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¿Subirá la vivienda? Los expertos opinan

Expertos del sector inmobiliario se dieron cita el pasado jueves 6 de mayo en bolsalia para hablar de la situación actual de la vivienda en España. Entre las conclusiones destacan que el precio de la vivienda tiene que caer más, que los bancos tienen mucho que decir, que el gobierno no está tomando medidas suficientes para reactivar el sector y que el alquiler debe fomentarse más

En la mesa redonda, bajo el título “¿subirá la vivienda? situación del sector inmobiliario”, participaron Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista.com, josé trecet, director de contenidos de financialred.com, remo, editor del blogsalmon.com, y Carlos López, responsable del blog Euribor.com.es. Todos coincidieron en afirmar que al precio de la vivienda aún le queda recorrido bajista y que nos encontramos en un momento de “ Bull trap ”, Es decir, una fase de falsa estabilidad previo a una fuerte caída que llega tras una fase de descensos

Según la mesa, uno de los principales problemas de la vivienda es el sector financiero. “¿Que qué pasará?, pues lo que los bancos quieran que pase. Lo que deberían hacer es ajustar los precios entre un 40% y un 50%, bajarlos a precios razonables”, aseguró remo. Este blogger denunció que la vivienda es un bien de primera necesidad. “Necesitamos un sitio para vivir, una vivienda a precios razonables”, señaló. Fernando encinar se mantuvo en esta misma línea, al asegurar que los bancos no están ajustando los precios pero que lo harán cuando no quede más remedio. “Las agencias inmobiliarias son las que están bajando los precios y si no se ajustan Drásticamente, nos enfrentamos a una salida de la crisis a la japonesa o a la alemana, es decir a estar 10 años con pequeñas caídas”, apuntó

José trecet aseguró que hasta que no se cambie la forma de contabilizar el precio del stock de inmuebles y suelo que tiene la banca, “nos podemos olvidar de ver caídas de precios”. Todos estuvieron de acuerdo en que tras el desplome de la burbuja inmobiliaria, las cosas no volverán a ser como en el pasado y que cuanto antes seamos conscientes de ello, antes saldremos de la crisis. “Vamos a tardar mucho en salir de la crisis y nos podemos olvidar de construir viviendas al ritmo al que se construían durante el boom hasta dentro de 40 ó 50 años”, apuntó remo

En general, los expertos estiman que el gobierno no está tomando medidas suficientes para reactivar el sector. Recuerdan medidas como la subida del iva a partir de julio, la eliminación de la deducción por compra de vivienda o el iva para las reformas pero las califican de “soluciones puente”. Consideraron que estas medidas provocarán un ligero repunte de las ventas de viviendas y del precio pero que a partir de 2011 veremos más caídas

Por último, los expertos apostaron por el alquiler como fórmula para salir de la crisis, pero, eso sí, siempre que exista buena vivienda, cuidada y a buenos precios, pues aseguraron que los alquileres están caros y que los ajustes deben ser más severos que los precios de compra de una vivienda. Remo abogó por buscar un leasing inmobiliario para el particular que permita cambiar de residencia en otras comunidades autónomas, con lo que se facilitaría la movilidad geográfica

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ortega3
16 Mayo 2010, 18:24

In reply to by caribdis

Hay que diferenciar entre el valor de mercado y el valor a efectos legales, reglamentarios.

Antes por ejemplo, un forero hablaba del "capital" de un banco. El capital es la diferencia entre el valor de los activos y el valor de los pasivos en el balance y por eso da una medida de la fortaleza, solvencia y valor de mercado de ese banco.

Una medida del capital, y por tanto del valor de los activos, lo da la "capitalización bursatil" que viene a ser el valor que se obtiene multiplicando la cotización de una acción del banco por el número de acciones circulantes. Simplificando mucho, es el precio que el mercado está dispuesto a pagar por ese banco. La ley y el regulador bancario (el banco de España) exigen que un banco para poder operar cumpla con ciertos ratios de solvencia, que el capital del banco suponga un colchón de seguridad suficiente para absorber pérdidas (si hay pérdidas, los accionistas perderán y no los impositores). El "capital" que se usa a efectos legales no es el capital que indique el mercado de acciones sino que se basa en un cálculo contable, basado en los valores contables que aparezcan en el balance.

