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Los mercados mundiales viven un viernes negro en plena digestión de la victoria del ‘Brexit’

Los mercados internacionales han vivido una jornada negra. En todos los rincones del mundo los inversores han pulsado el botón de pánico, desatando una oleada de ventas en las bolsas, las divisas e incluso los bonos por el resultado histórico del referéndum que celebró ayer Reino Unido.

Contra todo pronóstico, los británicos han respaldado el ‘Brexit’, lo que significa que prefieren abandonar la Unión Europea a continuar en el engranaje comunitario en el que han estado 43 años. A pesar de que las encuestas a pie de urna daban una ligera ventaja a la permanencia (lo que el mercado ha bautizado ‘Remain’), finalmente se ha impuesto la salida en casi el 52% de los votos.

David Cameron, primer ministro de Reino Unido y partidario de la permanencia, ha anunciado que dejará su cargo en los próximos tres meses. "El país necesita un liderazgo nuevo que le guíe en el camino que ha elegido", ha asegurado.

Ayer, los mercados mundiales ya adelantaban el fracaso del ‘Brexit’, por eso hoy el golpe está siendo duro… muy duro. No hay más que echar un vistazo a la reacción que ha tenido la libra y los futuros del índice estadounidense S&P 500 para darse cuenta del brutal impacto que está teniendo este hecho histórico desde el primer momento. En cambio, el yen y el oro están actuando como valor refugio de acuerdo con Bloomberg:

Las bolsas se hunden con la banca en 'shock'

La bolsa de Tokio ha cerrado la jornada con una caída del 8% y las plazas europeas han vivido una sesión de auténtico caos. Sobre todo el Ibex 35 que, arrastrado por los grandes valores, ha firmado su peor jornada de la historia. 

El Ibex 35, que ha llegado a desplomarse un 16% en los minutos previos a la apertura y ha estabilizado sus pérdidas alrededor del 11% durante casi toda la sesión hasta cerrar con una caída inédita hasta la fecha: se ha desplomado un 12,35%, hasta quedarse en 7.787,7 puntos. Se ha dejado por el camino 64.000 millones de euros de valor de mercado.

Este descenso supera de largo el que había sido el peor día del indicador español hasta la fecha: el 10 de octubre de 2008, cuando perdió un 9,14% por el hundimiento del banco Lehman Brothers y el inicio de la mayor crisis desde el crack del 29.

Dentro del selectivo, los bancos y la aerolínea IAG (fruto de la fusión entre Iberia y British Airways) han sido los valores que se han llevado la peor parte: las acciones de la aerolínea se han hundido algo más de un 26%; las de Bankia, un 20,8%, y las de Santander y Sabadell, algo más del 19%. Caixabank, por su parte, se ha dejado un 18%, mientras que los títulos de Telefónica y BBVA han retrocedido un 16% y Popular, un 15%.

En el resto de Europa también han dominado las oleadas de ventas, aunque solo el MIB italiano ha vivido un castigo similar al de la plaza doméstica. En cambio, el Dax alemán y el PSI potugués han cedido algo menos de un 7%; el Cac francés, un 8% y el Ftse británico, un modesto 3,1%.

En el Viejo Continente, al igual que en España, el sector financiero ha sido el que se ha llevado el golpe más duro. En el índice Eurostoxx 50, que engloba a las compañías europeas más potentes, los bancos han liderado las caídas: los italianos Intesa Sanpaolo y Unicredit se han dejado en el parqué un 23%, mientras que los franceses BNP Paribas y Société Générale han perdido entre un 17% y un 20%.  El germano Deutsche Bank, en línea con el holandés ING, ha retrocedido algo menos de un 15%.

Al otro lado del Atlántico, los inversores están reaccionando de una forma mucho más racional al complejo escenario que se abre en Europa. Tras el mensaje de confianza que han lanzado tanto el Gobierno estadounidense como la Reserva Federal, los principales índices de Wall Street están cayendo alrededor de un 3%, frente al 5% que apuntaban los futuros a primera hora de la mañana.

La libra, en mínimos de 30 años

En el mercado de divisas, la libra se ha desplomado entre un 8%y un 10% a lo largo de la jornada hasta marcar mínimos desde 1985 y vivir su sesión más cruenta de la historia. Todo un varapalo tanto para la economía británica como para el bolsillo de los ciudadanos. Tal y como adelantaban los analistas, la salida de Reino Unido de Europa supondrá una devaluación de la libra y una pérdida de poder adquisitivo para los británicos.

El euro también cae y marca mínimos de tres años y medio frente al yen que, como veíamos antes, está actuando como valor refugrio. Frente al dólar, la moneda común se deprecia cerca del 3%.

Las primas de riesgo suben un 20%

El mercado de bonos también ha vivido una sesión para olvidar: todas las primas de riesgo de los países europeos han subido con fuerza (entre un 13% y un 35%. 

La española se ha quedado al borde de los 170 puntos básicos (es el nivel más alto en dos años), mientras que la italiana ha acabado la jornada en los 154 enteros y la portuguesa, los 343. Tanto la francesa como la belga se acercan a los 50 puntos básicos, mientras que la griega ronda los 870. 

