El sector financiero español cerró el primer semestre con 12.300 millones de euros de créditos de dudoso cobro en balance perteneciente al sector de la construcción. En apenas seis meses, los préstamos a promotores en situación de impago se han reducido en casi 900 millones de euros o, lo que es lo mismo, en un 6,7%, según el Banco de España. A pesar de la mejora, la morosidad afecta al 30% de los créditos totales concedidos al sector.