Por ejemplo (simplificadamente). Se crea un nuevo banco mediante la emisión de 1 millón de acciones que se venden a 10 euros. El capital del banco es 10 millones. El primer año hay unos beneficios de 3 millones de euros y se procede a un reparto de beneficios entre los accionistas de 1 millón de euros (1 euro por acción). El capital pasa a ser de 12 millones. El segundo año se hace una "ampliación de capital" vendiendo medio millón de acciones a 13 euros. Como con esta venta se obtienen 6.5 millones, el capital crece hasta 18.5. El tercer año se declaran unas pérdidas de 3 millones y no hay reparto de beneficios. El capital cae desde 18.5 a 15.5 millones.

Los inversores pueden estar de acuerdo con esta valoración oficial del capital o no. Dividiendo el capital oficial entre el número de acciones se deduce cuál debería ser la cotización de la acción en la bolsa. La cotización real de las acciones puede ser muy superior o muy inferior a esta cotización teórica. Por ejemplo, días antes de su quiebra, las acciones de lehman brothers cayeron hasta cero. Las agencias de calificación seguían dándole una calidad crediticia de "AAA" (o muy próxima) y el capital a efectos del regulador seguía siendo muy alto. Así que la cosa parecía un pánico injustificado de los inversores, vendían a precio de saldo o incluso regalaban su participación en un banco oficialmente muy valioso. Esta discrepancia de debía a que la valoración oficial es una pura fantasía.

Con los activos de deuda ocurre algo parecido. Lo que mide el valor de uno de estos activos, un bono o similar, es su precio de mercado (en un mercado libre, no manipulado). Este valor varía de forma opuesta a la rentabilidad nominal de ese bono. El valor de mercado es el valor que podría obtener el banco si necesitase vender esos activos para hacer frente a otros pagos. Este valor de mercado es el que mide la solvencia real de ese banco en lo que se refiere a ese activo.

Desde un punto de vista regulatorio, creo, aunque no estoy seguro, que los bancos pueden colocar esos activos en "activos para la venta" o "activos mantenidos hasta maduración". Los activos mantenidos hasta madurez, algo así como inversiones a largo plazo, creo que los pueden valorar al precio que pagaron por ellos.

Todo esto es un caso del llamado "efecto chamán" que se da cuando toda autoridad se atribuye ciertos poderes suprahumanos por medio de una superstición que mantienen vida un grupo de sumos sacerdotes.

Un pueblo agrícola, por ejemplo, depende para su supervivencia de la llegada de la lluvia o de la crecida anual del nilo. Estos son fenómenos naturales que escapan al control humano. En esas sociedades humanas pueden aparecer, sin embargo, grupos aristocráticos parasitarios que se hacen con el poder que les permite explotar a sus conciudadanos. Estos grupos, en el "efecto chamán" se atribuyen el poder de provocar la lluvia o la crecida del nilo. Un grupo de sabios y sacerdotes cortesanos (similares a los modernos "intelectuales", "artistas" o "expertos económicos") por medio de unas supersticiones ridículas y unos ritos grotescos mantienen esa ficción: el faraón es esencial porque sin el faraón que es (supongamos) hijo de la lluvia o del sol o descendiente del profeta, no habría crecida ni cosecha.

Esta trampa lógica se enquista y es imposible de eliminar de la cultura de ese grupo debido un fenómeno estadístico llamado efecto zahorí o "filtraje estadístico"

Intentaré explicarlo. Imaginemos una finca de secano en la que hay agua en el 90% de su subsuelo. Contratamos a un zahorí para que trate de descubrir en qué zonas de la fina hay agua. El zahorí con su varita o péndulo investiga 40 lugares diferentes. En 38 de ellos la detección de agua resulta infructuosa pero descubre agua en dos lugares diferentes. El propietario de la finca decide excavar un pozo en uno de los lugares recomendados por el zahorí y, en efecto, encuentra agua. Después de unos años, como necesita más agua, hace otro pozo en el otro lugar indicado por el zahorí, y también encuentra agua. Parece que el zahorí ha acertado 2 de 2 veces o tiene un porcentaje de aciertos del 100%, sin embargo no es así. si en el 90% de la finca hay agua, en 34 de los 38 lugares en que el zahorí dijo que no había agua, hay realmente agua, lo que hace que su porcentaje de fallos sea mayor que el 80%. Sin embargo un zahorí en estas circunstancias mantendría su prestigio de tener una alta fiabilidad. ¿Por qué? Pues porque para comprobar que está equivocado hay que excavar pozos en los sitios que el zahorí dice que están secos. Escavar un pozo en un sitio que se supone seco solo para comprobar que está seco es algo que ningún agricultor hará.

