Me acabo de separar: cómo me deshago a la vez de mi ex, la casa y la hipoteca
En una pareja se puede acabar el amor, pero no lo que se firma con el banco. Muchos de los miles de divorciados que hay cada año en España están atados por tener una casa y una hipoteca en común. Entre las soluciones para romper todos los lazos están negociar con el banco una dación en pago, vender la vivienda o que una de las partes se la quede, aunque todas las alternativas tienen sus pros y sus contras. Juan Villén, responsable de idealista hipotecas, explica cada caso.