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¿Te cobrará el banco por guardar tu dinero? Los expertos creen que no habrá que meterlo bajo el colchón

La decisión de varios bancos europeos de empezar a cobrar a los inversores por tener su dinero en depósitos ha abierto un debate internacional, pero ¿realmente podría llegar a generalizarse esta estrategia en todo el sector?

El Banco de Portugal ya ha descartado completamente que los lusos vayan a hacerlo y aunque ninguna circular del Banco de España lo impide de forma oficial, los expertos están convencidos de que las entidades domésticas tampoco tomarán esa decisión por muy bajos que estén los tipos de interés y por muy negativas que sean las rentabilidades de los activos financieros.

Para empezar, recuerdan que los bancos extranjeros que cobrarán por los depósitos lo harán en unos casos concretos. Royal Bank of Scotland, entidad en manos del Gobierno británico, empezó a aplicar ayer la comisión pero solo a los inversores institucionales (es decir, a los profesionales, no a los minoristas) que mantengan depósitos como garantía, mientras que la cooperativa de crédito alemana Raiffeisenbank Gmund & Tegernsee aplicará una tasa a los depósitos superiores a los 100.000 euros y su homóloga Turingia Skatbank penalizará los depósitos de más de 3 millones de euros. En cambio, la inversión media de los hogares españoles en estos productos bancarios se encuentra muy lejos de dichos montantes: está entre 12.000 y 15.000 euros según diferentes estudios.

Además, y al margen de que la mayoría de los particulares en nuestro país no cumpliría los requisitos como para verse afectado por estas condiciones especiales, los expertos tienen otras razones para despejar todas las dudas. Por ejemplo, que los bancos tienen otras alternativas para aumentar sus ingresos.

Al menos, eso es lo que defiende Enrique Quemada, presidente de ONEtoONE Corporate Finance. “La posibilidad de que nuestros bancos imiten a los alemanes y cobren por los depósitos es muy remota. Dicho esto, la rentabilidad casi negativa del dinero está resultando dramática para las cuentas de resultados de los bancos, que se ven presionados por los sus pesadas estructuras. Si la situación de tipos de interés persiste, los bancos, para sobrevivir, intentarán cobrar más comisiones por todo tipo de productos de activo o de pasivo y por cualquier servicio que hoy están prestando sin solicitar contraprestación por ello”, explica.

Lo mismo cree José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), quien asegura que el sector “puede seguir haciendo ajustes en su balance, ganar eficiencia e incluso aumentar las comisiones, ya que los ingresos que obtiene por esta vía siguen estando por debajo de la media de la Unión Europea”, insiste. Según los cálculos de BBVA Research, las comisiones suponen el 23% de los ingresos de la banca española, lejos del 26% que representan en Reino Unido, del 27% en Alemania y del 33% en Francia e Italia.

A esto se suma que el sector sigue usando los depósitos como fuente de financiación. “En España sigue primando la financiación por depósitos que la mayorista. Acudir a los mercados en busca de recursos tiene más riesgos y es una estrategia más inestable que usar el dinero de los depósitos”, recalca Campuzano.

En este sentido, Joaquín Maudos, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia, asegura que “las consecuencias de aplicar tipos negativos en los depósitos serían muy perjudiciales para la labor de intermediación de los bancos ya que las familias optarían por mantener efectivo, por lo que los bancos no tendrían su principal fuente de financiación. Hay una barrera psicológica en el 0% que los bancos no van a traspasar en el tipo de los depósitos de las familias”, sostiene.

Pero, quizá, el argumento más convincente de todos es que los clientes siguen invirtiendo en masa en los depósitos. Según los datos del Banco de España, a cierre de junio había 770.500 millones de euros en estos productos (10.000 millones más que un mes antes), lo que se traduce en un nuevo máximo histórico. Así pues, una hipotética penalización supondría poner en juego la relación con el cliente y convertirse en un añadido a la crisis de confianza que el sector lleva arrastrando durante los últimos años.

Cobros a empresas e inversores profesionales

A pesar de que los inversores minoristas parecen ser intocables, los profesionales y las grandes corporaciones no tienen la misma suerte. Grandes bancos como BBVA y CaixaBank sí están penalizando a las empresas que utilizan los depósitos como refugio de su excedente de liquidez, aunque con unas condiciones. Según publicó el diario Cinco Días, en primavera el depósito mínimo era de 5 millones de euros, lo que convirtió entonces a las aseguradoras y los grandes grupos industriales en las compañías más afectadas por las penalizaciones.

Sin embargo, la banca mediana de momento se niega a seguir la tendencia, lo que aleja los fantasmas de un hipotético efecto contagio sobre el cliente particular.

“Me parece muy complicado que el pequeño inversor se vea afectado como las grandes empresas. No creo que se llegue a ese mismo nivel”, concluye Natalia Aguirre, directora del departamento de análisis de Renta 4.