Demostrar que el chamán es un impostor y no puede provocar la lluvia con su danza de la lluvia requiere arriesgarse a perder la cosecha y morir de hambre. Hay que prescindir un año de los servicios del chamán para comprobar si llueve o no y si se mueren de hambre o sobreviven. El costo de este experimento es potencialmente tan algo que nunca se hace y el chamán mantiene su poder.

Las medidas de capital y de solvencia de un banco son muy anteriores a la existencia de los estados y muy anteriores a que el poder político estableciese las normativas legales que regulan la actividad de los bancos. Los ahorradores, antes de depositar sus ahorros, exigen que el banco sea solvente y que disponga de un capital de los accionistas que le garantice que recuperará sus ahorros. El mercado, sin necesidad de ningún intervencionismo del poder político regula todo esto, refuerza la posición de los bancos solventes y suprime los insolventes. El estado, nuestro chamán, se apropia de estos fenómenos "naturales" y pretende que si los bancos se mantienen solventes es porque el poder político les impone ciertas normas de prudencia. Esto, por supuesto es ridículo. Lo que fuerza a un banco a la prudencia es el que los ahorradores exigen esa solvencia y penalizan con fuertes primas de riesgo si ven que el banco opta por la temeridad.

Como hemos visto estos años, es el mercado el que (si le dejan) castiga con la quiebra a los bancos temerarios y es el estado el que con sus planes de salvamento evita a los bancos ese castigo del mercado. El estado, al garantizar de facto que siempre habrá un salvamento incluso para los bancos más temerarios (que estén bien conectados con el poder) extiende un "moral hazard": incentiva los comportamientos más temerarios y penaliza los más prudentes.

caribdis
16 Mayo 2010, 18:54

In reply to by luisito

Buenas tardes, luisito. Gracias por la respuesta, brillante y muy bien explicado. Sabía el caso de la participación de una empresa en otras, con sus correspondientes plusvalías o minusvalías latentes, pero después de que tenemos los líos de Sacyr, con una deuda gigantesca en comparación a su Ebita, he renunciado a entenderlo, ya que como muy bien indicas, se trata de un asunto propio de sumos sacerdotes, y si existen dos grupos opinando, el lío está servido. Para ello basta ver las ópticas suavonas de Moody's y Fitch en relación a España, frente a cierta contundencia de S&P. Tomar en consideración el 'efecto zahorí' me parece una idea genial para explicar todo este galimatías. Estas cosas me ocurren por ser de Ciencias. Un saludo.

ortega3
16 Mayo 2010, 20:59

In reply to by caribdis

"Buenas tardes, luisito. Gracias por la respuesta, brillante y muy bien explicado. Sabía el caso de la participación de una empresa en otras, con sus correspondientes plusvalías o minusvalías latentes, pero después de que tenemos los líos de Sacyr, con una deuda gigantesca en comparación a su Ebita, he renunciado a entenderlo, ya que como muy bien indicas, se trata de un asunto propio de sumos sacerdotes, y si existen dos grupos opinando, el lío está servido. Para ello basta ver las ópticas suavonas de Moody's y Fitch en relación a España, frente a cierta contundencia de S&P"

Bueno, el valor del capital de una empresa según el mercado tendría cierto sentido si hubiese un mercado que pudiera establecer ese valor a través de un "precio de mercado" que lo refleje.

La principal misión de un mercado en una economía de mercado es simplemente determinar el valor económico de las cosas, del mismo modo que la principal misión de un termómetro es determinar la temperatura que hace en la calle o que tiene un enfermo.

