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José Luis M. Campuzano (AEB): “Necesitamos crear un mercado para limpiar el ladrillo de los bancos europeos”

José Luis Martínez Campuzano forma parte del Observatorio del Banco Central Europeo (BCE), es profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) y uno de los analistas más famosos de España. El pasado verano dejó su cargo de estratega jefe de Citi en España, entidad en la que estuvo más de dos décadas, para convertirse en portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB).

Campuzano lleva casi un año dando voz a la patronal financiera en uno de los momentos más complicados que ha vivido el sector. Los tipos de interés en mínimos históricos están presionando los márgenes del negocio y la justicia está dando la razón a millones de clientes afectados por algunas malas prácticas. Mientras tanto, la banca sigue volcada en reducir el peso que tienen los activos inmobiliarios en su balance.

El portavoz de la AEB nos cuenta qué solución podría ponerse en marcha para limpiar el ladrillo de la banca europea, cuál es la postura oficial del sector ante el varapalo judicial de las cláusulas suelo, hasta qué punto puede mejorar el margen bancario y si veremos o no un encarecimiento generalizado en el mercado hipotecario.

¿Cómo está afectando a la banca el entorno de tipos de interés en mínimos?

El 60% de los ingresos de los bancos se derivan de los márgenes financieros, de los márgenes de los tipos de interés. El propio BCE delimita claramente que el margen de maniobra a través de los tipos de interés es muy limitado. Por tanto, la cuestión no es si va a haber más deterioros en los márgenes, sino hasta qué punto se van a recuperar en el futuro.

El BCE también repite constantemente que el escenario de tipos de interés a medio plazo es un escenario de tipos muy bajos desde una perspectiva histórica, por tanto, es difícil calibrar que los márgenes se vayan a recuperar hasta niveles previos a la crisis. Pero sí que debería haber una cierta mejora en los márgenes, entre otras cosas porque en los últimos cuatro-cinco meses se están produciendo subidas de tipos de interés en los mercados, porque anticipan que están muy cerca del suelo. La cuestión es cuándo van a empezar a subir.

¿Provocarán esa subida de los tipos un encarecimiento generalizado de las hipotecas?

Vamos a hablar de los datos reales. Los tipos de las nuevas hipotecas variables de enero están en el 1,47% y el tipo medio ponderado de las fijas y variables está en torno al 1,91%. El saldo vivo de hipotecas en este momento tiene un tipo de interés casi un punto por debajo de la media europea. El variable está tres cuartos por debajo y el medio ponderado está en línea. De momento, lo que hemos visto no es que estén subiendo, sino que están bajando.

Aclarado este punto, ¿se va a producir una subida? Lo que estamos viendo en Europa como decíamos antes es que están subiendo los tipos de interés en el mercado y esto se refleja también en España. Además, en la medida en que aumenten los tipos de las hipotecas fijas y éstas aumenten su peso sobre el conjunto de las hipotecas, deberíamos acabar viendo un tipo medio ponderado más elevado.

¿Cómo está el mercado hipotecario?

Yo lo único que diría es que las entidades financieras españolas son muy competitivas. El sistema hipotecario es uno de los mejores de Europa en términos de tipos, plazos y características y creo que va a seguir siendo así en el futuro. Es decir, que las condiciones financieras y de endeudamiento van a seguir siendo muy favorables respecto a Europa para las familias y para las pymes.

Dentro de poco se aprobará una nueva ley hipotecaria, ¿qué cambios puede traer?

Entendemos que no es tanto un cambio de la ley hipotecaria como la adaptación en España de la directiva europea de crédito. Dicho esto, consideramos que esta directiva no es muy diferente a la española, incluso es menos restrictiva en términos de defensa del consumidor. Es decir, muchas de las normas europeas ya están implementadas en España e incluso han inspirado a la normativa de la UE.

Otra cosa bien diferente es que se incluyan más normas de las que nos pide Europa. En ese sentido, consideramos que cualquier medida que tienda a reducir la incertidumbre que existe en otros momentos es positiva.

¿Qué requisitos piden ahora los bancos para conceder una hipoteca?

El sector en conjunto no fija requisitos, pero es verdad que ha habido un aumento bastante estricto en términos de regulación, de solvencia de capital, de resolución, protección… De alguna manera, la regulación sí que está haciendo que los bancos en toda Europa sean más prudentes y tengan más limitada la capacidad de asumir riesgos en su cartera.

Dicho esto, las nuevas hipotecas están creciendo a un ritmo del 7% anual, los créditos al consumo están subiendo a un ritmo de dos dígitos y también los préstamos a pymes están subiendo cerca de un 7%. Por tanto, son ritmos de crecimientos muy importantes que dicen que las entidades financieras españolas cumplen muy bien con su cometido de financiar la economía del crecimiento.

