Por raro que parezca, republicanos y demócratas en el Senado de EEUU aprobaron una ley integral sobre la vivienda, que debería hacer que su acceso sea más asequible para los estadounidenses. El presidente Donald Trump podría haber ejercido su derecho de veto, pero finalmente entró en vigor a mediados de julio. La nueva normativa agiliza procesos burocráticos y se lanza a favorecer la construcción de vivienda industrializada, con el fin de abaratar los precios para las personas con menos recursos.
EEUU lleva años viviendo una crisis habitacional silenciosa que ya ha dejado de serlo. La mayor economía mundial arrastra un déficit de entre uno y cinco millones de unidades residenciales para conseguir el equilibrio con la creación de hogares, lo que ha disparado los precios y ha dejado a millones de familias sin acceso a una vivienda asequible. El precio de las casas ha crecido muy por encima de los salarios y de la inflación general, y la causa es tan sencilla de enunciar como difícil de resolver: sencillamente no se construyen suficientes viviendas. Planes como impulsar la industrialización o reducir gastos en la edificación no están siendo suficientes.
El fundador del fondo de inversión Citadel ha completado una de las operaciones inmobiliarias más singulares de los últimos años en EEUU. El multimillonario ha adquirido, unidad por unidad, los 138 apartamentos del edificio Solaris, una torre residencial de 22 plantas en el barrio financiero de Brickell, en Miami. El coste total de la maniobra asciende a unos 125 millones de dólares, unos 110 millones de euros al cambio actual. Todo ello para ahora derribarlo y levantar la nueva sede de Citadel en la ciudad, junto a apartamentos de lujo, un hotel sobre la manzana que ha ido comprando durante los últimos años.
Cada vez más estadounidenses lo tienen difícil para poder pagar la vivienda en la que viven, afectados por los altos costes. Entre tanto, se incrementa la posibilidad de encontrar financiación a corto plazo en el mercado de alquiler, donde más del 80% de los inquilinos con ingresos por debajo de 30.000 dólares anuales dedica más de un 30% de los mismos al pago de la renta y suministros. Varias compañías ‘fintech’ se han lanzado a los préstamos que adelantan el pago de la renta al propietario y dividen los costes al inquilino en pagos quincenales, con la publicidad "alquila ahora, paga después", creando controversia.
La ciudad californiana de Berkeley, en la bahía de San Francisco, es la primera en EEUU en exigir la sustitución de los electrodomésticos que más contaminan como condición para cerrar una compraventa inmobiliaria. Una nueva ordenanza municipal obliga a reducir la emisión de gases en las viviendas unifamiliares antes de formalizar la operación, con la instalación de bombas de calor, paneles solares o baterías, entre otras acciones. Esta inversión aumenta su valor, aunque habrá que esperan a ver cómo afecta al mercado.
Las compañías de ‘real estate’ AvalonBay Communities y Equity Residential anunciaron recientemente un acuerdo para fusionarse, en lo que se convertirá en el mayor propietario de apartamentos de EEUU, con una valoración de 69.000 millones de dólares (59.270 millones de euros) y más de 180.000 pisos de alquiler en gestión. Los expertos afirman que la unión llega en un momento de incertidumbre para el sector, con escasos beneficios en los últimos años por el incremento de los costes de financiación para la construcción de estas viviendas, unido a los precios bajos de los arrendamientos ante el exceso de oferta, sobre todo en los Estados del llamado ‘cinturón del sol’.
La demanda para la compra de viviendas en EEUU por parte de extranjeros ha experimentado un ligero descenso, según los datos de Realtor.com. La plataforma inmobiliaria destaca la caída del interés por invertir en vivienda de los canadienses, los líderes foráneos en la compra de casas en el mercado estadounidense. Aunque la demanda internacional sigue estando por encima de los niveles previos a la pandemia, la tendencia marca una disminución sostenida en los últimos meses, donde siguen predominando canadienses, británicos y mexicanos.
Varios estudios publicados recientemente analizan por qué la vivienda es tan cara y por qué es tan difícil conseguir que se abaraten los precios en EEUU. Por un lado, ven que los costes de construcción no son la principal causa de estos altos precios, mientras que hace falta estimular la oferta residencial, incluso la de las viviendas más caras, en vez de incrementar la demanda con subvenciones o controles de rentas, que es lo que realmente sube los precios. El tercer estudio afirma que hay un desconocimiento generalizado del mercado inmobiliario que tiende a culpar a promotores y arrendadores de los altos precios de la vivienda y que es la Administración en todos sus ámbitos la que restringe la oferta mediante regulaciones.
