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No verás ni un euro de tu sueldo hasta julio: todo se lo queda Hacienda y la Seguridad Social

La mitad de lo que ganas a lo largo de un año por tu trabajo es para cumplir con la Seguridad Social y Hacienda. Así de claro… y así de duro.

Para un trabajador medio en España, cumplir con sus obligaciones exige 181 días de trabajo, lo que significa que todos los ingresos que consigue durante la mitad del ejercicio no pasan por su bolsillo. En realidad, y quitando los compromisos fiscales y de la Seguridad Social, solo se queda para sí el sueldo equivalente a 184 días.

Ésta es la conclusión a la que llega el informe que han presentado esta semana la Unión de Contribuyentes y la Fundación para el Avance de la Libertad, que sitúa el famoso Día de la Liberación Fiscal el próximo 30 de junio.

“El Tax Freedom Day, como se conoce en el mundo anglosajón, es la fecha a partir de la cual los ciudadanos comienzan a trabajar para sí mismos. El Día de Liberación Fiscal traduce el esfuerzo fiscal en el número de días necesarios para pagar los impuestos (directos e indirectos) y las cotizaciones a la Seguridad Social”, explica el estudio.

¿Y a dónde ha ido a parar todo el dinero que hemos ganado en lo que llevamos de año? Casi todo va destinado a pagar las cotizaciones sociales (para ello necesitamos más de tres sueldos), aunque a los impuestos hay que dedicar una cifra nada desdeñable: casi 80 días de trabajo (es decir, más de dos meses).

“Un trabajador con un sueldo medio anual de 24.400 euros brutos destina 102 días a pagar cotizaciones a la Seguridad Social y 79 a pagar impuestos (37 al IRPF, 25 al IVA, 12 a impuestos especiales y 5 a otros impuestos). En total, dedica 181 días de su trabajo (15.706 euros) a pagar a la Administración”, detalla.

Vistas las cifras, y teniendo en cuenta que estamos a finales de mayo, podríamos decir que con las retribuciones que hemos recibido por el trabajo realizado hasta la fecha hemos saldado nuestra ‘deuda’ anual con la Seguridad Social, hemos pagado el IRPF e incluso otros impuestos como el IBI, la tasa de basuras o el impuesto de circulación. Sin embargo, aun tenemos pendiente abonar el IVA correspondiente a este ejercicio y los impuestos especiales (gasolina, tabaco, alcohol, impuesto de electricidad…) y, para ello, tendremos que trabajar hasta el próximo 29 de junio.

Pero, ¿cómo es posible que un español medio llegue a pagar más de 15.000 euros en impuestos con un sueldo bruto de apenas 24.000? El estudio responde que “en realidad, el coste laboral de este trabajador es de 31.696 euros”. Esto significa que parte de este gasto lo sufragan las empresas, que deben desembolsar una de las cotizaciones sociales más altas de Europa por cada uno de sus empleados.

“Las cotizaciones patronales (que no aparecen en el sueldo bruto) hacen opaco el sistema fiscal. Los trabajadores ignoran que la empresa aporta a la Seguridad Social el equivalente a 84 días de trabajo, 7.296 euros por encima del salario bruto. Así, el valor real del trabajador (o el coste laboral para la empresa) es en realidad de 31.696 euros”, recalca el informe.

Según calcula la consultora Adecco, España es el séptimo país europeo donde las empresas se gastan más dinero en pagar las cuotas a la Seguridad Social, las aportaciones a planes de pensiones, seguros o mutualidades y en los salarios en caso de enfermedad.  En concreto, las cotizaciones sociales se situaban en 2014 alrededor de 36 euros por cada 100 euros de sueldo bruto, cifra que supera en un 16% al promedio de la Unión Europea.

El quid de la cuestión, según los expertos, es que si las empresas españolas pagaran unas cotizaciones más reducidas, sería mucho más sencillo crear empleo y aplicar subidas de sueldo. Algo que, sin duda, también afecta directamente a los trabajadores en activo.

La Rioja y Cataluña, los dos extremos

A pesar de que, en términos generales, los españoles celebrarán el Día de la Liberación Fiscal el próximo 30 de junio (un día antes que el año pasado), lo cierto es que el estudio recuerda que los impuestos que paga un trabajador medio no son los mismos en todo el territorio. La Rioja es la región con la menor presión fiscal, mientras que Cataluña es la que exige el mayor esfuerzo tributario.

Como consecuencia, el día de la liberación para los riojanos se adelanta al 27 de junio, mientras que la de los catalanes se retrasa al 4 de julio.

“Para un ciudadano medio, vivir en Cataluña costaría 7 días más de trabajo al año y 613 euros extra en comparación con un residente riojano. La razón de esta diferencia es que el Impuesto sobre la Renta y la mayoría de los impuestos locales (particularmente el IBI de Barcelona) están por encima de la media", insiste el estudio.

En cambio, añade, "los contribuyentes de La Rioja se ven beneficiados por la falta del gravamen autonómico sobre la Venta Minorista de Hidrocarburos y por los menores impuestos municipales como el IBI o el Impuesto de Circulación. El Impuesto sobre la Renta también es reducido en esta región. De este modo, los contribuyentes se ahorran en torno a 240 euros al año en impuestos”.

Los impuestos autonómicos, por tanto, son los que acaban determinando la fecha de la liberación fiscal, que en Castilla-La Mancha y Cantabria es el 2 de julio y en la Comunidad Valenciana, el 1. Sin embargo, en Canarias, País Vasco, Andalucía, Castilla y León, Galicia y Murcia están entre el 28 y el 29 de junio; esto es, por debajo de la media nacional, donde se sitúan regiones como Madrid, Navarra, Baleares, Extremadura o Aragón.