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BBVA Research fía la recuperación de la economía española al poder del BCE

España seguirá creciendo a buen ritmo y más rápido que sus socios del euro… aunque tendrá muy complicado (por no decir imposible) mantener las tasas actuales.

BBVA Research asegura en su último informe que entre los riesgos que pueden ralentizar el crecimiento del PIB en los próximos meses hay algunos externos, como el decepcionante dato de crecimiento que ha presentado Estados Unidos en los tres primeros meses del año y las elecciones presidenciales de noviembre, los efectos del ‘Brexit’ o la desaceleración en la que sigue envuelta China.

A todo ello se suman varios obstáculos internos, como el agotamiento de los vientos de cola (como un euro débil o un petróleo muy barato) o la necesidad de realizar más ajustes de gasto público, que podrían derivar en una menor demanda por parte de empresas y hogares.

“Se confirman los sesgos al alza sobre el crecimiento del PIB español en 2016, y numerosos elementos anticipan sesgos a la baja en 2017”. Resume la entidad, que espera que el PIB repunte un 3,1% este año, cuatro décimas más de lo esperado hasta ahora pero una décima menos de lo que avanzó durante 2015. En cambio, para el ejercicio próximo prevé un alza del 2,3%, frente el 2,7% que estimaba hasta ahora.

No obstante, y a pesar de que el escenario a corto plazo no se antoja sencillo, el servicio de estudios de la entidad también confía en el poder del Banco Central Europeo (BCE) y en las decisiones que podría adoptar la autoridad en materia monetaria en los próximos meses. Cree, de hecho, que es el mejor salvoconducto de la economía y anticipa una ampliación del famoso QE, el programa de compra de deuda extraordinario que activó el organismo hace casi un año y medio. 

La recuperación continuará gracias, en parte, al mantenimiento de una política monetaria expansiva por un período prolongado de tiempo. El entorno descrito ha hecho que los bancos centrales redoblen su compromiso con apoyar el crecimiento. En el caso del BCE, es posible que durante los próximos meses se observen cambios en el programa de compra de activos y que este último se extienda más allá de marzo de 2017”, detalla la entidad en el informe.

Todo ello, añade “debería dar certidumbre, tanto al sector privado como al público, sobre el mantenimiento de un período largo de bajos tipos de interés, que permitirá la continuación del desapalancamiento de los agentes españoles o la toma de crédito en términos ventajosos para quien pueda absorberlo”.

En este sentido, no podemos olvidar que el sector privado es el que más se ha apretado el cinturón durante los últimos años. Con el grifo crediticio cerrado en plena crisis, tanto empresas como hogares optaron por reducir con sus deudas, hasta lograr reducir su apalancamiento en más de una cuarta parte en solo ocho años.

Los últimos datos del Banco de España referentes al mes de junio sitúan la carga financiera del tejido empresarial español (excluyendo bancos) en unos 903.400 millones de euros, lejos por ejemplo de los 1,01 billones de 2013. Las familias, por su parte, deben algo más de 724.000 millones de euros (de los que más de medio billón está ligado a la vivienda), frente a los casi 800.000 millones de hace apenas tres años.

A pesar del tremendo ajuste realizado, BBVA Research cree que el sector privado seguirá reduciendo deuda gracias a las nuevas medidas que, en su opinión, podría tomar el guardián del euro en los próximos meses.

La firma no descarta una ampliación del QE hasta septiembre del año que viene e incluso la puesta en marcha de algunos ajustes al programa, como el incremento de los límites de adquisición por emisor en el caso de algunos bonos, para sortear la escasez de títulos en plazos que ya ofrecen rentabilidades negativas. Este gráfico publicado por Cinco Días resume la cantidad de deuda que tienen los principales países europeos con rentabilidades inferiores al 0%: