Te das cuenta cuando haces una mudanza: acumulamos demasiadas cosas. Las que compramos, las que nos regalan, las que nos encontramos, las que heredamos… Además, en las compras que realizamos también puede ser que adquiramos objetos de segunda mano: muebles, ropa... Pero, ¿alguna vez te has planteado que ese objeto pudiera estar cargado por la energía de su anterior propietario? Expertos consultados por idealista/news aseguran que hay “objetos que pueden impregnarse de emociones, intenciones, incluso llegar a estar humanizados, un “animismo” que no siempre es positivo para el nuevo propietario de estas “piezas”. Aquí van unas claves sobre cómo detectar cuándo un objeto “está maldito”.