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Facebook prepara una moneda digital: estas son las pocas ventajas y muchos riesgos que ven los expertos

Hace una semana Facebook dio a conocer al mundo su último proyecto visionario: la puesta en marcha de una moneda digital a la que ha bautizado como ‘Libra’, con la que pretende revolucionar los servicios de pagos internacionales.

A pesar de que se ha presentado como una criptomoneda, lo cierto es que la propuesta de Facebook tiene muchas diferencias con Bitcoin, Ethereum y compañía, con las que solo comparte la tecnología blockchain (basada en cadenas de bloques). De hecho, la mayor red social del mundo ha presentado su moneda como un valor estable para marcar distancias con la volatilidad que sufren las principales criptodivisas.

Libra estará respaldada por la Asociación Libra, una organización independiente sin ánimo de lucro cuya sede estará en Suiza y que tendrá entre sus miembros fundadores a gigantes de pagos como Mastercard o Visa, empresas de tecnología como eBay o Spotify, firmas especializadas en Blockchain como Coinbase e incluso firmas de capital riesgo como Andreessen Horowitz. Otros nombres muy conocidos que formarán parte de la asociación son PayPal, Vodafone y Women’s World Banking. Este elenco de ‘partners’, según algunas firmas de inversión, dan cierta seguridad al proyecto, sobre todo teniendo en cuenta de que cada miembro debe aportar 10 millones de dólares para su puesta en marcha (unos 8,8 millones de euros). Además, estará respaldada por una reserva de activos y tendrá una plataforma propia, denominada Calibra.

Como explican desde la gestora Julius Baer, el gigante liderado por Mark Zuckerberg “cree que mover el dinero a nivel mundial debería ser tan fácil, rentable e incluso más seguro que enviar un mensaje o una foto. Libra se basará en una cadena de bloques, pero, a diferencia de la mayoría de las otras criptomonedas, será una "moneda estable", vinculada a una cesta de monedas y respaldada por una reserva de activos que consiste en depósitos bancarios y valores gubernamentales a corto plazo. Esta estructura proporciona la estabilidad de precios necesaria para que Libra sirva como un medio de pago confiable. Será gobernada y coordinada por una asociación independiente con miembros destacados de la industria financiera, tecnología, telecomunicaciones, instituciones académicas y organizaciones sin fines de lucro. Con más de 2.500 millones de usuarios mensuales, Facebook tiene un requisito previo único para respaldar una nueva moneda global”.

La gestora también asegura que la estabilidad de Libra será mayor que la de monedas de mercados emergentes, como puede ser la lira turca o el peso argentino, y que podría permitir que muchas personas de países subdesarrollados puedan participar en la economía digital, a pesar de no tener cuenta bancaria. Además, destaca que podría abaratar y acelerar las transferencias internacionales de dinero.

La plataforma de inversión eToro también aplaude la llegada de esta propuesta. “En su discurso de graduación en Harvard en 2017, Mark Zuckerberg habló sobre la necesidad de que las personas tengan acceso al dinero para perseguir su propósito. Y Facebook tiene el potencial de crear una de las plataformas financieras más grandes del mundo. Libra puede ser una herramienta poderosa y podría significar una mayor inclusión financiera y un mayor acceso a la economía digital”, sostiene la firma.

Sin embargo, todavía quedan muchos interrogantes sobre la mesa relacionados con la regulación a la que va a estar sometida o cómo su puesta en marcha va a afectar a los datos personales de los usuarios. Este es, de hecho, uno de los puntos más controvertidos.

La privacidad de los datos y los posibles fallos, los riesgos

Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School, reconoce a idealista/news que “una criptomoneda con idea de convertirse en un instrumento de circulación universal es, como tal, una buena idea. La aproximación tomada por Facebook de diseñarla como una moneda de valor razonablemente estable -una ‘stablecoin’ con un valor fijado a una cesta de activos de valor reconocido- que evite el miedo que inspiran los vaivenes de las criptomonedas más conocidas también podría serlo, e incluso lo es el plan de ir abriéndola para que, en el futuro, cualquiera pueda ser un nodo de validación en lugar de solo aquellas compañías que paguen diez millones para ello. Muchas ideas detrás de Libra son potencialmente interesantes, y podrían potencialmente resultar en algunos efectos muy positivos”

Sin embargo, aclara el experto, "hay un problema fundamental: que sea Facebook quien está detrás de ese lanzamiento. Facebook ha demostrado ser una compañía en la que no se puede confiar, en la que nadie en su sano juicio confiaría. Cualquier garantía de privacidad que Facebook pretenda dar a los usuarios suena a chiste, y la perspectiva de que pueda de alguna manera obtener esa confianza de los usuarios suena muy poco probable. Visto así, lo más interesante de Libra es que dinamice el mercado de las criptomonedas, que otras compañías más confiables se animen a lanzar productos parecidos, y que pasemos a una nueva era en la economía que redefina completamente el panorama, sus actores y su regulación. Eso, sin duda, sí puede sonar interesante”.

Lorenzo Martínez, experto en seguridad informática de Securizame, también tiene dudas sobre la propuesta de la red social. Según explica al diario ABC, “hasta que las cosas no sean estables y aceptadas, hasta que no se encuentren los primeros fallos de seguridad, Facebook como cualquier otra empresa, por muy buenos que son los departamentos de seguridad, no están exentos de tener vulnerabilidades o posibilitar a terceros acceso a datos”, y añade que “en el momento en el que esté disponible esta criptodivisa en 2020 se producirán intentos de hackeos y robos, que habrá que comprobar de qué manera Facebook lo repele”.

