La promotora especializada en construir y comercializar viviendas en el Mediterráneo asegura que, a pesar de que ha sobrevivido a la crisis gracias al cliente internacional, el comprador español vuelve a interesarse por las viviendas de playa bien ubicadas. En su caso, el inversor doméstico ya supone más de la mitad de las operaciones y es un comprador local o un madrileño que no necesita financiación bancaria para adquirir la propiedad, que opta por la compra sobre plano y que no descarta alquilar su vivienda.