Cuando pensamos en reformar la casa, nos preocupamos por las humedades, las grietas o el aislamiento térmico, que son problemas tangibles. Sin embargo, existe un enemigo invisible que puede estar infiltrándose en nuestro hogar desde el subsuelo: el gas radón. Es radiactivo, se filtra a través de fisuras, juntas y conductos, y es la segunda causa de cáncer de pulmón en España, por detrás del tabaco. La buena noticia es que se puede combatir durante una reforma con un buen sellado, una correcta ventilación y la despresurización del terreno. Eso sí, el trabajo debe realizarlo un profesional.