Por último, algunos expertos hablan de posibles problemas técnicos. La gestora Julius Baer, que unos párrafos más arriba enumeraba las bondades que puede tener la moneda digital, reconoce que podría haber problemas de escalabilidad relacionados con la tecnología blockchain, lo que podría afectar a Libra. “Un documento técnico de Libra menciona el potencial de 1.000 transacciones por segundo, lo que es demasiado bajo a largo plazo. Cualquier transacción superior tendría que ocurrir fuera de la cadena de bloques, pero el documento no ha dado muchas indicaciones sobre cómo se solucionaría”.  

De hecho, el prestigioso economista Nouriel Roubini, muy escéptico con el mundo de las criptomonedas, asegura que la propuesta de Facebook no tiene nada que ver con el blockchain. “Es totalmente privado, controlado, centralizado, verificado y autorizado por un pequeño número de nodos autorizados. Entonces, ¿qué tiene que ver con las criptomonedas o con el blockchain? Nada", ha recalcado Roubini, quien ha añadido que, en su opinión, “la cadena pública de bloques descentralizada y sin confianza es un sueño imposible”, según publica el portal coindesk.

Suma y sigue, porque Gustavo Matías, profesor titular de Estructura Económica en la Universidad Autónoma de Madrid, también habla de la importancia de la liquidez, la seguridad y la estabilidad. "Son razones suficientes como para que los gobiernos, los bancos centrales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Pagos Internacionales (BPI) detengan el proyecto Libra y su plataforma Calibra, pero hay otros riesgos que deben ser calibrados. Por ejemplo, la integridad fiscal de los Estados y la integridad de los mercados y su libre competencia, que están amenazados por las tendencias de Facebook y sus aliados". El economista también ve amenazas para los consumidores, en cuanto a la integridad de sus datos y otros derechos.

La banca pide regulación y supervisión

Por otro lado, Libra tendrá que hacer frente al problema de la regulación. Un campo que destaca especialmente el sector financiero, que pide unas mismas reglas de juego y un control por parte de los bancos centrales de todo el mundo.

Según Jordi Gual, presidente de Caixabank, “las plataformas como Facebook (conocidas como ‘Big Tech’) tienen millones de clientes y una capacidad muy alta de incidir en los mercados financieros, por eso cualquier actuación en este campo va a estar bajo la lupa de los supervisores. No puede ser que la innovación vaya en contra de la estabilidad financiera. Y aunque haya iniciativas que puedan ser positivas para la economía y la sociedad (sobre todo para los colectivos más desfavorecidos), hay que ser cuidadosos en este tema”.

Además, Gual recalca que “para pagos transnacionales puede ser un competidor importante para los bancos, porque puede suponer un ahorro de costes para los clientes, pero el hecho de que sea una cesta de monedas plantea cuestiones de convertibilidad, porque si esa moneda digital es convertible de inmediato a otra moneda, tendrá un coste para Facebook porque tendrá que afrontar potenciales pagos en euros, dólares, libras...”

Por otro lado, José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, destaca que “la competencia siempre es buena, porque nos obliga a ser mejores y más rápidos, y eso es bueno para el cliente. Ahora bien, todos tenemos que jugar con las mismas reglas y estar sujetos a la misma regulación”. En su opinión, en los próximos dos o tres años se empezarán a resolver estos interrogantes para que se puedan definir los modelos de negocio.

Y las críticas llegan también desde las fuerzas de seguridad. Luis Fernando Hernández García, Coronel de la Guardia Civil y director de la división tecnológica, recuerda que “actualmente hay 3.600 criptomonedas en el mundo, cuando hay menos de 200 países. Son una nueva vía de negocio, pero no tienen regulación ni tienen respaldo, lo que es aún más preocupante. Ha habido varios intentos de regular el mundo de las criptomonedas, por ejemplo, en la Unión Europea, pero hasta ahora todos han sido fallidos. Se están robando miles de millones en contravalor en criptomonedas, sobre todo en los países del sudeste asiático, pero ninguna reserva federal responde de ese contravalor. Creo que es un juego muy arriesgado y que debe ser regulado, pero Facebook si se mete en esto es porque ve negocio. Personalmente, que estas grandes compañías quieran abarcarlo todo me preocupa bastante”.

El aviso de los bancos centrales

Los reguladores ya han empezado a pronunciarse sobre la moneda virtual de Facebook. Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y exministro de Economía, ha asegurado que “si es un instrumento para facilitar los pagos a los consumidores no habría problemas, pero si realmente es una moneda deberá cumplir con las condiciones regulatorias como por ejemplo la confidencialidad, el blanqueo de capitales, el potencial impacto de la estabilidad financiera... En ese caso se establecerán unos estándares regulatorios elevados”, como los que cumplen bancos o empresas de servicios de pagos.

Más allá del guardián del euro, han llegado avisos del Banco de Inglaterra, el Consejo de Estabilidad Financiera de Reino Unido (FSB) y la Autoridad de Conducta Financiera británica (FCA), que aseguran que no permitirán que la red social capitaneada por Mark Zuckerberg lance su propia moneda digital sin la supervisión adecuada. El Banco Internacional de Pagos (BIS), el G-7 y la Reserva Federal de Estados Unidos también se han sumado a esos mensajes.