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Canalejas desvela sus secretos: así es el macrocomplejo de lujo en el centro de Madrid

El complejo de lujo Canalejas abre sus puertas a idealista/news antes de recibir a sus primeros clientes. Recorremos las tres plantas de su galería comercial, que acogerá a 40 de las firmas más exclusivas de moda a partir del primer semestre de 2021. También visitamos las dependencias del primer hotel Four Seasons en España, que estará listo para acoger a sus primeros huéspedes el próximo 25 de septiembre. Un paseo por la magnificencia de un inmueble que supera los 50.000 m2 y que pretende convertirse en el epicentro del lujo en la capital.

Situado en el centro de Madrid, junto a la emblemática Puerta del Sol, Canalejas es el resultado de una de las rehabilitaciones urbanas más importantes de Europa. En origen, Canalejas lo componían siete edificios históricos contiguos que ocupan casi una manzana y ahora es un inmueble que acapara lo más exclusivo de la ciudad.

Con una superficie total que supera los 50.000 m2, hoy incluye el primer hotel Four Seasons de España, más de veinte viviendas de lujo y una gran galería comercial distribuida en tres plantas y que albergará algunas de las marcas más prestigiosas.

El día oficial de la apertura de este complejo está fijado para el próximo 25 de septiembre. Será entonces cuando el hotel Four Seasons reciba a sus primeros clientes. Para poder pasear por la galería comercial todavía habrá que esperar hasta comienzos de 2021, cuando comiencen a abrir las primeras firmas de lujo que completarán los 15.000 m2 de estas tres primeras plantas. Antes, en octubre, los amantes de lo exclusivo podrán disfrutar de un pequeño adelanto, porque Hermes estrenará su local al tener acceso desde la calle, según informó en exclusiva idealista/news.

Aunque lo cierto es que se puede decir que Canalejas ya es una realidad, porque existen personas viviendo en algunas de las 22 viviendas exclusivas con las que también cuenta el complejo. Además, el spa está en funcionamiento, aunque de momento única y exclusivamente para los moradores de estos apartamentos. A partir del 25 de septiembre, los clientes del hotel también podrán disfrutar de este espacio de 1.560 m2 de superficie. Además, la cadena planea abrir el spa a personas ajenas al complejo cuando se haya superado de manera definitiva la pandemia del coronavirus.

Cabe destacar que el hotel Four Seasons cuenta con 200 habitaciones, con superficies que oscilan entre los 45 m2 y los 400 m2. La joya de la corona es una gran suite presidencial que está disponible por 18.000 euros la noche. Una dependencia que cuenta con todo lujo de detalles y que tiene incluso su propia cocina.

Las áreas comunes del hotel suman, aproximadamente, 4.200 m2, que se distribuyen en el ya mencionado Spa de 1.560 m2 de superficie; diferentes salas de reuniones y salones de banquetes con capacidad para 400 personas y una superficie conjunta de 1.215 m2, siendo los de mayor capacidad en el centro de Madrid. Además, Four Seasons tendrá su propia área de restauración: un restaurante de 400 m2 ubicado en la primera planta y el más exclusivo de 425 m2 de superficie, en la planta séptima a cargo del prestigioso chef Dani García. Para finalizar las zonas comunes, el lobby del hotel con 600 m2 y en el que ha respetado todas las características y elementos del patio de operaciones de un banco.

En Canalejas es tan importante la altura como lo subterráneo. Por este motivo el complejo tiene 400 plazas de parking divididas en dos usos. Uno para el hotel y las residencias (cerca de 80 plazas) y otro destinado a rotación (cualquier usuario puede utilizarlas).

Una restauración faraónica

Para convertir este complejo de lujo en una realidad se han necesitado restaurar cerca de 8.000 m2 de fachada con una clara apuesta por preservar el patrimonio histórico-arquitectónico de la zona centro. Asimismo, más de 17.000 piezas, con un coste cercano a los siete millones de euros. Destacan elementos de gran valor por su singularidad y antigüedad, como las vidrieras de Alcalá 14 y Alcalá 10, los mármoles de las embocaduras de las puertas, los capiteles de bronce, las valiosas rejas art déco, etc. En la rehabilitación del complejo han trabajado artesanos de oficios tradicionales, como vidrieros, fundidores, herreros, marmolistas, ebanistas, etc., lo que ha significado un importante respaldo a pequeñas pymes españolas caracterizadas por la excelencia artesanal.

Canalejas ha supuesto todo un reto en la generación de empleo en un proyecto singular por su complejidad técnica. En su ejecución han participado no sólo arquitectos, sino también ingenieros, diseñadores, decoradores, expertos en urbanismo y multitud de oficios artesanos.

Durante el proceso de rehabilitación, Centro Canalejas Madrid ha generado cerca de 500 puestos de trabajo entre temporales y permanentes. Una vez puesto en funcionamiento, Canalejas generará empleo para más de 1.500 personas, que atenderán todos los servicios requeridos en un edificio con diferentes usos.

Un paisaje renovado

Gracias al desarrollo de este complejo, toda la zona comprendida entre las calles de Alcalá y Sevilla y la Carrera de San Jerónimo ha sido completamente renovada en su paisaje urbano, dotándola de un nuevo mobiliario, pavimento, jardinería e iluminación, a lo que hay que sumar, además, la rehabilitación de la estación de metro de Sevilla, entre otras actuaciones.

En paralelo, El Ayuntamiento de Madrid ya ha anunciado que las obras de remodelación del entorno de Canalejas, que incluyen las calles de Cedaceros, Arlabán, Virgen de los Peligros y Carrera de San Jerónimo, concluirán antes de que termine el año. 

El objeto de este proyecto es la reordenación de la sección de estas calles, sin eliminar ningún carril, para adecuarlas a la normativa vigente de accesibilidad universal. En este sentido, se establece un ancho suficiente de las aceras, teniendo en cuenta la gran afluencia de personas que transita por ellas. Además, se utilizan pavimentos tacto-visuales en los pasos de peatones y paradas de autobuses y se presta especial atención a la ubicación y disposición del mobiliario urbano al objeto de no crear barreras arquitectónicas.

El proyecto, que se remonta a 2012, cuando Grupo Villar Mir adquirió un conjunto de edificios históricos de esa zona a Santander por 215 millones de euros, ya es una realidad.