Información sobre vivienda y economía

Guindos: “Vemos sobrevaloración inmobiliaria en varios países europeos y en España estamos vigilantes”

APIE
APIE

El Banco Central Europeo (BCE) sitúa al ladrillo entre los sectores a vigilar por su importancia a la hora de aumentar o reducir la estabilidad financiera en la eurozona. Y lo cierto es que la vigilancia se está extremando en los últimos tiempos.

Según ha explicado Luis de Guindos, vicepresidente de la autoridad monetaria y exministro de Economía durante unas jornadas financieras celebradas en Santander, “en algunos países los precios están por encima de los niveles que les corresponderían por fundamentales. En algunos casos afecta al residencial, en otros al comercial... Y cuando detectamos sobrevaloración pedimos políticas macropruedenciales, como por ejemplo crear un colchón anticíclico como ya han hecho Alemania y Francia”, ha explicado.

En el caso de España, el número dos del BCE ha señalado que “la Autoridad Macroprudencial creada este año es quien debe opinar sobre este tema, ya que tiene más información y conocimiento en la materia”, y confía en que próximanente puedan dar a conocer su análisis. Lo que sí ha reconocido es que en en el máximo supervisor financiero "estamos vigilantes en algunos segmentos concretos, en los que los precios han subido mucho en algunas zonas", así como por el papel destacado que ha tenido nuestro país en el real estate internacional en los últimos tiempos. Teniendo en cuenta los precios de mercado, las principales tensiones se encuentran en Madrid, Barcelona, algunos puntos del Mediterráneo y las islas.

Ahora bien, de momento otros organismos como el Banco de España no ven señales de sobrevaloración en el mercado de la vivienda. Según ha explicado esta semana el gobernador, Pablo Hernández de Cos, las compraventas de casas y los precios están en niveles razonables, aunque ha reconocido que un potencial ajuste a la baja en los precios de los inmuebles tendría un impacto negativo en los bancos. Por su parte, la patronal bancaria española ha insistido en que no ve señales de sobrecalentamiento en el mercado.

Aún así, la patronal cree que, teniendo en cuenta que países como Alemania, Francia o Bélgica ya han tomado medidas dirigdas a aumentar el colchón anticíclico, "las probabilidades de que España haya lo mismo aumentan".

La políticas del BCE han ayudado a la banca

Durante su intervención, Guindos también ha defendido las políticas que se han puesto en marcha en los últimos años han supuesto un beneficio más que un perjuicio para el sector, a pesar de que los bancos suelen achacar a los bajos tipos de interés su escasa rentabilidad.

La rentabilidad de la banca española no se ha visto afectada por los bajos tipos de interés. De hecho, los posibles efectos adversos se han visto compensados con otras consecuencias como un aumento de la demanda y formalización de nuevos créditos y a una mayor facilidad de pago para los deudores que ha permitido un descenso de la morosidad”, ha aclarado.

Actualmente la rentabilidad media de la banca europea se sitúa en torno al 6%, "mientras que los inversores están exigiendo al sector un 8%-10%".

A pesar de ello, ha recordado que la rentabilidad de los bancos no es un factor determinante en la hoja de ruta del organismo, cuya misión es garantizar la estabilidad de precios. En concreto, el objetivo del BCE es mantener la inflación cerca del 2%, pero por debajo de dicho nivel, mientras que actualmente se mueve en el entorno del 1,2%.

Las previsiones del organismo apuntan que este año el crecimiento económico de la eurozona rondará el 1,2%, mientras que la inflación podría reducirse más, lastrados por factores internacionales como las tensiones comerciales internacionales, el Brexit o la transición de una economía con alta emisión de carbono a una de bajas emisiones. Estos factores mantienen alerta al BCE y podrían ser el detonante de nuevas medidas.

“Los riesgos pueden afectar claramente a la eurozona y el Consejo de Gobierno del BCE actuará si estos se aceleran o incluso si se mantienen”, ha puntualizado. Entre las posibles medidas que podría tomar la autoridad monetaria está bajar los tipos de interés, que se mantienen desde primavera de 2016 en el mínimo histórico del 0,0%, una decisión similar a la que están valorando otros bancos centrales mundiales como la Reserva Federal de EEUU. De momento, la previsión oficial apunta a que no habrá una subida del precio del dinero al menos hasta mediados de 2020, mientras que de forma paralela el organismo ha puesto en marcha un programa de liquidez extraordinario conocido como LTRO.

¿Y qué pueden hacer los bancos para mejorar sus números si el escenario de tipos no tiene pinta de cambiar drásticamente en los próximos años? Para el BCE, el problema de la baja rentabilidad es estructural y se explica por unos elevados costes, una estructura excesiva y un peso importante de los préstamos morosos, Por tanto, cree que la solución pasa por seguir reduciendo costes, aumentar la eficiencia, avanzar en la digitalización y estudiar oportunidades de negocio con las famosas fintech y bigtec.