El portal inmobiliario estadounidense prevé que el precio de la vivienda baje a finales de año, según las previsiones de su Índice de Valor de la Vivienda, que cederá un 0,8%, su primera caída anual desde 2011. El economista senior de la compañía, Orphe Divounguy, aconseja a los compradores que puedan permitirse comprar que aprovechen la oportunidad, ya que tienen mayor margen de negociación, en un momento en el que la competencia se ha reducido y el inventario de viviendas en el mercado de EEUU ha aumentado, y no se sabe hasta cuándo durará.
Importante movimiento en el sector inmobiliario en EEUU. La agencia Compass anunció la semana pasada un acuerdo de compra de Anywhere Real Estate por 1.500 millones de dólares (1.282 millones de euros), que consolidaría el liderato en ventas de viviendas de Compass. Se espera que la compra se complete en el segundo semestre de 2026, tras pasar el control de las autoridades, y ampliará la red internacional de Compass con marcas como Century 21, Coldwell Banker, Corcoran o Sotheby's International Realty.
Muchos estadounidenses se están quedando fuera del mercado de la vivienda en propiedad, lo que supone un cambio importante en la sociedad de la primera economía mundial. Los altos tipos de interés provocan cuotas inasumibles para muchos, que se ven avocados a seguir de alquiler, y sin capacidad de ahorro, pese a que arrendar ya supone de media pagar unos 910 euros al mes menos que una hipoteca, según Realtor. La edad media de los nuevos propietarios es la más alta de la serie histórica, a los 38 años. Las consecuencias a largo plazo podrían transformar la actual sociedad americana.
El Senado de EEUU debate el proyecto de ley de Presupuestos presentado por el Ejecutivo de Donald Trump que pretende un amplio recorte de impuestos y del gasto público, además de aumentar los fondos para defensa y el control migratorio. Para intentar paliar el incremento de la deuda pública, que superaría los 36 billones de dólares, se está planteando la venta de más de 485.000 Hectáreas de suelo federal en los próximos años para ayudar a financiar los recortes y el gasto del presidente Trump. Supondrían 'apenas' 6.000 millones de dólares de recaudación en la mayor venta de terrenos públicos en la historia moderna de EEUU.
Las viviendas en construcción en Estados Unidos alcanzaron una cifra anual ajustada estacionalmente de 1,256 millones de unidades el pasado mes de mayo, lo que representa la menor cifra desde mayo de 2020, según el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano. El número de viviendas iniciadas experimentó una disminución del 9,8% frente al mes de abril, mientras que en el último año representa una caída del 4,6%. Los expertos han destacado que están apareciendo grietas en el mercado inmobiliario debido a la negativa confianza de los constructores, los elevados tipos hipotecarios y el aumento de los costes de construcción debido a los aranceles que lastran la actividad.
La ciudad de Tulsa (EEUU) ofrece desde 2018 un programa para atraer a nuevos residentes y diversificar su fuerza laboral, centrada en la industria petrolífera y del gas. Desde entonces ha atraído a más de 3.400 teletrabajadores que reciben 10.000 dólares (8.772 euros) cada uno por mudarse a vivir a la segunda ciudad más grande de Oklahoma. Un reciente estudio ha revelado que 70% de los participantes aún sigue residiendo allí y que han generado más beneficios económicos a la ciudad, en una proporción de 4 dólares por cada dólar invertido.
Las operaciones de compraventa de vivienda nueva en la mayor economía mundial crecieron por encima de las previsiones en marzo hasta un 7,4% en el tercer mes del año, gracias a la caída de los tipos hipotecarios, a las rebajas de precios y a la construcción de más casas, sobre todo en los Estados del sur de EEUU. Sin embargo, las perspectivas para la vivienda son más sombrías tras las medidas en materia de aranceles del presidente Donald Trump, con las tasas de financiación repuntando hasta el 6,9%, y una pérdida de la confianza de los consumidores y también de las promotoras.
La 'fintech' Rocket Companies ha creado un ‘gigante’ en el mercado inmobiliario de EEUU tras la adquisición por un lado del portal inmobiliario Redfin por 1.750 millones de dólares (algo más de 1.500 millones de euros al cambio actual) y, por otro lado, con la compra de la entidad de préstamos hipotecarios Mr. Cooper por 9.400 millones de dólares (algo más de 8.200 millones de euros). De esta manera obtiene una cartera de préstamos valorada en 2,1 billones de dólares (1,8 billones de euros) entre más de 10 millones de clientes y una plataforma con más de un millón de inmuebles anunciados.
