El Gobierno ha mantenido en el 6,5% su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para este año y en el 7% para 2022, con una revisión al alza de la contribución del sector exterior. A este crecimiento contribuirá el consumo privado, que ha despegado en el segundo trimestre gracias al ahorro embalsado de 60.000 millones durante la pandemia. Las previsiones del Ejecutivo son algo más optimistas que las que manejan el Banco de España o el consenso del Panel de Funcas.
La organización de los países ricos calcula que la economía española no recuperará los niveles registrados a cierre de 2019, en términos de riqueza per cápita, antes de que estalla la crisis sanitaria, al menos hasta 2023. Es el segundo país desarrollado con la peor estimación, solo superado por Islandia. Sus previsiones apuntan a que EEUU ya está volviendo a la situación precovid, mientras que Alemania lo hará este año y Francia, Italia o Portugal, en 2022.
La economía española ha aprovechado la temporada de verano para recuperar parte del terreno perdido durante los meses de confinamiento.Según el dato adelantado que ha publicado el INE, el PIB rebotó un 16,7% en el tercer trimestre respecto a primavera, cuando se desplomó más de un 18%.
Las consecuencias de la crisis del coronavirus se notarán en todo el mundo desarrollado, aunque serán especialmente duras en el caso de España. Según explica el consultor inmobiliario José Barta, nuestro país tadará al menos cinco años en volver a los niveles precovid, el doble que el resto de la UE, y se agravarán problemas como la elevada deuda, el paro y el empobrecimiento de la población, lo que tendrá repercusiones en el sector inmobiliario a corto, medio y largo plazo.
La economía española lleva cinco años creciendo a un ritmo superior a la alemana y al promedio europeo. Sin embargo, variables como el superávit, la tasa de paro, el PIB nominal, las transacciones inmobiliarias, los planes para construir vivienda asequible, los salarios, la deuda pública o las previsiones sobre la evolución del precio de la vivienda nos sitúan varios cuerpos por detrás de la locomotora europea. Repasamos las cifras que muestran estas diferencias.
España sigue sin poder meter en vereda el déficit público.
España sigue sin ganar posiciones en el ranking global de los negocios.
El crecimiento, el empleo, las exportaciones, el sector del automóvil, el número de autónomos, la compraventa de casas, los pedidos de la industria... Los últimos datos de mercado apuntan a un enfriamiento económico, que se suma a la ralentización mundial y a otros focos de tensión como la guerra comercial entre EEUU y China, el Brexit y la reciente crisis de Argentina. Mientras tanto, y casi medio año después de las elecciones generales, España sigue sin un nuevo Gobierno.
El Producto Interior Bruto (PIB) de España se ralentiza y ya crece al nivel más moderado desde 2014.
El Congreso de los Diputados retoma la actividad tras el parón veraniego y el nuevo curso arranca con tres grandes retos: aprobar los Presupuestos Generales del Estado del año que viene, la ley hipotecaria y la reforma de las pensiones. Con un Gobierno en minoría, la puesta en marcha de estas medidas exigirá negociaciones entre diferentes formaciones políticas. Repasamos las novedades que podrían incluir cada uno de estos 'deberes'.
Los responsables económicos de los grupos con más representación parlamentaria han debatido sobre los problemas económicos que arrastra España y han propuesto soluciones. Han hablado sobre productividad, impuestos, tecnología, empleo e inversión, aunque con visiones muy diferentes de cada materia. Entre las propuestas sin consenso está la creación de nuevas figuras tributarias, pedir a Bruselas mayor margen para cumplir con el déficit o cómo mejorar la productividad.
Jordi Sevilla, economista del Estado y exministro de Administraciones Públicas, asegura que uno de los grandes problemas de España sigue siendo la dependencia de un sector económico: si antes de la crisis el crecimiento procedía principalmente del ladrillo, ahora el motor es el turismo. En su opinión, es necesario diversificar el modelo, buscar fórmulas para recuperar la riqueza precrisis, combatir el sobreendeudamiento público y reducir el paro, al menos, hasta el promedio europeo.
La economía española sigue avanzando a un ritmo superior al del resto de países europeos.
El servicio de estudios de la entidad financiera ha revisado al alza las previsiones de crecimiento de España para 2017, ejercicio en el que por tercer año consecutivo podría crecer a una tasa del 3%, gracias a la intensa creación de empleo, el buen tono del sector exterior y una incipiente aceleración de la actividad del sector inmobiliario. BBVA Research confía en el que la mejora de la inversión residencial repunte un 4,3% este año y casi un 6% en 2018.