Toda economía es un proceso de optimización. Deben sacrificarse ciertas necesidades para poder atender a otras y los recursos más valiosos deben emplearse en atender las necesidades más cruciales. Para resolver este proceso de optimización es necesario medir el valor de cada recurso y la importancia de cada necesidad. En una economía de planificación central, un comité de sabios decreta el valor de estas variables. En una economía de mercado es el mercado el que mide la importancia de las necesidades y el valor de los recursos.

Los mercados actuales están tan fuertemente intervenidos por intereses particulares (de la clase dirigente) que este proceso de "encontrar el valor de las cosas" y reflejarlo en un precio está completamente distorsionado. En muchos cosas importantes últimamente, el precio que los inversores asignan a las acciones, bonos o divisas no tienen nada que ver con la economía real sino que son simplemente una forma de apuesta política. El precio de las acciones de un fabricante de coches, por ejemplo, no reflejará la calidad, el precio o el éxito entre los consumidores de los coches que fabrica, sino que es una apuesta sobre si los sindicatos en esa empresa podrán forzar o no al gobierno a conceder ciertas ayudas multimillonarias a esa empresa. Muchas otras cotizaciones y precios reflejan de la misma forma apuestas sobre ayudas, planes de salvamento y otros planes de los gobiernos.

Esto es extremadamente empobrecedor para la sociedad porque todos estos planes de salvamento o ayudas además de salvar a quien ayudan penalizan a todos los demás que son quienes pagan esas ayudas. Las pérdidas son extraídas por la fuerza de esa empresa o sector pero inyectadas también por la fuerza en otros sectores. En un mercado libre, los inversores apuestan sobre la eficiencia, viabilidad o buena gestión de los diferentes proyectos empresariales. De esta forma, el mercado, como un organismo, retira recursos de los más temerarios e ineficientes y los reasigna a los más prudentes y eficientes.

La completa manipulación gubernamental del mercado conduce a que los inversores traten de unir su suerte no a los más eficientes sino a los mejor conectados con el poder. Suben las acciones de la empresa que tiene pinta de ser la que será agraciada con la siguiente alcaldada del gobierno y, por desgracia, estas empresas que necesitan las prebendas del poder para sobrevivir son las que no reciben el favor de los consumidores por ser las menos eficientes.

Anonymous
16 Mayo 2010, 21:42

In reply to by luisito

Estoy harto de leer chorradas en lo que se supone es un foro inmobiliario. Por favor, idealista borren todas estas choradas de luisito, caridi y compañia, ya.

expat1
16 Mayo 2010, 13:57

In reply to by luisito

El que los bancos parezcan resolver con la captación de nuevos depósitos de clientes una situación de pérdida de solvencia (de insuficiente capital) indica que han entrado en una fase de esquema ponzi (o esquema piramidal).

El valor de sus activos en el balance está falsificado lo que hace que también el capital que figura en su balance esté falsificado. Hay pérdidas ingentes que no han sido reflejadas en balance lo que hace que parezca que disponen de un capital que no tienen.

En el ejemplo anterior, han resultado irrecuperables créditos por valor de 10 millones lo que ha hecho contraerse el valor de los activos desde 100 hasta 90, ha producido pérdidas por valor de 10 millones y ha contraído el capital desde 20 a 10 millones. Si el banquero truca sus cuentas y solo reconoce fallidos por valor de 3 millones, en el balance figurarán activos por valor de 97, pérdidas de solo 3 y una contracción del capital desde 20 hasta 17 (todo ello falso, claro, y todo ello con la complicidad de las autoridades económicas, claro).
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Hay un libro delicioso de 1937 del "Dean de wall street" Benjamin graham. Tiene dos frases que evidencian por un lado a) los errores conceptuales de la mayor parte de los expertos que analizan empresas actualmente, y b) los graves efectos que tienen las mentiras contables en el valor real del capital de las empresas.

Permita que los copie en su version original:

A) "The stockholders' interest (equity) is often said to stand for money owed by the corporation to its stockholders. It may be better to consider the stockholders' interest as representing merely the difference between assets and liabilities".

B) "it is clear that the values ar which assets are carried must not be taken too seriously".