La política de aranceles impuesta por el Gobierno de Donald Trump podría aumentar los costes de la construcción en EEUU en unos 9.200 dólares, unos 8.390 euros, según la patronal de los constructores. Destacan que estos costes se trasladarán al precio final de la vivienda, que actualmente se encuentra en 414.500 euros de media nacional (378.000 euros). La Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB) estima que alrededor del 10% de los materiales de construcción utilizados en la construcción residencial son importados.
Muchas personas sueñan con vivir en EEUU, y prácticamente desde su nacimiento ha sido conocido como el país de las oportunidades. Aunque para poder establecerse allí hay que cumplir una serie de requisitos, existe la posibilidad de comprar una vivienda viviendo en España, manteniendo la nacionalidad española, aunque no te permite lograr el permiso de residencia en EEUU, la conocida como 'Green Card'. Te mostramos los principales paso para adquirir una propiedad en la primera economía mundial, muy parecido a lo que tendrías que hacer en nuestro país para lograr una hipoteca y cerrar la operación
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Donald Trump afronta su segundo mandato como presidente de EEUU a partir de 2025. El mundo entero está pendiente de las decisiones que tomará su nuevo Ejecutivo, y el mercado inmobiliario estadounidense no iba a ser menos. Según el análisis de la plataforma Realtor, las tipos de interés hipotecarios seguirán altos, mientras los precios de las casas volverán a subir. Las compraventas aumentarán aunque lejos de las cifras prepandemia y habrá más oferta de viviendas en alquiler, que podría reducir las rentas.
La agencia inmobiliaria Compass, la más grande de EEUU por volumen de ventas, ha cerrado un acuerdo con @properties, la octava del país, para fusionarse por 444 millones de dólares, unos 422 millones de euros. La operación incluye la adquisición de Christie’s International Real Estate, destacada agencia con presencia internacional en Dubái y Hong Kong, y otros negocios de gestión de hipotecas. La transacción, que se cerrará durante el primer trimestre del próximo año, se dividirá en 150 millones de dólares en efectivo (unos 143 millones de euros) y 294 millones de dólares en acciones de Compass (280 millones de euros).
Segundo mandato para Donald Trump en la presidencia de EEUU en un momento en el que el mercado residencial se enfrenta al reto de mejorar la asequibilidad a la vivienda, con escasez de oferta y mucha demanda. Trump prometió reducir la regulación, rebajar los intereses hipotecarios al 3% y ceder terrenos federales para construir más casas. Pero sus políticas proteccionistas pueden disparar la inflación y obligar a la Fed a subir tipos, con impacto directo en las hipotecas. Además, su amenaza de deportaciones masivas a los inmigrantes ilegales podría afectar a un sector de la construcción que necesita mano de obra para seguir funcionando.
ACS, a través de su filial estadounidense Turner, ha comenzado los trabajos de construcción de un gran complejo de centros de datos en New Albany (Ohio, Estados Unidos), cuya inversión total asciende a 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros). Se trata de un campus promovido por la firma estadounidense Vantage Data Centers, cuyo primer edificio se inaugurará en 2025, siendo este el primero que construye en la zona medio oeste de los Estados Unidos, según informa Turner en un comunicado.
La gestora española Azora y la empresa estadounidense de inversión y gestión inmobiliaria Advenir se han unido para intentar paliar la escasez de vivienda en la primera economía mundial. Su acuerdo supone la creación de una nueva empresa, Advenir Azora, que tiene previsto invertir 3.000 millones de dólares (2.720 millones de euros) en los próximos cinco años para desarrollar al menos 10.000 nuevas viviendas unifamiliares para alquiler y la adquisición de 5.000 unidades ya construidas. Se focalizarán en mercados clave de EEUU.
Los inmuebles de oficinas ubicados en el centro de muchas grandes ciudades de EEUU, como Los Ángeles, Chicago, Boston, Dallas o Seattle están quedando vacíos y anticuados, ya que nadie se interesa por ellos, salvo aquellos edificios 'prime', que apenas representan el 2% del total del parque de oficinas. Un estudio de las universidades de Columbia y Nueva York asegura que el valor de los edificios de oficinas en el país ha perdido unos 557.000 millones de dólares desde la pandemia (casi 500.000 millones de euros).
EEUU, como muchos otros países, está viviendo una situación en la que a sus ciudadanos les cuesta cada vez más poder acceder a una vivienda, ya sea en propiedad o en alquiler. En poco más de un mes están en juego los votos de millones de compradores e inquilinos frustrados, sobre todo en los Estados en disputa que podrían determinar quién llega a la Casa Blanca y qué partido controla el Congreso. La demócrata Kamala Harris propone 3 millones de viviendas para aliviar la falta de stock, mientras que el republicano Donald Trump promete ceder terrenos federales para el desarrollo de viviendas.
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