Información sobre vivienda y economía

Los motivos y datos que demuestran que comprar vivienda ha sido mejor que alquilar desde 2010

Las cuotas de las hipotecas se han mantenido estables, mientras las rentas se han encarecido casi un 40% en una década

Gtres
Gtres
Autor: Redacción

El mercado de la vivienda ha dado un giro de 180 grados en la última década. Y es que si hace 10 años la principal preocupación era cómo iba a evolucionar el euríbor y cuánto iba a subir la cuota de la hipoteca, ahora es cuál será la renta que tocará pagar cuando llegue el momento de renovar el contrato de alquiler o firmar uno nuevo. Dicho de otro modo: sin saberlo, quienes han comprado una vivienda en este tiempo han tomado una mejor decisión económica respecto a quienes apostaron por el arrendamiento.

Para entender esta afirmación es necesario recordar todos los cambios que se han producido en la última década. Allá por 2011 todavía estaban muy presentes los efectos de la crisis económica y financiera, y España se encontraba en una situación tan complicada que estuvo al borde del rescate internacional.

La situación empezó a mejorar en verano de 2012, gracias a la defensa del euro por parte del entonces presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, y a las medidas que tomó en política monetaria. Desde ese año, las bajadas de los tipos de interés fueron constantes hasta principios de 2016, cuando la autoridad los situó en los mínimos históricos del 0,0%. Nivel en el que se mantienen actualmente y que han llevado al euríbor a terreno negativo. Actualmente se mueve en el entorno del -0,48%, mientras que en verano de 2008 llegó a situarse por encima del 5%.

Todo esto ha permitido que las cuotas hipotecas se hayan mantenido estables en los últimos años. Según los datos de los Registradores de la Propiedad, a finales de 2010 la cuota hipotecaria media en España se situaba alrededor de los 582 euros, mientras que en el primer trimestre de 2021 ronda los 584 euros y supone el 30,6% del coste salarial, ligeramente por debajo que hace una década. En 2007 y 2008, la cuota media de los préstamos superaba los 800 euros.

Po otro lado, y en lo que se refiere a los tipos de interés, los datos del BCE afirman que actualmente las nuevas hipotecas se están firmando a un tipo medio del 1,4%, frente al % de 10 años antes. El nivel actual es el más bajo de la serie histórica, aunque si miramos a Europa descubrimos que la mitad de los socios del euro registran unos tipos todavía más bajos, encabezados por Finlandia y Portugal.

También es significativa la evolución de la rentabilidad de comprar una casa para alquilarla después: a cierre de marzo, el rendimiento bruto se situaba en el 7,2% de media en España, frente al 4,6% de junio de 2013, según los datos de idealista. 

El mercado del alquiler, en cambio, ha evolucionado de manera muy diferente. Las rentas del alquiler han llegado a marcar máximos históricos en plena pandemia en los grandes núcleos urbanos, aunque bien es cierto que desde mayo de 2020 han bajado con fuerza, sobre todo en ciudades como Madrid o Barcelona. Según los datos de idealista, la renta media se situó a cierre de mayo en 10,7 euros/m2, frente a los 7,7/m2 que se pagaban en 2010. Es decir, el precio del m2 se ha disparado casi un 40% en la última década

Y es que en estos años se han producido varios acontecimientos que han impulsado con fuerza la demanda de pisos de arrendamiento.

Entre ellos se encuentra, por ejemplo, la desaparición de la bonificación fiscal por la compra de vivienda que entró en vigor el 1 de enero de 2013, que permitía una deducción en la declaración de la renta del 15% de las cantidades satisfechas durante un año natural, con un límite de 9.040 euros anuales. Actualmente esta deducción solo está disponible para quienes compraron su vivienda habitual antes de dicho año. Otra medida fiscal que hizo perder interés en la compra en favor del arrendamiento fueron las subidas de impuestos como el IBI, el IVA para la compra de vivienda nueva o el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) en algunas comunidades autónomas.

Otro de los factores que ha influido en el comportamiento de las rentas del alquiler es la precariedad laboral de los jóvenes que, lejos de frenarse, ha ido a más. La inestabilidad a la hora de mantener el puesto de trabajo y los bajos salarios son unos obstáculos para acceder a una hipoteca para comprar un piso, por lo que en muchos casos el alquiler ha sido la única alternativa. Actualmente España es el país de la UE con una mayor tasa de paro juvenil, con un 38%, 20 puntos por encima del promedio comunitario (17,1%). Las familias con rentas bajas también se han visto abocadas a vivir de alquiler en los últimos años, ante los criterios que aplican los bancos a la hora de conceder hipotecas, mucho más restrictivos que durante el boom inmobiliario.

También ha influido en la evolución del precio de los arrendamientos es la falta de políticas públicas destinadas a impulsar la oferta de viviendas en alquiler y asequibles, una pieza indispensable para mantener contenidas las rentas, según los economistas y los expertos inmobiliarios.

Durante años las políticas municipales de las grandes ciudades no han ido enfocadas a construir más viviendas de alquiler, aunque poco a poco la situación se está revirtiendo. En Barcelona, por ejemplo, se está apoyando en actores privados para promover vivienda asequible, al igual que Madrid. En la capital, además, se están iniciando ya dos proyectos que llevaban años sobre la mesa, como son Madrid Nuevo Norte (antigua Operación Chamartín) y los desarrollos del sureste de la capital (Berrocales, Valdecarros, Los Ahijones…), aunque los planes actuales incluyen menos viviendas que en los que estaban sobre la mesa hace unos años. En la Comunidad de Madrid también está en marcha el Plan Vive, cuyo objetivo es desarrollar 15.000 viviendas de alquiler a corto plazo.

El Estado también está desarrollando un plan con el que espera levantar 20.000 viviendas sociales destinadas al arrendamiento, y que verá impulsado con los fondos europeos que recibirá España a través del programa Next Generation.

Además, desde el sector privado también están llegando iniciativas como el ‘build to rent’, destinado a construir edificios de viviendas destinados al alquiler. Los planes proyectados actualmente incluyen el desarrollo de más de 90.000 viviendas antes de que termine esta década.