En pleno distrito financiero de Manhattan, la compañía Metro Loft, de la mano de Rockwood Capital y GFP, han convertido un edificio de oficinas en un complejo residencial de lujo con más 1.300 apartamentos para alquilar. Las viviendas son tanto estudios como pisos de tres habitaciones, y se pueden arrendar por un precio que oscila entre los 3.000 y 12.000 dólares al mes. El nuevo edificio también destaca por sus zonas comunes, done se aprecian varias piscinas, una bolera, zona de spa, gimnasio privado o zona infantil. Para llevar a cabo este proyecto, las compañías han invertido 787 millones de dólares (algo más de 760 millones de euros al cambio actual).