La fortísima demanda de pisos en alquiler en algunas ciudades españolas está presionando al alza los precios, principalmente en el centro de los grandes núcleos urbanos. Ante esta situación, algunos políticos han propuesto fijar un tope al precio que los propietarios pueden pedir por el alquiler de sus casas, “como ya se hace en París y Berlín”. Sin embargo, nadie ha explicado qué medidas han tomado estas ciudades y cuál ha sido su impacto. idealista/news ha investigado el mercado de ambas capitales europeas y la conclusión es que las medidas que limitaban la subida del precio del alquiler, que entraron en vigor en 2015, no han funcionado. De hecho en París la medida ha sido derogada y en Berlín su legalidad está pendiente de la decisión del Tribunal Constitucional.