Como consecuencia, el valor de libros del capital es poco de fiar dado que se basa en la diferencia de los activos menos los pasivos ... y dado que no hay que fiarse nunca del valor de libros de los activos, por muy auditados que esten, cuando los gestores de las empresas esten compelidos por sus incentivos personales a mentir (situacion habitual cuando las empresas van mal) en dichos casos el valor real del capital se difuminara en el aire cuando quiera accederse al mismo.

Por desgracia, en una sociedad capitalista como la actual en donde poca gente es capaz de leer correctamente los estados financieros de una empresa (me gustaria conocer a alguien que sepa interpretar correctamente el valor real de una empresa con un libro de derivados grande, me gustaria tambien conocer a algun analisita que cuando se decia en el 2008 que los bancos de nuestro pais eran los mas solidos de Europa saliese con las lecturas de sus estados contables al publico a defender una posicion contraria argumentando que los precios de sus activos no eran reales, etc... ) es muy facil esconder de los inversores las argucias de los gestores de las empresas.

ortega3
16 Mayo 2010, 18:40

Trataré de explicar para los foreros más profanos, cuál es la relación entre el precio y el tipo de interés de los activos de deuda, cómo el mercado se comporta en una depresión y cuales son los incentivos y señales que ese comportamiento envía a los agentes de la economía. Es un asunto bastante técnico y largo pero creo que merece la pena intentar entenderlo.

El medio que las empresas y estado utilizan para financiar sus proyectos es simplemente pedir prestados los recursos necesarios. Coloquialmente, lo que se pide prestado y se presta es dinero pero esto es solo una representación legal, contractual de lo que ocurre realmente. El ahorro de los ahorradores está formado por "capital", esto es, bienes económicos reales con valor real, y lo que piden prestado estados o empresas es ese capital. (Aunque el derecho a acceder a ese capital esté representado legalmente por el dinero)

Normalmente, los estados y empresas piden prestado y se endeudan vendiendo bonos, títulos de deuda. Un ahorrador compra ese título de deuda que es un documento que certifica su derecho a recuperar en el futuro lo que pagó por ese título (lo que prestó) y a recibir unos intereses durante el tiempo que dure el préstamo.

Pongamos que una empresa emite (subasta) bonos con un "nominal" de 100 euros, un cupón anual de 5 euros y que maduran en mayo de 2020. Quien compre ese bono tiene derecho a cobrar 5 euros cada mes de mayo los próximos 10 años y a que esa empresa de pague 100 euros por su bono en mayo de 2020.

Estos bonos, durante la emisión, suelen subastarse y se los lleva el mejor postor. Pongamos que en la subasta los inversores paguen justo 100 euros por cada bono ("al par"). Como el cupón es de 5 euros, esto equivale a un préstamo a 10 años al 5% de interés. El inversor que compra uno de estos bonos está prestando 100 euros al 5% de interés por 10 años.

En los 10 años de vida de estos bonos, los bonos pueden cambiar de manos muchas veces (la empresa no tiene porqué devolver el dinero a quien se lo prestó si no al portador del bono). Si un inversor quiere recuperar su dinero antes de esos 10 años, simplemente venderá el bono por 100 euros a otro inversor. El primer inversor recupera antes de tiempo su dinero y el segundo inversor es ahora quien tiene el derecho a cobrar cada año los intereses y a recuperar 100 euros en 2025.

ortega3
16 Mayo 2010, 18:54

El valor de estos bonos en circulación cambia continuamente debido e mil circunstancias y el mercado refleja eso variando los precios de esos bonos en el mercado. El inversor que pagó 100 euros por un bono, podría encontrarse que luego, cuando quiere deshacerse de él, solo puede venderlo por 90 o bien que hay inversores dispuestos a pagarle 120 euros por el bono que a él le costó 100.

La relación entre el precio y la rentabilidad de un bono es inmediata (aunque algo difícil de calcular de manera exacta). En nuestro ejemplo, el inversor que invierte 100 para obtener 5 cada año y recuperar 100 dentro de 10 años, está invirtiendo su dinero con una rentabilidad del 5%. Si los "tipos de interés ambientales" caen hasta el 1%, las inversiones típicas que encontrará un inversor darán rentabilidades del 1, 2 o 3% (dependiendo del riesgo). En una situación así, nuestro bono que da unos intereses del 5% resulta ser un chollo, lo que hará que haya inversores dispuestos a pagar 110 o 120 euros por él. Este aumento de precio disminuye la rentabilidad del bono. Quien compra el bono siempre obtendrá 5 euros al año pero sacarle 5 euros a su inversión tiene que invertir 120 y además, cuando el bono madure la empresa que lo emitió devolverá 100 euros. Al tener que invertir más y el recuperar solo parte de lo invertido, hace que la rentabilidad de esta inversión caiga.

