Información sobre vivienda y economía

El esfuerzo de los hogares para comprar una casa sube a niveles de 2012 y roza los 6,5 años de renta

Autor: Redacción

Las familias españolas tienen que hacer un esfuerzo económico adicional este año para poder comprarse una vivienda.

Según los últimos datos del Banco de España (relativos al primer trimestre del año), una familia necesita dedicar 6,46 años de su renta bruta para adquirir su casa. Se trata de la cifra más alta desde finales de 2012, cuando el esfuerzo se situó en 6,6 años. Durante 2013, 2014 y 2015, el esfuerzo osciló entre el mínimo de 6,14 años y el máximo de 6,43.

Sin embargo, las estadísticas actuales siguen lejos de los niveles alcanzados en 2007. A mediados de dicho ejercicio, justo antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, el esfuerzo llegó a dispararse por encima de 9 años. Entre 2008 y principios de 2011, el dato se mantuvo por encima del 8% y desde mazo de 2012 se encuentra por debajo del 7%.

Otro de los indicadores que maneja el regulador del sector financiero es el porcentaje de sueldo que destinan los propietarios a pagar la vivienda. Entre enero y marzo este ratio se quedó en el 32,2% (es decir, supone un tercio de los ingresos), en línea con el nivel que los expertos fijan como límite para poder afrontar los gastos sin contratiempos.

La lectura más positiva es que el dato baja tras haber estado estancado tres trimestres en el 32,9% hasta situarse en el mismo nivel que en el primer trimestre de 2015 y que a principios de siglo: para ver un porcentaje inferior tendríamos que viajar hasta finales del año 2000.

No podemos olvidar que en pleno boom los gastos anuales de una vivienda se ‘comían’ más de la mitad del sueldo sin tener en cuenta las deducciones por vivienda. Por ejemplo, en septiembre de 2008 llego a rebasar el 60%, proporción que se quedó en el 48,5% aplicando las deducciones.

Desde el ejercicio 2013, cuando Hacienda eliminó las bonificaciones para la compra de un inmueble, han desaparecido las diferencias entre el esfuerzo teórico con y sin deducciones.  Además, desde entonces el esfuerzo se ha reducido gracias a la caída de precios que ha vivido el sector residencial.

Como recuerda el diario El Economista, otro dato actual que marca distancias con el boom es el del plazo medio de las hipotecas. Mientras que en plena burbuja llegaron a superar los 330 meses (27,5 años) ahora se ha estancado alrededor de los 276 meses (23 años).