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El año del ‘co’: del batacazo de WeWork al interés del 'coliving' en España

Año de luces y sombras para el coworking, pero de gran aceptación para el coliving

Espacio de 'coworking'
Espacio de 'coworking'
Autor: Redacción

Año de luces y sombras para el coworking, pero de gran aceptación para el ‘coliving’ por parte del negocio inmobiliario en España. En el caso de las oficinas compartidas, las luces responden al buen estado de salud de este tipo de negocios y su más que evidente expansión en todo el país, mientras que las sombras tienen que ver con la crisis por la que atraviesa el máximo exponente del ‘coworking’: WeWork. Por su parte, el ‘coliving’ sigue atrayendo a más y más operadores, como Quarters o MiCasaInn, que han puesto en España en su punto de mira este año para seguir creciendo.

Con un coworking en casi cada esquina, la expansión desmesurada de algunos operadores en todo el mundo ha pasado factura, incluso en España. Es el caso de WeWork, que empezó el año con unos planes de crecimiento y negocio definidos y que vio emborronados por no convencer del todo a sus inversores: de anular su salida a bolsa a rescindir contratos con algunos de los propietarios de los edificios donde tienen instalados sus ‘coworkings’.

Fue el caso del contrato que iba a firmar con Edificio Hexagon, ubicado en el 22@ de Barcelona, que tal y como adelantó idealista/news, declinó en el último momento. Aquí, WeWork iba a abrir un espacio de casi 2.000 m2. Esta decisión impactó en el sector en España, ya que era una operación que se daba por cerrada desde mitad de año.

WeWork ha seguido galopando en medio de su crisis, intentando seguir operando con normalidad mientras el mercado no deja de arrojar dudas sobre el grupo. La compañía, para intentar frenar sus problemas, ha iniciado un recorte de plantilla en Estados Unidos que afectará a 2.000 trabajadores en todo el mundo, el 16% de la plantilla.

En octubre, SoftBank se hizo con el control del 80% de las acciones de WeWork, que finalmente anuló sus planes de salir a bolsa, e inyectó 10.000 millones de dólares (8.960 millones de euros) al operador. Además, el acuerdo significó una reducción del valor de la empresa hasta 8.000 millones de dólares (7.100 millones de euros).

Además, el presidente ejecutivo de WeWork, Marcelo Claure, habría explicado en un correo electrónico a sus colaboradores que se eliminarán y reducirán algunas funciones de la empresa, aunque no ha trascendido de cuáles se trata.

Los números tampoco le acompañan. La empresa de ‘coworking’ cerró los nueve primeros meses del año con unas pérdidas de 1.250 millones de dólares (1.135,5 millones de euros) a pesar de ingresar un 94% más que en el mismo periodo de 2018, hasta 934 millones de dólares (848,5 millones de euros).

Pero no todo ha sido malo en 2019 para el coworking, sino todo lo contrario. A excepción del traspiés de WeWork, todos los operadores han ido creciendo en los últimos doce meses. Otro de los gigantes de las oficinas compartidas, IWG, ha seguido creciendo este año en España, donde la empresa ya gestiona siete centros de Spaces y prevé abrir otros seis en los próximos meses de la marca Spaces. Además, posee 57 espacios bajo la marca Regus y tiene previsto abrir los primeros establecimientos de HQ y No 18 en el país en los próximos meses.

Impact Hub, Attico y los ‘coworkings’ de las socimis

Fundada en 2005, Impact Hub es otro de los gigantes de los espacios flexibles en Europa. La compañía, con sede en Viena (Austria), cuenta con 92 centros y ocho en vías de desarrollo en 81 ciudades de todo el mundo. La compañía está ya presente en España en localidades como Madrid, Vigo, San Sebastián y Zaragoza.

Como ejemplos patrios están Attico, First y los ‘coworkings’ de las socimis Merlin y Colonial. Solo en 2019, Attico, con sede en Barcelona, ha contratado 14.880 nuevos m2 en cuatro operaciones, ha adquirido el edificio que ocupaba el PDeCAT, con un espacio de 2.080 m2, tal y como adelantó idealista/news, un edificio en el 22@ de 6.300 m2 y un espacio de 5.010 m2 en la Avenida Josep Tarradellas.

Así, la compañía ya dispone de seis centros en distintas zonas de Barcelona, con una superficie total de 23.000 m2 destinados al coworking. Entre sus planes de futuro está la intención de desembarcar en otras ciudades españolas, con especial interés en Madrid.

First Workplaces, antigua Busining, por su parte va a cerrar 2019 con una facturación de seis millones de euros y con 23.600 m2 abiertos de espacios flexibles entre Madrid, Barcelona y Valencia.

Por su parte, las socimis Merlin y Colonial también han subido de marcha este año con sus ‘coworkings’. Loom, coworking controlado por la socimi de Ismael Clemente, ha abierto recientemente sus dos primeros centros de trabajo flexible en Barcelona y prevé realizar nuevas aperturas en 2020 y alcanzar 6.000 m2 de superficie y una capacidad de 600 puestos de trabajo.

Utopicus, el coworking de Colonial, ha tejido en el último año una cartera de diez centros repartidos entre Barcelona y Madrid, con un total de 21.230 metros cuadrados. Sus planes para el próximo pasan por alcanzar quince centros y 40.800 metros cuadrados

Coliving, con futuro en España pero sin reglas definidas

Tal y como relató idealista/news en un reportaje, el ‘coliving’ es uno de los activos inmobiliarios alternativos que está cogiendo más impulso en los últimos tiempos. Los inversores están cada vez más interesados en buscar alternativas diferentes siempre que encuentren unos rendimientos interesantes y, según los cálculos de la ‘start-up’ española especializada en ‘coliving’ Inèdit, el interés del mercado en esta nueva modalidad residencial se disparará un 40% durante el año que viene, aupado por la rentabilidad de hasta el 20% que pueden conseguir los propietarios gracias a este negocio.

Sin embargo, los expertos recuerdan que actualmente el ‘coliving’ no está sujeto a unas reglas de juego regulatorias claras, lo que supone un freno a su despegue definitivo. De hecho, sostienen que los proyectos que se están desarrollando en España poco tienen que ver con los grandes proyectos internacionales y exigen un cambio normativo para adaptar la oferta a las nuevas necesidades inmobiliarias de la demanda.

Por ahora pocos son los proyectos de ‘coliving’ en España. Uno de los que anunciaron sus planes para el país en 2019 fue Medici, que ha unido fuerzas con el fondo alemán Corestate para invertir más de mil millones de euros en el desarrollo de su negocio por toda Europa. En el mercado español, la compañía operará bajo la marca Quarters y ya negocia su primer proyecto de ‘coliving’ en el centro de Barcelona, según adelantó idealista/news.