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IEE: “La peor decisión que puede tomar el Gobierno en este momento es subir los impuestos”

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Vuelve el debate sobre si España debe o no subir los impuestos. El Gobierno tiene sobre la mesa la puesta en marcha de nuevas figuras tributarias, como la famosa ‘Tasa Google’, así como la subida de los impuestos especiales, el IVA o los impuestos verdes.

Sin embargo, el mundo económico insiste en que, en una situación económica como la que está atravesando el país por la crisis del coronavirus, una medida de estas características sería contraproducente porque apenas serviría para aumentar los ingresos públicos y, sin embargo, tendría un efecto negativo en la economía.

Según explica Íñigo Fernández de Mesa, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE) y vicepresidente de la CEOE, “no se deben subir los impuestos. La mayoría de los países de nuestro entorno, incluidos Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, están aplicando bajadas puntuales de impuestos. España tiene una presión fiscal un 8% más elevada que la media europea y con una subida se recaudaría muy poco, pero frenaría el crecimiento y tendría un efecto distorsionador muy alto”.

De hecho, el instituto sostiene que “la peor decisión que puede tomar el Gobierno en este momento es la de subir los impuestos”, ya que es contraproducente, y “supondría retardar, cuando no imposibilitar, las posibilidades de recupera­ción de nuestro país. Las subidas de impuestos deprimen la oferta productiva y el consumo, justo lo contrario de lo que necesitamos, y deterioran las expectativas de los agentes con res­pecto a la credibilidad de las cuentas públicas, provocando una degradación de la confianza, que es el pilar fundamental sobre el que apoyar la recuperación”.

En su opinión, las claves de la remontada económica tras el golpe del covid-19 pasan por aumentar la confianza y por apoyar a las empresas que, en palabras de Fernández de Mesa, “son las que nos van a ayudar a recuperarnos”.

El IEE ha resumido en un estudio algunas recomendaciones para apuntalar lel crecimiento. Y, además de no aumentar los impuestos y apoyar a las empresas, se muestra a favor de profundizar en las medidas que ha tomado el Ejecutivo durante los momentos más críticos de la pandemia para evitar lo que ha catalogado como “una catástrofe económica”. Entre estas medidas está la creación de la línea de avales para garantizar la liquidez de las empresas, la flexibilización de los procesos de ERTE y la flexibilización del pago de impuestos, “que han evitado el cierre de empresas y una destrucción de empleo”.

Por otro lado, y dada la excepcionalidad de este ejercicio, el organismo justifica que el déficit público se dispare en 2020 (según el consenso de mercado, este año volverá a situarse por encima del 10% del PIB), aunque recuerda que “España tiene el mayor déficit estructural de la Unión Europea, por lo que es necesario apostar por la consolidación fiscal a medio plazo para ganar confianza”, tal y como exige Bruselas. En este sentido, insiste en que “el plan a medio plazo debe ser creíble”.

En su batería de recomendaciones, el IEE también reclama mayor libertad económica y menos trabas a las empresas y evitar incertidumbres innecesarias. “Bastante incertidumbre hay ya en el mercado, como para añadir más. No se pueden lanzar globos sonda, porque las empresas necesitan certidumbre sobre el futuro”, ha recalcado Fernández de Mesa.

El número dos de la patronal ha aplaudido el acuerdo europeo para poner en marcha el fondo de reconstrucción, dotado de 750.000 millones de euros entre ayudas directas y préstamos y de los que España conseguirá 140.000 millones de euros, aunque ha recordado que lo más importante “no es el volumen de dinero que vamos a recibir, sino las reformas que hagamos”. En su opinión, España tiene que “aprovechar la oportunidad que nos brinda Europa para apuntalar nuestra economía y hacerla más competitiva”, y dar prioridad a materias como la educación, la innovación o la eficiencia energética.

De momento, el organismo no ha cuantificado cuánto puede impulsar esa inyección europea a la economía española, por lo que de momento su previsión apunta a una caída del PIB del 11% para el conjunto del año (en el segundo trimestre podría situarse entre el -17% y el -20% en términos trimestrales) y a una tasa de paro del 20,5% este año, en ausencia de un rebrote significativo en otoño. De hecho, la media del Panel de Funcas ya sitúa la caída del PIB este año por encima del 10%.

Para 2021 espera un crecimiento económico cercano al 5,5% y una tasa de paro de hasta el 22%, lo que significa que todavía “estamos lejos de recuperar el terreno perdido”, concluye el presidente del Instituto de Estudios Económicos.