Si los tipos subiesen, hasta hacer que una inversión normal rindiese un 12% el bono con un cupón de 5 euros quedaría muy desfasado, con una rentabilidad muy baja y tendría que venderse a un precio muy bajo para encontrar comprador (el precio tendría que bajar hasta que el bono de una rentabilidad del 12%)

En todo esto, es importante ver que, aunque la rentabilidad de ese bono puede variar mucho para los inversores que lo van haciendo cambiar de manos, el coste de esa deuda para la empresa emisora no cambia. La empresa está obligada a pagar 5 cada año y 100 dentro de 10 años. El coste financiero de esa deuda no varía (aunque si puede variar, para bien o para mal, el coste de la deuda que emita en el futuro)

ortega3
16 Mayo 2010, 19:07

Además de por los cambios en los tipos de interés, el precio de un bono puede variar mucho si varía la solvencia que los inversores perciben en el emisor. Esto se debe a que el cupón que la empresa paga cada año, la rentabilidad del bono, está formada por dos componentes completamente diferentes. En la rentabilidad hay unos intereses y hay una prima de riesgo.

Los intereses pueden verse como una especie de alquiler por el uso del dinero (recursos) prestado. Mientras que la prima de riesgo es una compensación por el riesgo que corre el ahorrador de no recuperar su dinero.

Pongamos que un ahorrador invierte 100.000 euros en 100 bonos de distintas empresas todas ellas con una solvencia similar. Como la solvencia de estas empresas es parecida, la rentabilidad de sus bonos será similar, pongamos que esta rentabilidad sea de un 6%. Cada año el inversor obtendrá 6000 euros en cupones, una rentabilidad bruta del 6% pero habrá alguna empresa que habrá quebrado y no devolverá lo prestado. Supongamos que para la solvencia de esta cartera de bonos, la probabilidad de quiebra es de un 2% anual. Nuestro inversor se encuentra con que 2 de las 100 empresas han desaparecido y por tanto, 2 de sus 100 bonos pasan de valer 1000 euros a valer cero. La quiebra de esas dos empresas se traduce en unas pérdidas de 2000 euros por lo que la rentabilidad real de este inversor es de 4000 euros (un 4%).

En este caso, aunque el bono de cada empresa paga un 6%, está pagando unos intereses de un 4% y una prima de riesgo del 2% (que corresponde a su propia probabilidad de impago del 2%)

De todo esto se deduce que el precio de los bonos variará según cambien los tipos de interés y el riesgo de impago.

ortega3
16 Mayo 2010, 19:26

En una economía de libre mercado los tipos de interés los determina un mercado libre. Estos tipos vienen a ser el precio al que los ahorradores acceden a ceder temporalmente los recursos que han ahorrado a quien necesita esos recursos para poner en marcha un proyecto productivo. En el mercado, quienes tienen recursos que no necesitan de momento (los ahorradores) y quienes necesitan recursos de otros para financiar alguna actividad, interactúan hasta que se ponen de acuerdo en un precio dado. Ese precio son los tipos de interés y al ser determinados por la interacción entre la oferta y la demanda de recursos, miden la relación entre la abundancia de recursos disponibles y la abundancia de necesidades que requieren esos recursos más o menos escasos.

Los tipos de interés (de mercado) además de medir el estado de la situación, envían unas fuertes señales a los agentes de la economía en forma de un conjunto de incentivos y penalizaciones (premios y castigos)

Si una sociedad ha destruido sus ahorros y ha estado gestando tontamente, en el mercado de deuda habrá pocos ahorradores que podrán aportar pocos recursos ahorrados, esta escasa oferta de recursos se encontrará con una enorme cantidad de necesidades que requieren esos escasos recursos. El resultado es que los tipos de interés suben, al haber muchos que pujan por unos recursos (un ahorro) insuficiente. Esos tipos de interés altos crean inmediatemente una señal de alarma y "decretan" una estructura de incentivos. Hace falta urgentemente ahorro así que el mercado premia (con unos intereses altos) a quien se decida voluntariamente a ahorrar. Esos intereses altos, que se traducen en un costo elevado por endeudarse, disuaden a quien está pensando en endeudarse de forma que el escaso ahorro disponible sea canalizado prioritariamente a las necesidades más cruciales.

