La sociedad que gestiona los activos de la banca rescatada ha confirmado que perdió casi 2.200 millones de euros en 2023, un 46% más interanual, a pesar de batir un récord de desinversiones, con el traspaso de 3.429 activos financieros y 26.262 inmuebles, entre viviendas, trasteros, suelos y activos terciarios. Sareb está en la recta final de su mandato y asegura que su principal objetivo es vender todo lo posible para poder repagar su deuda, avalada por el Estado, aunque ello conlleve minusvalías. Este año, Sareb seguirá traspasando viviendas a particulares, empresas y AAPP, y movilizará suelos para vivienda asequible y fines sociales en diferentes puntos del país, aunque asume que no podrá deshacerse de toda su cartera en 2027.