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Cinco pequeños cambios para poner a punto tu segunda residencia a las puertas del verano

Autor: Redacción

Tras los últimos meses de confinamiento y restricciones a la movilidad, la pandemia sanitaria parece darnos un respiro de cara a verano y hacer planes para las ansiadas vacaciones estivales.

Según los datos de la plataforma especializada en diseño y renovación del hogar Houzz, el 24% de los españoles tiene una segunda residencia en la que poder descansar y relajarse. Sin embargo, muchos inmuebles necesitarán unos pequeños arreglos para gnar confort y adecuarse a las nuevas necesidades que ha planteado la pandemia.

Entre las mejoras más habituales y recomendables están, por ejemplo, actualizar el color de las paredes, apostar por los muebles versátiles que permitan recibir invitados sin ocupar espacio, conectar la vivienda con el espacio exterior, renovar algunos objetos decorativos y colocar alguna protección para el sol y el calor, como un toldo o una pérgola. Repasamos algunas claves de sus propuestas:

1. Cambiar el color de las paredes

Actualizar el color de las paredes de la vivienda está entre las reformas más comunes. De hecho, Houzz afirma que dos de cada tres españoles compraron pintura y casi un 40% contrató a un pintor en la última renovación de su hogar.

Para acertar con el color, los expertos recomiendan utilizar el blanco como tono predominante y complementarlo con otros colores para crear ambientes alegres, frescos y luminosos. Para una casa de campo, por ejemplo, opta por los tonos verdes o gamas más cálidas de rojos, anaranjados, amarillos y rosas. En el caso de una casa de playa, busca el contraste con tonos turquesa, aguamarina, azulados, amarillos y colores tierra.

2. Renovar los objetos decorativos

Elegir bien los elementos decorativos es esencial para poder mimetizar una casa en el entorno en el que se encuentra. Por ejemplo, si está en la costa, una alternativa es apostar por la temática marinera en los textiles (con tejidos de rayas) y colocar elementos como caracolas, conchas, estrellas marinas… También puedes optar por objetos azules que evoquen al mar, como un jarrón. Todos ellos, usados con moderación, combinan con complementos de ratán, cestos de fibras y accesorios de bambú que dan sensación de calidez, además de estilo.

Si buscas la inspiración en la montaña, la alternativa pasa los materiales naturales en muebles y decoración, como por ejemplo la madera, el esparto, la rafia o el mimbre. En el caso de los accesorios, la apuesta segura está en la gama de colores bautizada como 'grounding', donde destacan los tonos marrones, terracotas y verde salvia, según las tendencias de decoración de Amazon para verano de 2021.

3. Conectar la casa con el exterior

Si algo nos ha enseñado la crisis del covid-19 es la necesidad de contar con espacio exterior en casa. Y una de las mejores formas de sacarle todo el partido es intentar conectarlo con el interior de la casa, difuminando los lómites entre ambas zonas. ¿Cómo conseguirlo? Desde Houzz afirman que "utilizar puertas correderas acristaladas de suelo a techo con perfiles enrasados en el suelo son una buena opción y permiten disfrutar de las vistas". El cambio de las ventanas no solo permitirá dar mayor sensación de amplitud, sino que además permitirá mejorar la temperatura de la vivienda (las modernas ayudan a aislar tanto el frío como el calor). Para que haya continuidad entre ambas zonas, es aconsejable optar por un mismo material en suelos y paredes.

4. Protección frente al sol

Pérgolas, toldos, voladizos, lamas, celosías… son muchas las alternativas de protección que evitan la radiación solar directa y además minimizan el calor. Desde la plataforma recuerdan que estas opciones que dan sombra "serán imprescindibles para aquellos momentos en los que queremos refugiarnos de las altas temperaturas del verano sin renunciar a hacer vida en el exterior de casa".  Para el interior, es recomendable instalar vidrios de doble cámara o de los de control solar para optimizar el aislamiento térmico y evitar el efecto invernadero.

Pero antes de decantarte por una opción u otra, conviene repasar las ventajas y los inconvenientes de cada una de ellas. Por ejemplo, las pérgolas son más estables y permiten cubrir grandes superficies aunque son más caras, mientras que los toldos recogidos no ocupan espacio ni alteran estéticamente el exterior y tienen un grado de inclinación que tapan los rayos incluso cuando el sol está bajo. 

5. Muebles versátiles para las visitas

Por último, también conviene tener presente la posibilidad de invitar a familiares y amigos, con el fin de tener un espacio puntual para los huéspedes ocasionales e inesperados. Para ello, Houzz recomienda apostar por mobiliario basado en sistemas móviles o plegables que proporcionan camas adicionales en cuestión de segundos. Se trata de crear espacios versátiles y multifuncionales sin comprometer de forma permanente el espacio de la casa o una estancia en concreto.