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Frenar la escalada del alquiler y subir más el salario mínimo, entre los objetivos económicos de Sánchez

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Autor: Redacción

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, se somete este jueves 25 a la segunda votación para su investidura. En el primer intento del martes 23 se topó con la negativa del Congreso, y su candidatura para convertirse en el próximo presidente se ha saldado con 124 votos a favor, 52 abstenciones y 170 votos en contra. Pasadas 48 horas, se repetirá la votación. 

Durante sus intervenciones parlamentarias del debate de investidura, Sánchez ha desgranado varias propuestas económicas, que van desde frenar la escalada del precio del alquiler, volver a subir el salario mínimo interprofesional o vincular la mejora de las pensiones al IPC a revisar la tributación de las empresas tecnológicas y la fiscalidad medioambiental. Resumimos qué ha dicho de cada una de ellas: 

1. Frenar la escalada del precio del alquiler

El mercado de la vivienda es uno de los que más preocupa al Ejecutivo. En los últimos meses, y antes de que se celebraran las elecciones, el Gobierno aprobó una nueva ley del alquiler, que entró en vigor en marzo. La normativa, muy criticada por los expertos en materia inmobiliaria, incluye límites a las fianzas que exigen los propietarios a los inquilinos y una ampliación de la duración de los contratos (pasa a cinco años en el caso de que el dueño sea una persona física y a siete en el de una empresa).  Además, en los últimos días ha comunicado su intención de poner en marcha un plan estatal de 400 millones de euros destinado a la rehabilitación

Y en sus últimas intervenciones en el Congreso ha propuesto una nueva ley estatal de vivienda con la que quiere "frenar aún más las subidas de los alquileres" y evitar la "exclusión residencial", en un momento en el que se complica el acceso a la vivienda, sobre todo en el caso de las jóvenes. Un informe reciente del Consejo de la Juventud ponía de relieve que la emancipación de los menores de 30 años está en mínimos históricos.

España no es el único país que intenta controlar los arrendamientos. En Francia, Alemania, Andorra o Portugal, por ejemplo, también han tomado medidas, aunque en el caso luso la propuesta pasa por incentivar que los propietarios saquen sus inmuebles disponibles al mercado, mientras que las demás alternativas se basan en la restricción y las limitaciones de precios. En el caso de Sánchez, no se descarta que apruebe límites de precios a través de un índice de referencia. 

2. Subir (otra vez) el salario mínimo interprofesional

El salario mínimo interprofesional (SMI) empezó el año con una subida histórica. El Gobierno aplicó un alza del 22%, hasta situarlo en 900 euros mensuales en 14 pagas. La medida ha sido criticada por organismos como BBVA Research y el Banco de España, así como por los expertos en materia laboral, que sostienen que una subida tan pronunciada solo es positiva si va acompañada de un incremento proporcional de la productividad. De hecho, sostienen que puede frenar la creación de empleo y que afectará a los colectivos de baja cualificación, precisamente el perfil al que pretende ayudar la medida. 

Sin embargo, el Ejecutivo quiere seguir subiendo el salario mínimo durante la legislatura, hasta situarlo en 1.300 euros mensuales. 

3. Revisar los impuestos

En materia de impuestos, y a pesar de que en sus discursos no ha dado detalles de sus propuestas, el presidente del Gobierno en funciones sí ha dejado claro que "es insostenible" que empresas tecnológicas como Netflix paguen tan pocos impuestos en nuestro país (solo aportaró 3.146 de euros a las arcas del Estado en 2017), lo que le lleva a hablar de 'injusticia fiscal'.

Durante sus intervenciones, también ha explicado que España "no puede seguir estando a la cola de la UE" en impuestos medioambientales, por lo que es necesario "desincentivar un modelo productivo con enormes costes sociales, sanitarios y ambientales". Por ejemplo, es partidario de aplicar una medida similar a 'Madrid Central' en todas las ciudades del país que tienen más de 50.000 habitantes. 

Pero no podemos olvidar que en los Presupuestos de 2019 estaban incluidas varias subidas de impuestos. Por ejemplo, subir el IRPF a las rentas altas, quitar beneficios fiscales a las empresas para elevar el tipo real de Sociedades y al diésel, o la subida de los impuestos al ahorro. Banca y sociedades de inversión inmobiliaria también podrían verse afectadas por un alza impositiva. 

4. Vincular la subida de las pensiones al IPC

Sánchez también se ha comprometido a "alumbrar un nuevo Pacto de Toledo" para salvaguardar el sistema público, y mantiene su propuesta de vincular la subida de las pensiones al IPC real para garantizar que los pensionistas no pierden poder adquisitivo. También quiere eliminar la brecha de género en las pensiones, así como modificar el factor de sostenibilidad, que actualmente va ligado a la esperanza de vida y está aplazado hasta 2023.

5. Acabar con los números rojos de la Seguridad Social

El presidente del Gobierno en funciones también tiene entre sus objetivos eliminar el déficit multimillonario que arrastra la Seguridad Social en el próximo lustro. Para ello, Sánchez quiere buscar nuevas fórmulas de financiación. Según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fsical (AIReF), el sistema tiene un déficit superior a 16.000 millones de euros.

6. Reformar el Estatuto de los Trabajadores

Otra de las medidas laborales que quiere poner en marcha Pedro Sánchez según ha explicado durante el debate es la reforma del Estatuto de los Trabajadores, en la que se busca incentivar la contratación fija frente a la temporal y adaptarse a los retos del mercado de trabajo como por ejemplo la llegada de los robots y la posibilidad de que con ella se automaticen muchos procesos. El nuevo estatuto también incluiría cambios parciales en reforma laboral del PP, lo que coincide con la promesa del PSOE de derogarla, al menos en parte. 

También quiere reformar el régimen de los autónomos (RETA), para permitir que los trabajadores por cuenta propia coticen en función de sus ingresos reales, así como impulsar un pacto social para fomentar la racionalización de horarios y la conciliación familiar y profesional. Una de las últimas medidas que se han tomado en esta materia es la del control horario de la plantilla por parte de las empresas.