Las estancias turísticas, en un lugar tan predilecto como destino vacacional como lo son las Baleares, pueden suponer un impacto en el mercado inmobiliario. Por eso se creó la Ley autonómica de alquiler turístico 6/2017. Pero un reciente estudio de la Federación Española de Asociaciones de Viviendas Turísticas (FEVITUR) revela que esta oferta ha caído un 34,74% el último año, y representa solo un 1,42% del parque de viviendas de su capital, Palma de Mallorca.