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Estas son las reformas de Blackstone en los pisos de la EMVS que niega la Cámara de Cuentas

Autor: @RobertoArnaz

Blackstone se comprometió con Ana Botella a invertir 2,3 millones de euros en rehabilitar y mejorar la habitabilidad de los 18 edificios –que sumaban 1.860 viviendas– que el fondo estadounidense, a través de su filial Fidere, compró en 2013 a la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), según el borrador del informe de la Cámara de Cuentas de Madrid.

A juicio de los miembros del organismo fiscalizador la promesa no se ha cumplido. Sin embargo, basta darse un paseo por estos inmuebles situados en barrios como Vallecas, Carabanchel o San Cristóbal de los Ángeles para comprobar que hoy tienen mucho mejor aspecto que hace tres años.

La Cámara de Cuentas asegura que, a la hora de evaluar las ofertas que presentaron cuatro grupos para quedarse con las promociones, la EMVS aceptó como puntos a favor las reformas de los bloques de pisos que proponía Blackstone. Estas obras, según su informe, habrían sido “una mera intención, no un compromiso real” y jamás se habrían realizado.

Además, acusan a Blackstone de haber invertido 2,1 millones “pero sin que se acredite documentalmente dicho extremo dado que la mayoría de facturas aportadas no pueden considerarse inversión sino simple mantenimiento”. Eso debe ser porque seguramente ninguno de los miembros de la cámara se ha molestado en darse un paseo por los susodichos bloques antes de emitir su juicio de valor.

La realidad es que, cuando Fidere se hizo cargo de los 18 edificios de viviendas de la EMVS, se encontró zonas comunes abandonadas, daños en fachadas, áreas infantiles sucias y abandonadas o pintadas en paredes. La mayoría de los ascensores y las puertas de los garajes no funcionaban correctamente. Faltaban bombillas y gran cantidad de material eléctrico había sido robado. Tampoco había rampas de acceso para personas con movilidad reducida.   

Tras hacer una inversión que supera los 2,6 millones al cierre de 2015, los nuevos caseros han acometido obras no solo de mantenimiento sino de mejora de las instalaciones: se han pintado tanto fachadas como pasillos interiores, reparado los desperfectos en las zonas comunes y ahora las zonas infantiles están realmente acondicionadas para niños. Además, las puertas del garaje ya cumplen su función de dejar entrar a los vecinos –pero no a los ‘cacos’– y algunas fincas tienen conserje y vigilancia las 24 horas.

Según apuntan fuentes de Fidere consultadas por idealista news, todas estas mejoras y nuevos servicios no se repercuten a los inquilinos y el 50% de los gastos corrientes están subvencionados. Es decir, de cada 100 euros que el fondo invierte en mantener los inmuebles, únicamente 50 se trasladan al recibo de comunidad que abonan los residentes.

Estos son algunos ejemplos de las reformas que Blackstone no ha hecho en los pisos de la EMVS, según la Cámara de Cuentas: