Lo más frecuente es que una vivienda en alquiler tenga los suministros dados de alta, al menos los esenciales, como la luz, el agua y el gas. Pero puede darse el caso de que no sea así, por ejemplo, cuando una casa lleva tiempo vacía. Aun así, es posible alquilar una vivienda sin los suministros dados de alta, ya quela Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) deja libertad de pacto entre arrendador y arrendatario en esta cuestión. Los plazos para hacer efectivos los cambios pueden tardar hasta 15 días, dependiendo del suministro, la ubicación o la compañía.