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Cómo alquilar una vivienda de forma segura

Repasamos 10 claves que deben tener en cuenta los propietarios y que también benefician a los inquilinos, ya que evitan cualquier malentendido

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Autor: Redacción

La demanda para alquilar una vivienda lleva años creciendo en España, y tras la llegada del covid-19 son muchos los propietarios que se están planteando arrendar un inmueble para conseguir unos ingresos extra.

La clave para que saquen sus inmuebles al mercado es poder alquilar la casa con éxito y de forma segura, por lo que Finaer, empresa especializada en otorgar a inquilinos, propietarios e inmobiliarias garantías en los contratos de alquiler, ha elaborado una serie de recomendaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, recomienda realizar un inventario de los bienes que hay en el piso, determinar quién se encargará del pago de los suministros o establecer cláusulas específicas en el contrato si es necesario, entre otras cosas.

Resumimos 10 consejos prácticos para los arrendadores y que también benefician a los arrendatarios, ya que evitan posibles problemas y malentendidos durante la duración del contrato de alquiler:

1. La cédula de habitabilidad, en vigor

Antes de arrendar una vivienda es importante comprobar el estado de la misma y asegurarse de tener la cédula de habitabilidad que acredita que la propiedad reúne los requisitos necesarios para alquilarla. Este documento es un medio de protección del propietario en caso de que el inquilino decida dar por finalizado el contrato unilateralmente asegurando que la vivienda no está en condiciones de habitabilidad.

2. Haz un inventario de bienes

La siguiente recomendación es hacer un inventario donde quede reflejado todo aquello que está en el inmueble, desde los electrodomésticos hasta los muebles, y que el inquilino podrá hacer uso durante el tiempo que viva allí. Este documento, explica Finaer, "será un anexo del contrato de arrendamiento que servirá por sí, una vez finalizado, hubiera daños reclamables en el mobiliario. Además, lo más recomendable es acompañar el documento con imágenes"

3. Determinar el pago de los suministros

Una vez alquilada la vivienda, propietario e inquilino deben decidir quién será el titular de los suministros. Y hay varias alternativas a la hora de abonarlos. En caso de que el propietario decida mantener la titularidad, debe mantener a su nombre los suministros, pudiendo ser él mismo quien abone las facturas y, posteriormente, repercutir el coste a su inquilino, o mantener la titularidad, pero facilitando el número de cuenta del arrendatario a las compañías. En este caso, el arrendador no tendría que hacerse cargo de posibles impagos. Otra opción sería contratar a una empresa especializada para que se encargue de gestionar los posibles impagos de los recibos. 

4. Determinar el pago de los impuestos de la vivienda

Una de las dudas más frecuentes es saber quién se hace cargo de los impuestos de la vivienda, como puede ser el IBI o la tasa de basura. La realidad, recalca Finaer, es que ambos pueden pactar sobre quién recae esa responsabilidad, pero sea cual sea la decisión, debe quedar reflejada en el contrato para evitar malentendidos en el futuro.

5. Establecer las cláusulas de prohibición en el contrato, si es necesario

Algunos propietarios, por ejemplo, prefieren que sus inquilinos no vivan con animales, y estas exigencias deben aparecer como una condición más del contrato. Del mismo modo, insiste la compañía, deben incorporar la cláusula de prohibición de subarrendamiento para que el arrendatario no pueda alquilar de nuevo la vivienda a un tercero.

6. Garantías de pago

 En caso de que el inquilino necesite contar con un avalista como vía para garantizar el pago del alquiler, debe de especificarse que esa persona extiende su aval durante todo el periodo de contrato de arrendamiento. De lo contrario, el propietario no podrá exigir el pago del alquiler de forma solidaria si el contrato se prorroga. [Consulta aquí las garantías legales que puede exigir el propietario al inquilino]

7. Un mes de fianza

En los contratos de larga duración, por ley, el inquilino debe depositar como fianza una mensualidad. En el resto de los convenios, este depósito será el equivalente a dos meses. Además, existen otros mecanismos para garantizar el pago y el mantenimiento del inmueble como es el pago de dos meses como máximo de garantía añadida en el contrato de arrendamiento de vivienda o los meses que se acuerden entre las partes.

8. Contacto directo vía mail

Finaer asegura que una de las vías para facilitar las comunicaciones entre las dos partes es que en el contrato de arrendamiento se incluya un email de contacto. De esta forma, se facilitará la resolución de cualquier problema y se evitará recurrir, por ejemplo, al uso del burofax para comunicar la no renovación del contrato.

9. Cumplir rigurosamente los plazos de la normativa

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) es muy clara en lo que se refiere a los plazos. Por ejemplo, los plazos de obligado cumplimiento del contrato, el tiempo mínimo de arrendamiento y los plazos para que el inquilino pague la renta.

10. Deducción por alquiler

Y uno de los consejos a tener en cuenta es la posibilidad que tiene el propietario de deducirse los gastos de la vivienda en el momento de hacer la declaración de la renta. Actualmente el casero puede deducirse hasta el 60% de los rendimientos ligados al alquiler, independientemente de la edad de los arrendatarios. Entre los gastos deducibles se encuentran las mejoras que se hayan realizado en un inmueble (por ejemplo, que haya tenido que comprar un nuevo electrodoméstico), el IBI o la tasa de basuras. [Consulta aquí más información]