Un proceso que durará años

A pesar de que los mercados han sufrido una jornada negra, los mandatarios europeos y los expertos están llamando a la calma en estas primeras horas. Aunque confirman que habrá muchas volatilidad en los mercados en las próximas semanas, también recuerdan que el proceso de salida no será inminente.

El referéndum ha sido consultivo y para que sea vinculante debe contar con el visto bueno del Parlamento británico. Además, la desconexión podría durar cerca de 2 años, mientras que las negociaciones entre el país y los socios europeos para configurar las nuevas reglas del juego puede demorarse más allá de un lustro. BNP Paribas Personal Investors habla incluso una década.

A ello se une que los bancos centrales mundiales (principalmente BCE, Banco de Inglaterra y la Fed estadounidense) han diseñado en los últimos días estrategias conjuntas para garantizar la liquidez de los mercados y los bancos para minimizar todo lo posible el impacto real del 'Brexit', más allá de las bolsas, las divisas o los bonos. De hecho, el Banco de Inglaterra está preparado para inyectar más de 300.000 millones al mercado según publica Europa Press.

Analistas y banqueros también piden calma

Link Securities recuerda que "si a corto plazo lo que se puede esperar del Brexit es una fuerte inestabilidad de los mercados financieros, a medio/largo plazo es mucho más complicado saber qué es lo que va a ocurrir, ya que a día de hoy se desconoce cómo se llevará a cabo y cuánto durará el proceso de separación del Reino Unido de la UE. Es por ello que recomendaríamos no entrar en pánico y esperar a comprobar cómo evolucionan los mercados en los próximos días antes de precipitarse y adoptar decisiones maximalistas".

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), el analista José Luis Martínez Campuzano también lanza un mensaje de tranquilidad y pide analizar la situación con perspectiva. "La reacción inicial de los mercados asiáticos ya nos anticipaba el shock que sufren hoy los inversores. Y es que, tras todas las advertencias escuchadas desde las autoridades internacionales sobre el potencial impacto económico, financiero y hasta social del Brexit, es lógico que haya inquietud e incertidumbre en estos momentos. El miedo es racional. El pánico es claramente irracional", reconoce. 

Lo mismo opina BNP Paribas Personal Investors, que asegura que "de cara al medio/largo plazo, y en la medida en que se vayan aclarando las incertidumbres en cuanto al "cómo" de la salida de Reino Unido, esperamos normalización de los mercados financieros".

Junto a los analistas, políticos y banqueros también han llamado a la calma durante la jornada. En el comunicado oficial remitido por Banco Sabadell, el presidente Josep Oliu ha recalcado que "aunque el nuevo escenario puede dar paso a un perí­odo de incertidumbre a corto plazo, cabe esperar que el nuevo marco de relaciones entre la UE y el Reino Unido sea adecuado, salvaguarde el libre comercio y la libertad de movimiento de capitales entre ambas partes y permita una positiva evolución económica a medio y largo plazo".

El impacto en España

De momento se desconce cómo van a gestionar Europa y Reino Unido la desconexión, aunque lo cierto es que los expertos no han tardado en enumerar las potenciales consecuencias de la histórica decisión británica. 

En términos generales, España y Reino Unido tienen importantes lazos migratorios, comerciales, turísticos, inversores, financieros y empresariales, por lo que la salida podría mermar las relaciones bilaterales en todos esos campos. 

En lo que respecta al mercado inmobiliario, algunos expertos creen que las empresas podrían abandonar la City y buscar un nuevo emplazamiento para su sede (algo que podría beneficiar a París, Madrid y otras grandes urbes continentales), e incluso hay quienes apuestan por una salida más pausada del mercado doméstico por parte de los inversores especulativos ante la falta de alternativas de inversión atractivas.

También recuerdan que los británicos son los extranjeros que compran más viviendas en España y que, ante una eventual pérdida de poder adquisitivo, la compra de nuevos activos residenciales podría ralentizarse.

Por último, y en lo que al mercado británico se refiere, el consenso apuesta por una pérdida de valor de los activos inmobiliarios y un descenso de precios que puede alcanzar los dos dígitos. De lo que tampoco parece haber dudas es de que Reino Unido será el país más afectado: se enfrenta a una ralentización económica, a renunciar a la corona financiera europea y a un parón en el ladrillo.

¿Y ahora qué?

Como insisten los expertos, y más allá de la pesadilla que están viviendo hoy los mercados, los expertos insisten en que habrá que esperar a ver cómo se afronta de forma internacional la salida británica.

Desde el Instituto de Estudios Económicos (IEE) señalan que "ante esta disyuntiva, los distintos Gobiernos deben demostrar una actitud firme y comprometida con el proyecto europeo. Es un reto de gran envergadura que exige decisión y liderazgo para contrarrestar los efectos adversos que se puedan derivar de1 proceso de incertidumbre abierto. Se debe aprovechar esta situación para avanzar hacia una mayor unión política, económica y comercial".

En esta misma línea, Luis Garicano, responsable de economía del partido político Ciudadanos, opina que “es crucial que desde el 24 de junio Europa use esta crisis para poner sobre la mesa una respuesta muy poderosa, basada en terminar la unión bancaria y poner en marcha un mecanismo fiscal común”.