Información sobre vivienda y economía

El problema de Horche: robos, inseguridad y 200 okupas en un pueblo de sólo 3.000 habitantes

Desde hace ocho años los habitantes de Horche viven un verdadero infierno. Este pueblo de Guadalajara cuenta con dos promociones de viviendas okupadas propiedad de Caixabank y los cerca de 3.000 habitantes han visto alteradas sus tranquilas vidas por una oleada de delincuencia, trapicheo y violencia. idealista/news se ha desplazado hasta esta localidad de Castilla-La Mancha para conocer de primera mano este problema que su alcalde, Juan Manuel Moral Calvete, lo califica como un"negocio”. Una opinión que también comparte el presidente que defiende los derechos de los horchanos. “Existe una rotación continua de okupas en estas viviendas”, afirma. Caixabank prefiere en este caso no valorar las declaraciones del alcalde. 

Sólo hace falta llegar a Horche con un cámara y con aspecto de periodista para darte cuenta en tan sólo unos segundos de que existe un problema y que los vecinos están muy cansados. “Ya sabemos por qué estáis aquí”, “Graba, graba (refiriéndose a la sucursal de Caixabank, a los que los vecinos culpan de la situación que están viviendo)”. Estas son sólo algunas de las frases que escuchamos a nuestra llegada a la localidad. Un café en un bar cercano al Ayuntamiento confirma la crispación de los Horchanos. “Okupación social= Okupación ilegal” o “A okupas y delincuentes, Gobierno y Justicia los defiende” son algunas de las frases escritas en carteles que ‘decoran’ las paredes de este establecimiento.

Antes de visitar las inmediaciones de las 60 viviendas okupadas (según datos del propio consistorio) nos reunimos con Fernando García, presidente de la asociación Defiende Horche, y con Moral Calvete, alcalde del municipio, para saber qué nos vamos a encontrar. “El problema comenzó hace ocho años cuando Caixabank decidió implantar unos alquileres sociales en dos de sus promociones a espaldas del Ayuntamiento. Al final esto provocó que algunas personas se aprovecharan de la situación y resultó ser un efecto llamada para la okupación”, explica a idealista/news el alcalde de la localidad.

Una teoría que refrenda Fernando. “Hay gente que dejó de pagar el alquiler social y se convirtió en okupa. De hecho, la gente que seguía pagando este arrendamiento terminó por irse porque las viviendas se convirtieron en un foco de trapicheo y delincuencia”, asevera en este sentido. “No es un problema de okupación, es un problema de venta de viviendas, porque lo que ocurre aquí es que se venden y se alquilan llaves de viviendas. Son mafias que están haciendo negocio”, agrega el primer edil.

Ola de delincuencia

La realidad es que este problema surgió hace ocho años, pero desde algunos meses la situación se ha vuelto insostenible. “Decidimos crear la asociación en mayo después de que se incrementaran los robos a los bares, los hurtos de material agrícola, de otros materiales como el cobre y del atraco a algunos niños del pueblo”, narra García. “La situación se desbordó y creamos esta asociación que aglutina a 700 personas para reunirnos con las entidades y administraciones que tuvieran competencia para solucionar el problema”, agrega.

De momento, esta agrupación ha encontrado el respaldo del alcalde de Horche que se ha implicado desde el primer momento. “Yo estoy a muerte con la asociación, porque cualquier problema que tengan mis vecinos también lo tengo yo”, explica Moral Calvete, que acompañó a sus vecinos en la manifestación del 18 de septiembre contra la okupación que tuvo lugar en las inmediaciones del Congreso de los Diputados.

Además, el político también defiende su gestión durante todo este tiempo. “Llevamos hablando con la propiedad seis años, pero no han hecho nada hasta ahora que el caso se ha vuelto mediático. Nosotros como Administración lo que hemos hecho ha sido denunciar todas y cada una de las viviendas okupadas y hemos solicitado a la propiedad que precinte las casas cuando se produzca un lanzamiento. Además, vamos a instalar cámaras de vigilancia para intentar reducir la delincuencia”, afirma el alcalde.

Recuperar la tranquilidad 

Por su parte, los vecinos, representados por García también mandan un mensaje de SOS al propietario de los inmuebles. “Sobre todo queremos que la entidad se haga cargo del asunto y que realice una buena gestión de las viviendas. Que proteja los pisos y que no dé pie a que se se vuelvan a okupar. Porque por mucho que eches a la gente, las mafias de la okupación vuelven a hacer negocio con el inmueble si la propiedad no lo evita antes”, explica el presidente de la asociación.

Además, los dos coinciden en señalar en que este problema no sólo afecta a los vecinos que colindan con estas dos promociones okupadas, sino que es algo que daña la imagen de todo el municipio. “Han roto la paz social del pueblo”, afirma el alcalde. “No se adaptan a la convivencia y a la cultura de Horche”, señala el presidente de la asociación. “¿Quién va a querer comprar una casa aquí después de salir en todos los medios de comunicación por este problema?, ¿quién va a venir a pasar un fin de semana o a comer con esta inseguridad?”, pregunta en un tono pesalumbrado el político. “Hemos tenido que realizar reparaciones de más de 12.000 euros por averías que han provocado ellos con sus robos de material y a mí me han hecho un escrache porque dicen que les quiero echar del pueblo”, narra Moral Calvete.

Los dos bloques de viviendas okupados se encuentran a solo unos metros de distancia el uno de los otro, aunque es el que se encuentra cerca de la iglesia el que tiene un mayor número de pisos. En este último aparecen más evidencias de okupación: cristales de los portales rotos, empalmes de luz, pintadas en las fachadas, suciedad, ventanas y persianas en mal estado… Las miradas desde alguno de los balcones nos hacen sentir algo inseguros durante la grabación de las imágenes, pero es cierto que nadie nos dice nada. Sólo, en el primero de los bloques una persona sale del portal cuando ya nos disponíamos a irnos y nos persigue desde la distancia algunos metros para comprobar a dónde nos dirigíamos. Salvo este pequeño contratiempo, el resto del reportaje se produce sin produce sin ningún incidente.

InmoCaixa, dueña de nueve de las viviendas okupadas afirma a idealista/news que tienen todos los pisos denunciados y que están a la espera de que la Justicia dictamine qué ocurre con los okupas. Un argumento que también comparte Caixabank, propietario de los otros inmuebles okupados. "Sólo podemos esperar a que la Justicia se pronuncie porque nosotros tenemos denunciados los pisos desde hace tiempo", afirman desde la entidad.