Los datos del Banco Central Europeo (BCE) dejan entrever que los préstamos que conceden los bancos de la eurozona a los hogares para la adquisición de viviendas se han abaratado con fuerza en el último año, aunque los tipos de interés entre unos países y otros pueden llegar a triplicarse. Finlandia fija el interés más bajo con un 1,15%, frente al 1,7% que se aplica en Alemania o Francia, al 1,9% de España o al 2,04% de Italia. En Irlanda, en cambio, se dispara hasta el 3,2%.