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España solo ha recuperado un 20% del empleo perdido por el covid-19 y septiembre podría ser peor

Las principales consultoras de RRHH prevén una recuperación lenta y un septiembre con más paro y menos cotizantes

Gtres
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Autor: Redacción

El mercado laboral sigue todavía no se ha repuesto del golpe inesperado del coronavirus. A pesar de que agosto se ha saldado una leve subida del paro y la primera subida de la afiliación de la historia en pleno cierre de la campaña de verano, los expertos en la materia vaticinan un empeoramiento de las cifras y alejan la recuperación rápida tras el batacazo del segundo trimestre por la crisis del covid-19.

Y es que, dejando al margen la evolución mensual, si comparamos los datos de paro y de cotizantes respecto a agosto del año pasado descubrimos que el número de desempleados se ha incrementado en 737 .000 personas, tras pasar de 3,06 millones a 3,8 millones (ha subido un 24% interanual) y una pérdida de más de medio millón de afiliados a la Seguridad Social (el número de cotizantes ha bajado en 527.900, un 2,7%).

Con este escenario sobre la mesa, la consultora de recursos humanos Randstad asegura que en el mercado laboral "no hay recuperación en forma de V", ya que "solo el 20,6% del empleo perdido en la crisis se ha podido recuperar hasta ahora". 

La compañía recuerda que "en apenas 50 días se había perdido un millón de empleos, además de que 3,38 millones de personas se encontraban en ERTE. Estos son los datos iniciales del impacto de la crisis. Desde dicho momento hasta el presente, se ha producido una recuperación de casi 195.000 empleos, pero solo equivale al 20,6% de esos 948 mil empleos perdidos en los 50 días negros de la crisis", y avisa de que "la senda de recuperación se antoja lenta y muy lejana a la idea de recuperación en ‘V’ de la que se hablaba al inicio de la crisis".

Su homóloga Adecco también es pesimista sobre el futuro a corto plazo del mercado laboral, y avanza que en septiembre se producirá un nuevo repunte del desempleo y se perderán más cotizantes. De seguir la tendencia, sus cálculos sitúan el número de afiliados al sistema en 18,79 millones a finales de este mes, lo que supondía acelerar en una décima el descenso interanual registrado en septiembre. En el caso del paro, prevé que septiembre cierre con 3,827 millones, lo que supondría un aumento interanual de 747.500 personas (+24,3%), también superior al de agosto.

Estas previsiones coinciden con los mensajes que han lanzado en los últimos días organismos como el Banco Central Europeo (BCE), que ya alertan de una recuperación económica incierta, incompleta y desigual tanto en los sectores de actividad como por países. El Banco de España, por su parte, pide vigilar la evolución de la afiliación real a la Seguridad Social como señal de un empeoramiento de la situación de los hogares y de futuros repuntes de los impagos de los préstamos, que podrían aumentar los riesgos para la estabilidad financiera. 

En busca del consenso

En los últimos días, todo tipo de empresas está pidiendo unidad a los líderes políticos, desde los bancos hasta las consultoras de RRHH.

Desde Adecco, por ejemplo, creen que "ahora, en pleno proceso de desescalada y con la preocupación por los rebrotes, se hace necesario un amplio consenso para tomar medidas que ayuden a superar la difícil situación de empleo y economía, el drama social en definitiva al que asistimos”.

En su opinión, “todos los esfuerzos deben centrarse en mantener y recuperar la economía productiva. Favorecer que las empresas y empleadores sobrevivan y puedan reiniciar su actividad tan pronto como sea posible es vital para mantener el capital organizativo y el empleo necesarios en la recuperación. De la capacidad productiva dependerán la inversión y el empleo, y de éste depende el consumo y las aportaciones para sostener los presupuestos públicos que permitan abordar con garantías las necesidades sanitarias y sociales actuales y futuras”.

Por ejemplo, el grupo cree que es fundamental que se impulsen las políticas activas de empleo y aquellas que flexibilicen el mercado laboral y favorezcan la contratación, así como “minimizar impuestos y cotizaciones sobre empleadores, empresas y autónomos y potenciar la formación y recualificación de las personas trabajadoras, en especial de los colectivos más vulnerables, es decir, jóvenes, parados de larga de duración, mayores de 55, mujeres y personas con capacidades distintas”.