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El mercado de oficinas se derrumba en Alemania por el covid

La superficie alquilada se está desplomando en las siete mayores ciudades

Gtres
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Autor: Antonio Martínez (colaborador de idealista news)

Los edificios de oficinas están en caída libre en Alemania. El coronavirus ha infectado la demanda con los confinamientos, haciendo que muchas empresas se replanteen sus posiciones por flexibilidad y practicidad, pero también por la necesidad de recortar costes fijos en tiempo de crisis. Las perspectivas del sector son inciertas: algunos expertos se muestran optimistas, pero también es cierto que el teletrabajo se está consolidando como una opción entre empleados y empleadores, y que el Gobierno parece dispuesto a fomentarla.

Los datos de las últimas semanas apuntan en la misma dirección: hacia abajo. Según la  consultoría Colliers International, en el tercer trimestre de este año la superficie total de oficinas alquilada en las siete mayores ciudades de Alemania (Berlín, Múnich, Hamburgo, Stuttgart, Fráncfort, Bonn y Colonia) ascendía a 1,8 millones de m2, lo que supone un 37% menos que en el mismo período del año anterior.

Otro estudio, de la German Property Partners (GPP), una red de inmobiliarias y consultoras, aportaba cifras similares y contexto sobre la tendencia. Según sus estimaciones, la superficie alquilada de oficinas cayó en un 41% en términos interanuales en el tercer trimestre,  tras ceder un 25% en el primero y un 35% en el segundo. El mercado de oficinas de gama alta en las llamadas "siete grandes" ha movido además en el tercer trimestre un 20% menos de dinero que en el mismo período del año anterior, unos 18.940 millones de euros. Esta tendencia también se está viendo en países como España, donde el stock de oficinas disponibles para alquilar ha aumentado más de un 22% en el último año.

Muchos expertos, sin embargo, a la calma. El elemento más citado es que, pese al descenso de la demanda, la ocupación del espacio de oficinas disponible para alquiler sigue siendo muy elevada por problemas de oferta. En las siete mayores urbes, la media de oficinas vacías apenas se encuentra en el 3,3%. En cinco de las siete la tasa se sitúa por debajo de la marca del 5%, según Colliers International, y en la capital es apenas un 1,4%. Aseguran asimismo que los arriendos se han mantenido en general estables este año y que la economía alemana se está resintiendo menos por la crisis del coronavirus de lo que en un principio se esperaba. Las previsiones del Gobierno alemán pronostican que el PIB caerá este año un 5,5% y que la vuelta a los niveles precrisis llegará a finales de 2021.

Oliver Schön, portavoz de GPP, insta a mirar los datos al detalle. Porque las oficinas de gama alta, en el centro de las grandes ciudades, siguen disfrutando de una elevada demanda, mientras que las de categorías medias son las que están teniendo más dificultades en el mercado. Es una cuestión de emplazamiento, pero también del tipo de empresas que buscan cada inmueble y de cómo cada una de ellas se ha visto afectada por la pandemia. Además, destaca que las alternativas a las oficinas para los inversores, como pueden los espacios comerciales o los hoteles, están sufriendo aún más por la crisis del coronavirus.

Otros analistas son más escépticos. Argumentan que la crisis y los confinamientos han hecho ver a muchas empresas y empleados que gran parte del trabajo de oficina se puede realizar en remoto. Y ambos tienen interés en que el home office se establezca como una opción laboral más. Una encuesta de la Federación de la Economía Digital (BVDW) apunta que un 58% de los trabajadores quiere tener el teletrabajo como alternativa al modelo presencial. Y un 54% de las empresas, según un estudio del Instituto Ifo, va a reforzar esta posibilidad tras las experiencias de este año.

Algunas de las más grandes ya se han pronunciado en este sentido. El gigante tecnológico e industrial Siemens ha ofrecido al 36% de su plantilla mundial, unas 140.000 personas, trabajar desde casa de forma permanente hasta tres días a la semana, mientras que Deutsche Bank está diseñando un "modelo híbrido" en el que cada trabajador pueda fijar el tiempo que quiere trabajar desde casa. 

Allianz, por su parte, calcula que hasta el 40% de sus empleados podrían trabajar desde casa de forma estable en el futuro. La aseguradora prevé poder ahorrarse casi un tercio del espacio de oficina. El banco, sin citar números, también está haciendo cuentas porque quiere ahorrar de forma "agresiva" en esa partida.

El Gobierno alemán parece además dispuesto a promover esta tendencia. Está elaborando una ley que contemple el derecho al trabajo remoto. El ministro de Trabajo, Hubertus Heil, apuesta por que se permita el 'home office' hasta 24 días al año en todos aquellos puestos adecuados para ello. Para quienes se han visto forzados al teletrabajo este año ha acordado además una desgravación de cinco euros por día trabajado desde casa, hasta un máximo de 600 euros.