La Autoridad Fiscal (AIRef) ha publicado un estudio en el que divide el endeudamiento del Estado y las autonomías por habitante. Al frente del ranking están los extremeños y los castellano-manchegos, que deberían dedicar más de 480 días. Madrid, Navarra y País Vasco son las únicas regiones donde se deberían destinar menos de 300 días.
Asusta ver la cantidad que se dedica cada año a las pensiones y a sanidad. Dentro de unos años, será aún mayor, y apenas habrá margen para otras inversiones. ¿Es usted pensionista? ¿Está sufriendo ya los achaques de la edad? No se preocupe.
El Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de ley de las cuentas públicas españolas para este ejercicio. El Gobierno ha desvelado algunos de los datos más importantes de los Presupuestos, como la previsión de crecimiento económico y de creación de empleo, los ingresos tributarios que espera obtener y las partidas sociales que verán incrementados sus recursos. El próximo martes se conocerán los PGE al detalle.
La escuela de negocios IMF ha presentado un estudio sobre rentabilidad financiera que lanza un mensaje claro: las familias españolas han dejado de ingresar 7.314 millones de euros por lo poco competitivos que han sido los depósitos bancarios españoles frente a sus homólogos europeos desde 2013. En nuestro país estos productos a un plazo inferior a 12 meses rentan de media un escaso 0,2%, menos que en Alemania, Francia, Italia y Holanda.
El parlamento ha aprobado crear una comisión para analizar la crisis bancaria que nos golpeó a todos. Da la impresión de que se van a buscar culpables. Lo cierto es que hubo muchos: desde el Gobierno a los ayuntamientos, pasando por las CCAA, las cajas de ahorros, los promotores y constructores, las tasadoras y los compradores se casa. Todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad.
La Comisión Europea vaticina que España será uno de los países que más crecerá en el Viejo Continente durante este año, que la inflación se quedará cerca del 2% como en Alemania y que el déficit público se situará en el 3,5% del PIB, el peor dato de la UE tras el de Rumanía. También estima que seremos uno de los seis países cuya deuda superará el 100% del PIB y que la tasa de paro será la segunda más alta de la UE, tras la de Grecia. Éste es el mapa económico que plantea Bruselas para 2017.
Dos de cada tres españoles han perdido la confianza en el sistema como consecuencia de la gestión de la crisis, los escándalos de corrupción, el repunte de la desigualdad y los retos que plantea la globalización. Ésta es la conclusión a la que llega la agencia Edelman, que sitúa a España entre los cinco países del mundo que menos confían en sus instituciones junto con Francia, Italia, México y Sudáfrica. Los países de Oriente y Asia, en cambio, son los que más confían.
El último informe de Oxfam Intermón asegura que la crisis no ha sido el detonante de la desigualdad que está sufriendo España y que se ha convertido en la segunda más alta de la Unión Europea, sino que sólo ha acentuado los desequilibrios inherentes a nuestro modelo económico. Explica que el desplome de los sueldos y un modelo tributario injusto por naturaleza están detrás del problema e impiden que la recuperación que vive la macroeconomía se traslade a las familias.
El horizonte económico que se divisa desde nuestra economía es poco menos que brillante.
El fútbol español quiere meterse en el bolsillo al inversor internacional y tiene sus razones para conseguirlo. El sector genera 10.000 millones en ingresos, da trabajo a más de 100.000 personas y se ha sometido a un exhaustivo plan para sanear sus finanzas y reducir su deuda con el Estado. Según el sector, hoy es inviable que quiebre un equipo, lo que minimiza los riesgos que corre el capital extranjero entrando en este negocio al que cataloga como seguro y con un potencial crecimiento exponencial.
El último boletín del Banco de España asegura que el PIB doméstico continuó avanzando a paso firme en el tercer trimestre pesar de la situación de interinidad del Gobierno o el Brexit, dos de los focos de inestabilidad más activos del verano. El regulador insiste en que el consumo privado está sosteniendo el crecimiento gracias a la creación de empleo y a unas condiciones financieras que siguen siendo favorables para familias y emrpesas.
Recibe nuestras últimas noticias en tu correo electrónico Suscribirse