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Bankinter vaticina una caída del 6% del precio de la vivienda y del 35% de las ventas por el covid-19

Autor: Redacción

Bankinter se suma a la oleada de expertos que lanzan sus previsiones sobre cómo impactará la crisis del coronavirus en el sector inmobiliario.

En líneas generales, y coincidiendo con el consenso, la entidad adelanta una caída del precio de la vivienda, un frenazo en las operaciones de compraventa y un año complicado para otros sectores como los centros comerciales o las oficinas. La logística es el único segmento que saldrá reforzado de esta situación expcecional.

En el caso del mercado residencial, Bankinter vaticina una caída de los precios cercana al 6% (en línea con las estimaciones de la entidad suiza UBS) y un desplome de las ventas de hasta el 35%, tras caer un 3,3% en 2019, lo que situaría el volumen de operaciones en 2020 en torno a las 326.000. Esto es, el nivel más bajo desde 2014.

"Sin actividad notarial, registral o de tasadores, las transacciones inmobiliarias deberían ser próximas a cero mientras se mantengan las actuales medidas de contención. Asumimos que estas medidas afectarán de forma directa a tres meses de transacciones inmobiliarias. Además, esperamos que las transacciones de extranjeros se vean muy reducidas durante los próximos trimestres, dado que podrían mantenerse ciertas limitaciones a los movimientos internacionales", explica el informe, que insiste en que el covid-19 supondrá una "fuerte disrupción para el mercado residencial".

Sobre los precios, la entidad destaca que la caída permitirá absorber la sobrevaloración que aprecia actualmente en el precio de la vivienda sobre los salarios (en comparación con la media de los últimos 20 años) y adelanta que los precios de suelo finalista podrían sufrir retrocesos próximos al 20%. También alerta de la desaparición de parte de la demanda de vivienda y de un retraso de la decisión de compra de entre seis y 12 meses de muchos potenciales compradores como consecuencia de la crisis económica y de la incertidumbre sobre el empleo.

De cara a 2021, y con la previsible remontada de la economía, Bankinter cree que habrá mayor equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado de la vivienda, y confía en el buen tono del alquiler, cuya rentabilidad seguirá siendo atractiva.

Al margen del segmento residencial, la entidad también analiza otros sectores en el informe y pide cautela tanto en las oficinas como en los centros comerciales. 

"A corto-medio plazo el impacto en oficinas vendrá determinado por la extensión de las medidas de contención y su coste en términos de empleo. Sin embargo, la principal preocupación está en los cambios estructurales que podrían estar produciéndose. El teletrabajo forzado de estos meses podría incrementar esta práctica a futuro, reduciendo las necesidades de espacio, dando lugar a menores tasas de ocupación y posible caída de rentas", explica Bankinter. No obstante, confía en un mejor comportamiento del segmento de las oficinas 'prime' en las grandes ciudades, ya que "en el hipotético caso de que la demanda de espacio caiga por el incremento del teletrabajo, las empresas concentrarán su actividad en estas ubicaciones por imagen y proximidad al cliente".

Sobre los centros comerciales, detalla que "a corto plazo, las rentas sufrirán recortes parciales o totales, para minimizar el daño del virus y evitar el cierre de tiendas. Aunque los inquilinos están obligados por contrato a pagar rentas, los centros comerciales intentarán reducir los daños estructurales. A medio y largo plazo, el virus podría acelerar el crecimiento del comercio electrónico y, por tanto, la caída de rentabilidades y valoraciones de los centros comerciales. Durante el confinamiento, el único canal para acceder a algunos productos es el online, obligando al consumidor a familiarizarse con el medio. Además, es la tipología de activos más sensible a un potencial cambio de ciclo. Por tanto, recomendamos reducir exposición a centros comerciales y tiendas a pie de calle".

La logística, sin embargo, es la niña bonita del sector. Además del crecimiento del comercio electrónico, la entidad también pone sobre la mesa la capacidad de incremento de las rentas en este segumento inmobiliario y las posibilidades que plantea el creciente interés de los espacios bautizados como 'de última milla', situados en los centros de las ciudades y de menor tamaño que los que existen en el extrarradio.