Información sobre vivienda y economía

La ocupación en la construcción está en máximos de 10 años, pero en las inmobiliarias cae a niveles de 2018

El creciente desarrollo de nuevas promociones y el impulso de las reformas durante la pandemia explican esta evolución dispar

La construcción poco a poco se sacude los efectos que ha provocado la pandemia sanitaria. Al menos, en términos de empleo.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el INE, el ladrillo ha sido el segundo sector económico que ha conseguido más ocupados en el segundo trimestre del año, solo superado por los servicios. En concreto, en primavera ha sumado 63.100 ocupados respecto a los tres primeros meses del año, mientras que en el último año el número se eleva hasta los 155.800. Gracias a estos repuntes, el número actual de ocupados en la construcción alcanza 1,32 millones, la cifra más alta de la última década y que representa cerca de un 7% de los ocupados que hay en España (19,67 millones). 

Desde los mínimos registrados a principios de 2014 (cuando el número se situó en 942.000 personas), el sector ha ganado 382.800 ocupados. Dicho de otro modo: desde que arrancó la recuperación tras la crisis económica y financiera, la ocupación en el ladrillo se ha disparado un 40%.

No obstante, sigue estando muy por debajo de los niveles registrados antes de que estallara la burbuja inmobiliaria. En 2008, el número de ocupados superaba con creces los 2,6 millones, por lo que duplicaba los niveles actuales.

Respecto al recorrido que tiene el sector en el campo laboral, la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) afirma que hay un claro déficit de mano de obra en el ladrillo y que hacen falta en torno a 700.000 trabajadores más. Es decir, que la actividad podría acoger a unos dos millones de personas.

De hecho, han sido muchos los llamamientos que ha hecho la patronal en los últimos meses para captar el interés de todos aquellos que están en situación de desempleo. Por ejemplo, que el sector necesita perfiles de todo tipo (desde los más básicos a los más especializados) y que el salario medio anual más bajo que cobra un trabajador en el sector (puesto de peón ordinario) supera ya en más de 4.000 euros al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Además, la CNC recuerda que la construcción va a ser una de las grandes beneficiadas de los fondos europeos que contiene el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ya que la partida destinada a la rehabilitación de viviendas y la regeneración urbana es la segunda más cuantiosa, con 6.820 millones de euros; solo por detrás de la destinada a la movilidad sostenible. Los cálculos de la CNC apuntan a que el sector estará presente, de manera directa o indirecta, en siete de cada 10 euros que lleguen a nuestro país a través de los fondos Next Generation.

Las actividades inmobiliarias pierden fuelle

Las actividades inmobiliarias están registrando una evolución distinta a la construcción. A cierre del segundo trimestre, según los datos del organismo de estadísticas, la ocupación se situó en 147.300 personas, la cifra más baja desde principios de 2018. Es decir, está en mínimos de más de tres años, tras batir récord en los tres primeros meses del año.

A cierre de marzo, la actividad inmobiliaria llegó a registrar 163.500 ocupados, 16.200 más que un trimestre después. No obstante, frente a los mínimos de finales de 2010 (82.200 personas), la ocupación es casi un 80% más alta. 

Los expertos achacan esta evolución dispar a las nuevas tendencias residenciales que se han producido en la pandemia, como el tirón de la obra nueva y el incremento de las reformas en el hogar.

Según explica Isabel Alonso de Armas, ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, miembro del Consejo General del CICCP y directora de Alianzas Estratégicas de habitissimo, “a pesar de que las empresas del sector de la construcción se vieron más perjudicadas que la media del tejido empresarial nacional al inicio de la crisis del covid-19, lo cierto es que actualmente están presentando una recuperación más rápida, incluso de crecimiento. Esto se confirma en datos como la superficie visada dedicada a construcción de obra nueva y rehabilitación, que ha crecido casi un 1,7% en el segundo trimestre respecto a 2019”. Además, los datos del Colegio Superior de Arquitectos de España (CSCAE) apuntan a que este aumento es del 60% en comparación con el año pasado,  lo que supone "romper con la tendencia de caída de los últimos cinco trimestres”.

Alonso de Armas destaca el impulso de las reformas y las rehabilitaciones de viviendas que, en su opinión, se ha convertido en “una de las palancas de impulso del sector”, y es "uno de los vectores clave para el crecimiento y la recuperación, por razones de sostenibilidad y de necesidad de una transición energética que consiga alcanzar una edificación descarbonizada en poco tiempo”.

Por su parte, la patronal de la construcción recalca que los datos de la EPA "certifican el papel protagonista y de motor de la recuperación que va a desarrollar la construcción a corto y a medio plazo", y también que el sector, "además de absorber parados de otros sectores más damnificados por la pandemia, ha demostrado su capacidad de adaptarse a las circunstancias económicas de cada momento". 

Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) de España señalan que "lo primero que hay que tener en cuenta es cuántos trabajadores son necesarios para construir un edificio y que son muchos, sin duda. Sobre todo, si los comparamos con la media de trabajadores que hoy tiene de media una agencia inmobiliaria. Además, en el sector de la construcción también están los reformistas que, hoy en día, son muchos y tienen mucho trabajo.El confinamiento y el teletrabajo han hecho que la gente conozca mejor sus casas y que se hayan dado cuenta de cosas que quieren o necesitan, y que con una pequeña ( (o no tan pequeña) reforma, pueden poner su casa a su gusto".

Y añade que "cuando se “vuelve a construir”, es muy normal que suba mucho la ocupación en la construcción (nuevos edificios y reformas), pero también que se mantenga el personal de las agencias inmobiliarias".

De hecho, insiste en que también ha habido muchas familias que en estos meses de pandemia "se han dado cuenta de que, si se lo pueden permitir, necesitan cambiar de casa a través de la compra de obra nueva o de una vivienda usada que, además, suele suponer la venta de la que tienen". Por eso, recalca que "la obra nueva se está adaptando en su mayoría a las “nuevas necesidades” (espacios, habitáculos, zonas exteriores, equipamientos comunes…), pero también hay viviendas de segunda mano que lo hacen". 

Es decir, "aunque la obra nueva está empezando a tener un nuevo auge (normalmente más “actualizadas”), eso no quiere decir para nada que se haya paralizado o bajado el mercado de la de segunda mano (normalmente “mejor ubicadas”). El sector inmobiliario, en estos momentos, goza de buena salud en todas sus vertientes. Una buena salud que estimamos dure unos cuantos años", concluyen desde el Consejo General de los COAPI de España.