¿Cómo están digiriendo los bancos el ladrillo?

Los bancos no son gestores inmobiliarios. Los bancos no quieren tener promociones en su cartera, sino prestar y enfocarse al cliente para establecer una relación a largo plazo. Por eso precisamente se tiene que facilitar que los activos improductivos inmobiliarios se reduzcan de una forma más fácil.

Es verdad que la morosidad está cayendo un ritmo del 13% anual en España, pero también que el stock de activos inmobiliarios en cartera sigue siendo alto, en torno al 14%-15% del volumen total de crédito. Ese ajuste va a continuar, aunque habrá que ver la velocidad del ajuste.

¿Y qué se puede hacer para reducirlos más rápido?

A nivel europeo hay una corriente de opinión que propugna crear un mercado para este tipo de activos a los que algunos llaman banco malo. Realmente necesitamos en Europa crear un mercado para gestionar los activos improductivos en manos de la banca, de la española y de otras que están en peor situación en términos de volumen. En Estados Unidos existe y en los países anglosajones también. Estamos en un mundo donde ha habido un cambio fundamental en la gestión del riesgo.

¿Para qué serviría?

Permitiría que los bancos europeos ajustaran de una forma más rápida su balance y se enfocaran en su finalidad: proporcionar un buen servicio financiero, gestionar bien el ahorro y sobre todo financiar el crecimiento de la economía.  

Con lo lentos que son los procesos en Europa, esta solución podría tardar años en llegar…

En Europa hemos avanzado mucho en integración financiera. Tenemos un supervisor único, un mecanismo de resolución único, la garantía de depósitos… Parece que todo va lento, pero los objetivos están muy claros. Por tanto, vamos a ver que todo ello culmina en la unión del mercado de capitales y que dentro de esa unión se genere este tipo de mercado para dar liquidez a los activos con más riesgo que tienen las entidades financieras.

Mientras se diseña, ¿tendrán los bancos que elevar las provisiones?

Lo que nosotros interpretamos es que hay un cambio en la forma de gestionar las provisiones de los activos, pero no un cambio que vaya a suponer un impacto en el tamaño de las provisiones. Es lo que contemplamos nosotros y nos sorprendería que fuera de otra forma.

Hay que recordar que los bancos españoles en estos momentos tienen provisionados en torno al 60% de los activos con problemas y es un nivel de provisiones muy significativo, incluso por encima de la media europea. España ha hecho un esfuerzo importante para ajustar precisamente el volumen de activos improductivos.

¿Cuál es la postura oficial de la banca ante las cláusulas suelo?

Pues que no se puede generalizar, porque en algunos casos hacía falta transparencia, pero no en todos. Aquí no estamos demonizando un producto financiero tradicional, sino que estamos hablando de que en algunos casos los bancos debían haber dado más información.

Cuando tu cumples con la legalidad existente, cumples con el criterio de transparencia y cumples con la ley, y de pronto te surge una nueva ley y un cambio de percepción social que genera riesgos desde el punto de vista retroactivo, la verdad es la inseguridad jurídica es evidente y casi la indefensión.

¿Y entonces qué necesitan los bancos?

Desde los bancos lo que se pide es certeza sobre el futuro, que haya mayor seguridad jurídica y que los cambios en la legislación o en la percepción social no tengan un coste retroactivo. Y eso es importante: los bancos no han engañado. Lo que está diciendo el Tribunal Supremo es que en determinados casos debería haber sido con mayor información, pero la legislación española no recogía nada más.

Así que muchas de ellas son legales…

Me quedo con que por primera vez el Supremo ha dictado una sentencia a favor de un banco en un caso de cláusula suelo. Por tanto, ha creado una jurisprudencia de que no todas tienen por qué ser nulas.

Lo resumiría en cuatro ideas: uno, no son ilegales; dos, no son ilícitas; tres, se han aplicado de buena fe y cuatro, no estamos hablando de un problema generalizado de transparencia, sino que en algún caso se requería algo más de información. Me quedaría con esa idea y con que los bancos están dispuestos a hablar con el cliente y a encontrar una solución para cada caso.

¿Veremos una fusión entre Bankia y BMN?

No debo, ni puedo hablar de esta operación. Pero sí me gustaría lanzar un mensaje: estamos en una situación en la que desde Europa nos repiten que funcionamos bien, que tenemos estabilidad y confianza, que hemos superado la crisis de confianza de las entidades que fueron intervenidas… Lo que es importante es crear una estrategia clara de privatización de entidades con dinero público para evitar riesgos sobre la estabilidad del sistema financiero español. Todo lo que sirva para eliminar distorsiones y anomalías en el futuro sería muy positivo.