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El BCE alerta de una recuperación económica incierta, incompleta y desigual tras la crisis del covid-19

Luis de Guindos asegura que la mejora se está ralentizando en agosto y adelanta que la crisis tendra consecuencias estructurales en la deuda y el empleo

Gtres
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Autor: Redacción

El Banco Central Europeo (BCE) alerta del complejo escenario que se le presenta a la eurozona en la etapa de recuperación poscovid-19.

Tras vivir un shock sin precedentes por la pandemia del coronavirus, los datos de mercado y las previsiones que maneja el guardián del euro apuntan a que la remontada económica se va a ver sometida a unos elevados niveles de incertidumbre y que no seguirá la misma evolución en la región. 

“La recuperación será incierta, incompleta y desigual por sectores y países”, ha explicado Luis de Guindos, vicepresidente de la máxima autoridad monetaria en la eurozona, en el marco de unas jornadas organizadas por la Universidad Menéndez Pelayo y la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Según el número dos del organismo, si hay una palabra que define la situación que estamos viviendo esa es incertidumbre. Incertidumbre que afecta no solo a la propia evolución de la pandemia y a los rebrotes que se están produciendo a escala mundial, sino a las medidas que podrían tomar los Gobiernos para contener el avance del virus. En líneas generales, De Guindos ha recalcado que “son reacios a volver a aplicar confinamientos totales”.

El exministro de Economía también ha recalcado que hay una elevada incertidumbre sobre el impacto que va a tener en los diferentes sectores de actividad, ya que en los últimos meses el turismo se ha visto más afectado que la industria manufacturera, y el efecto de arrastre que esto pueda tener en los países, según el peso que tenga cada sector en su PIB.

Otro factor de incertidumbre es cómo va a evolucionar la creación de empleo durante la recuperación, tras la experiencia de la crisis de 2008 en la que la generación de puestos de trabajo mejoró de forma más lenta que el crecimiento económico.

De Guindos no solo se ha referido a una recuperación incierta, sino también incompleta y desigual por sectores y países. Y ha recordado que los últimos datos de mercado son una muestra de ello.

Por ejemplo, ha recordado que la actividad de la eurozona en agosto ha ralentizado su ritmo de mejora respecto a julio, y que hay países como España que están mostrando un comportamiento peor que sus socios. Además de registrar una de las mayores contracciones económicas de la OCDE en el segundo trimestre del ejercicio, el PMI de manufacturas doméstico ha vuelto a entrar en zona recesiva en agosto, mientras que ha sido el único país donde ha caído la confianza económica. Así, el número dos del máximo supervisor financiero de la eurozona ha dejado entrever que España podría ser uno de los países que tarden más en levantarse tras el golpe de la crisis sanitaria.

No obstante, ha insistido en que el fondo de rescate europeo de 750.000 millones de euros, de los que España recibirá unos 140.000 millones, será clave para intentar que haya países rezagados a lo largo de la recuperación. Según Carlos Torres, presidente de BBVA, el fondo brinda a España una oportunidad histórica para cambiar el modelo productivo y transformarlo en uno más sostenible, digital e inclusivo.

Un impacto estructural y una sugerencia a la banca

Por otro lado, Luis de Guindos ha recalcado que la crisis del coronavirus tendrá consecuencias estructurales que podrían prolongarse durante varios trimestres, y que se materializarán principalmente en un aumento de la deuda pública y privada, y en un impacto en el mercado laboral, que irá por detrás de la mejora económica. Los cálculos del BCE apuntan a que el endeudamiento en la eurozona podría crecer en torno a 15-20 puntos, mientras que las previsiones apuntan a que en España la deuda pública se situará próximamente en torno al 120% del PIB.

El vicepresidente del BCE también ha hecho hincapié en la necesidad de vigilar la evolución de la actividad en términos nominales, no a través de crecimientos intertrimestrales, “ya que, si en un trimestre se produce una caída del 20% y en el siguiente una subida del 20%, el resultado no es el mismo porque cambia la base. Sería importante mirar los niveles de PIB nominal, porque es lo que tiene impacto desde el punto de vista económico”, ha insistido.

Sus palabras llegan un día después de que la vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, avanzara que la economía española va a registrar un crecimiento superior al 10% durante el verano, tras descender más de un 18% en pleno confinamiento.

Por último, De Guindos ha sugerido a la banca de la eurozona que avance en su proceso de consolidación vía fusiones para mejorar su rentabilidad y poder enfrentarse a las mayores provisiones y menores ingresos que va a provocar la crisis del covid-19 en sus balances, y cuya consecuencia inmediata está siendo la fuerte caída de la valoración de las entidades. Este año, los principales bancos de la zona de la moneda común acumulan una caída en bolsa cercana al 30%, aunque según el BCE esta situación no pone en riesgo la estabilidad financiera, al considerar que sus niveles de capital y liquidez “están mucho mejor que en la crisis de 2008”.