gestiones a través de los correos o tal estén funcionando. Y en el momento que se pueda viajar, sin duda alguna se van a cerrar muchas operaciones con este tipo de cliente.

¿Cómo se comportará el alquiler?

Se producirá un ajuste de los precios también. Está claro que el alquiler siempre es una alternativa. Nosotros defendemos que en función de las circunstancias no siempre, pero sí en muchas ocasiones, lo que vas a pagar de alquiler te compensa pagarlo de hipoteca. A los españoles siempre se nos ha inculcado, casi como cultura, que una de las primeras cosas que hay que hacer en cuanto empiezas a trabajar es comprarte tu casa. El hecho de invertir en una casa creo que es lo que nos ha salvado de algunas crisis, porque al final es una especie de hucha, es una forma de guardar el dinero.

Pero todo el mercado está mirando al ‘build to rent’...

Lo que pasa es que hay muy poca gente joven en comparación con los adultos que esté comprando porque los primeros tienen mucha más movilidad laboral. No existe ese arraigo que teníamos con la zona en otros tiempos. Esto dificulta la posibilidad de comprar y les interesa ir alquilando hasta que más o menos se asientan en un lugar en concreto. Ahora la decisión comprar se toma más tarde y es obvio que el ‘build to rent’ va a ser un buen negocio.

También hay muchos jóvenes que sí les gustaría comprar, pero no tienen ahorros. ¿Qué se podría hacer para favorecer su entrada en este segmento?

Al final, todos los que intervienen en la compra de una vivienda necesitan hacer su negocio. Ahora mismo me parece muy importante que la Administración facilite con muchísima claridad y con muchísima rapidez los trámites para para construir. Es una locura pensar que para levantar viviendas en un solar urbano pasen años. No tiene ningún sentido. O por ejemplo, cuando las condiciones del mercado han variado y el planeamiento necesita de modificaciones, tramitar una modificación puntual es algo tedioso ahora mismo. Me parece muy meritorio dedicarse a la construcción y lejos de castigar y de endurecer las condiciones de los promotores creo que habría que tenerles en palmitas.

¿Y qué ocurrirá con la inversión en vivienda?

Creo que hay mucho dinero, aunque no esté repartido de un modo al que todos nos gustaría, pero hay fondos que están hasta arriba de dinero y necesitan moverlo. Antes era los bancos los que controlaban muchos aspectos del sector y ahora son los fondos. De hecho hay fondos para residencial, para hotelero o para oficina, para parking residencial.

"Hay mucho dinero en el sector que necesita ser movilizado"

 

 

 

¿Dónde va a ir ese dinero?

A cualquier donde pueda obtener una rentabilidad. Aunque yo creo que el que tenga dinero es obligatorio una gran parte invertirlo en ladrillo.

El residencial ha demostrado una gran fortaleza a la crisis, ¿por qué?

Primero lo que debería de pasar es que cualquier Estado tendría que poner en palmitas al sector en lugar de utilizarlo como el muñeco del ‘pim pam pum’. Hay que cuidar el residencial porque es muy importante en cualquier país y en España, que somos un país evidentemente de servicios, más aún. La vivienda, al margen de que tiene que ser una necesidad cubierta para todo el mundo, es un sector muy importante para nuestra economía.

¿Qué opina del urbanismo en España?

El urbanismo tiene que ser rápido. Cuanto antes se adapte a las condiciones del mercado antes vas a dar muchas más posibilidades a la gente.

¿Es una utopía la colaboración público-privada?

Yo no creo en este modelo. Me parece que lo público tiene que existir para facilitar a lo privados y lo privado somos los que nos tenemos que romper la cabeza y forzarnos. El Estado en ningún caso tienen que sustituir a la iniciativa privada, jamás.

¿Nos puede contar algo más de su proyecto de ‘capital markets’?

Empezamos de una forma más discreta, llamándole departamento de fondos y ahora ya cogido más entidad por el tipo de personas que lo componen. Básicamente es para tratar ese tipo operaciones en el que hay fondos de inversión de por medio.

¿Cuál es el papel de Gilmar en estas operaciones?

Empezamos a tener cierto protagonismo. Históricamente nosotros nos hemos dedicado a la vivienda y ahora hay un montón de derivadas. Una de ellas es ‘Capital Market’. Ofrecemos financiación alternativa a los bancos, te planteamos inversores para que participen en un determinado tipo de negocio… digamos que son operaciones que por el nivel económico están por encima de las transacciones habituales que había hecho Gilmar.

¿Cómo ve la situación a nivel macro en España?

Ojalá me equivoque, pero yo creo que la situación global como país no está mejorando. Es obvio que estamos yendo a peor. Y dentro del totum revolutum este, en Gilmar seguimos creciendo, estamos dando más trabajo, estamos abriendo más oficinas y estamos haciendo más operaciones. Pero es que tengo muchos amigos del sector y de fuera también que han cerrado, que han despedido, que están en Erte…