Aunque los agentes de una economía de libre mercado deciden libremente lo hacen incentivados y penalizados por unos precios de mercado. Si hay disponible demasiado pollo y poca ternera, la estructura de los precios en la carnicería cambia para "empujar" al ama de casa a cambiar por un pollo asado el estofado de ternera que tenía pensado para la cena.

Unos tipos de interés altos, que reflejan una escasez alarmante de recursos, animan a la gente a ahorrar y a reducir el gasto de recursos que no sea esencial. Todo ello debería producir una recuperación del ahorro y el que vuelva a haber recursos ahorrados suficientes. En ese momento los tipos comenzarán a descender, señalando a los agentes que ya no es necesario ahorrar tanto y que dada la abundancia de recursos es posible dedicarlos a financiar cosas más o menos superfluas.

ortega3
16 Mayo 2010, 19:46

Veamos ahora cuales son las "ecuaciones" financieras de un deudor con respecto al mercado y a los precios de mercado.

Volvamos a la empresa que había emitido bonos a 10 años y al 5%. Esos bonos de nominal 100 se vendieron en la subasta a 100, lo que significa que la empresa tiene garantizada esa financiación al 5% durante 10 años. (Es como pedir en el banco un crédito a tipo fijo del 5% y plazo 10 años)

Hemos visto que una vez vendidos los bonos y en el "mercado secundario", según los bonos cambian de manos entre inversores, el precio de los bonos y su rentabilidad puede subir o bajar. Si los bonos de esa empresa bajan de precio es porque los inversores exigen una mayor rentabilidad por tenerlos en sus manos. Quizás porque los tipos de interés han subido y hay una escasez de recursos en la economía o bien porque no terminan de fiarse de que esa empresa devuelva el dinero. Estos mayores tipos, como hemos visto, no afectan a la deuda viva de esa empresa pero sí a la deuda que emita a partir de ahora.

Por ejemplo, si los inversores exigen de los bonos en circulación un 8% y no el 5% inicial, las nuevas emisiones de deuda de esa empresa deberán ser al 8%. Tendrá que pagar un cupón de 8 euros en vez de 5 o bien los inversores solo pagarán 85 euros por bonos de nominal 100.

Veamos ahora qué es lo que hace un especulador. El especulador no pretende invertir y obtener una rentabilidad de su inversión a largo plazo sino obtener un beneficio por un cambio en los precios. El especulador adquiere en el mercado una "exposición" a determinados activos. Adquirir esa exposición viene a significar que une su propia suerte a la suerte de alguien que está reflejada en un activo. Esta exposición puede ser positiva o negativa. Pongamos que el especulador adquiere "exposición a Brasil" si su exposición a Brasil es positiva significa que le Irán bien las cosas si las cosas van bien en Brasil, si su exposición a Brasil es negativa significa que al especulador le Irán bien las cosas si las cosas van mal en Brasil.

Un especulador que piense que ciertos bonos van a subir de precio adquirirá una exposición positiva a esos bonos ("se pondrá largo"). Comprará los bonos con la esperanza de venderlos luego más caros (compra a 100, vende a 120, gana 20). Si piensa que los bonos están sobrevalorados, si piensa que van a bajar de precio, adquirirá una exposición negativa ("se pondrá corto") venderá esos bonos y se beneficiará al recomprarlos más adelante más baratos (vende a 100, compra a 80, gana 20).

(Los pérfidos "hedge funds" simplemente tienen la mitad de su inversión con exposición positiva a ciertos activos y la otra mitad con exposición negativa a otros activos. La idea es que el patrimonio de los partícipes no fluctúe salvajemente con los mercados y puedan obtener una rentabilidad razonable tanto cuando el mercado sube como cuando baja)

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